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6 Opinión JUEVES 24 11 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA MANUEL ÁNGEL MARTÍN PROFESOR DE ECONOMÍA FINANCIERA. UNIVERSIDAD DE SEVILLA LA NARIZ DE WESTENDORP NTRE la verdad y la mentira existe una delgada frontera, fácil de traspasar, que mantiene espatarrados a muchos servidores públicos. No es que la tendencia no alcance también a los particulares; pero es fácil entender, incluso desde el Gobierno, que la mentira de, por ejemplo, un embajador es más significativa y trascendente que la de un mercero. No es lo mismo despachar noventa centímetros de balduque y cobrar un metro entero que hacer encaje de bolillos con la confusión entre los intereses del Estado al que representan y los del Gobierno que les nombra y, por parecidas razones, puede destituirles. Entre los diplomáticos españoles, especialmenM. MARTÍN te desde que pasó a tuteFERRAND larlos Miguel Ángel Moratinos, se observan algunos desajustes intelectuales. Ignoro si toman causa de la deformación profesional o del sentido de la obediencia que hace prosperar en la carrera Ahí tenemos al embajador de España ante los EE. UU. Carlos Westendorp, que ya fue cocinero antes que fraile, y que me produce siempre una especial ternura. Llevando al límite su abnegación profesional se ha atrevido a decir, con orgullo que más allá de las diferencias políticas entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el de George W. Bush, nuestras relaciones bilaterales son intensas, equilibradas, y se enmarcan dentro del respeto mutuo Un embajador como Westendorp, que ha recorrido ya toda la escala del Servicio Exterior, tiene recursos suficientes para que no le ocurra lo que al hijo literario de Collodi, Pinocho: que le crezca la nariz como efecto metabólico de sus propias mentiras. Aun así, supongo que, tras su intervención en la Universidad de Georgetown- -escenario de tan sonora falsificación- no habrá podido contener un leve sonrojo, el que les queda a los más curtidos para casos como éste. No es fácil ni regalada la vida de un embajador y, como se ve, la ingesta de sapos entra en su dieta cotidiana. Antes que desafortunada, nuestra política exterior se caracteriza por el infantil e irresponsable antinorteamericanismo que luce como nota más destacable en el ideario- -con perdón- -de José Luis Rodríguez Zapatero. En lo íntimo, desde antes de sentarse en La Moncloa, a nuestro presidente le ofende la idea de, como ordenan el protocolo y la buena educación, levantarse al paso de la bandera de las barras y las estrellas en un desfile institucional español. En lo oficial ha ido más allá y las formas y los plazos utilizados para la retirada de las tropas españolas desplazadas a Irak en los tiempos de José María Aznar, la gran aportación internacional de Zapatero, se estudiarán en las escuelas diplomáticas de todo el mundo como ejemplo de zafiedad y falta de compromiso. Aun así, para que se vea el éxito de nuestros diplomáticos, las relaciones con los EE. UU. son intensas y equilibradas Lo ha dicho Westendorp. E CAJAS POLITIZADAS, Y EL RESTO TAMBIÉN En el contexto de la opa de Gas Natural sobre Endesa y la condonación de deudas multimillonarias al PSC y ERC por parte de La Caixa, el autor reflexiona sobre la politización de las Cajas de Ahorros y propone algunas fórmulas para preservar su fin real L conocimiento público de la condonación de 6,5 millones de euros al PSC y 2,7 millones a ERC por parte de La Caixa ha vuelto a situar en el primer plano de la actualidad la especial naturaleza jurídica y empresarial de las Cajas de Ahorros y sus conexiones con la política, entendida como conquista y ejercicio del poder por parte de quienes concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política es decir, de los partidos políticos. El hecho se incorpora como un ingrediente más a esa olla podrida en que se ha convertido la vida pública española, cuya formulación exigiría sin duda ser abordada desde la complejidad de la dinámica de sistemas. Quiero decir que cada nuevo elemento establece relaciones probabilísticas de causalidad con los demás, que se forman bucles y retroalimentaciones, que la madeja no deja ver ni cabos sueltos, ni principios ni fines. En la olla se cuece un gran asunto, el llamado modelo de Estado cuya parte mollar está constituida por un Estatuto catalán que traerá detrás las recetas aplicables al vasco, al gallego y luego a todos los demás. En su tramitación están aflorando intensos sabores de fondo relacionados con las leyes electorales, la representación política o la financiación de los partidos. Simultáneamente, la opa lanzada por Gas Natural sobre Endesa suscita una vieja e inquietante procupación sobre la composición e independencia de los órganos reguladores de sectores vitales de la actividad económica- -y de otras actividades- -que replican con fideli- E dad el reparto de poder parlamentario, o sea partidista. Detrás de la opa empresarial está La Caixa, entidad que ha condonado las deudas a algunos partidos cuyos miembros tienen hoy un enorme poder de decisión sobre dicha operación. Todos estos ingredientes están bañados por el omnipresente caldo de cultivo de la batalla de desgaste entre el partido en el Gobierno y el partido en la oposición. En ese agitado contexto aflora de nuevo la acusación de politización a las Cajas, fundamentada en su apoyo a políticos y partidos cuyos préstamos se transustancian milagrosamente en subvenciones. Los políticos implicados ya se han apresurado a poner en marcha el ventilador con la disolvente consigna de que todos los partidos se benefician de este trato privilegiado, La Caixa declara que ha seguido las pautas habituales ante situaciones de impago por parte de entidades de interés público y social y el Banco de España considera que lo suyo son las altas misiones de vigilar la solvencia y estabilidad del sistema, pero que de favores interesados a amiguetes o abrelatas no quiere saber nada. Aquí pasó lo de siempre, aunque ni siquiera han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses. No pasa nada, salvo que el ciudadano se siente profundamente decepcionado, no sabe bien si más por la desfachatez que por la impunidad. Alguna cosa podría hacerse para que sobrellevara su depresión, por ejemplo en el terreno de la regulación y gestión de las Cajas de Ahorros. Las Cajas de Ahorros son entidades de escurridiza defini- -Como buen español, siempre tengo momentos de alegría para brindar con cava.