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ABC MIÉRCOLES 23 11 2005 11 Las defensas de Ekin asumen el mensaje político de los acusados, silenciado por el Tribunal Conde- Pumpido reitera su esperanza en un fin más próximo que lejano del terrorismo de ETA Montilla se defenderá hoy con acusaciones al PP S. N. MADRID. El ministro de Industria, José Montilla, tendrá que contestar hoy en la sesión de control al Gobierno en el Congreso a dos preguntas formuladas por los diputados del PP Jorge Fernández Díaz y María Dolors Nadal para aclarar por qué La Caixa condonó una deuda al PSC de unos seis millones de euros: ¿Defiende el ministro el compromiso expresado por el Sr. Zapatero de no tolerar las subvenciones encubiertas ¿Considera el ministro un comportamiento ético aceptar la condonación de una deuda de 6 millones de euros a una de las empresas que opera en los mercados que usted regula? Montilla, quien promete una respuesta dura a los parlamentarios del PP, acudirá al Congreso pertrechado de datos que, según quiere demostrar, acreditarían que ese partido también ha renegociado deudas que han supuesto su condonación. Citará el caso del PP en Galicia. El PSOE prevé amenazas de CiU hasta Navidad, pero no cree que rompa el texto Los socialistas ven a Esquerra domesticada y al PSC sometido b Están convencidos de que CiU negocia con el suficiente sentido de Estado como para no hacer fracasar un proyecto que le favorece en Cataluña M. MARÍN MADRID. El PSOE está convencido de que la soterrada negociación que desde hace unas semanas y hasta Navidad lidera para reencauzar el proyecto de Estatuto de Cataluña y convertirlo en un texto asumible para el Congreso de los Diputados sufrirá altibajos, aunque en ningún caso la pugna se exteriorizará para evitar una reedición, ahora en Madrid, de la nociva imagen que ofreció el Parlamento catalán meses atrás. La primera fase de la negociación con el cuatripartito catalán está siendo la de convencer a los promotores del texto, especialmente a CiU, de que en ningún caso podrá salir redactado del Congreso tal como entró. Ni en las formas, ni en el fondo: ni Cataluña será literalmente una nación ni el sistema de financiación imitador del cupo vasco será viable; ni se amparará una relación bilateral Cataluña- Estado al margen del régimen multilateral y común que impone la Constitución; ni se romperá la unidad de mercado; ni habrá un Poder Judicial independiente catalán... Además, el PSOE cree que sacar adelante el Estatuto beneficia tanto al PSC como a CiU y, por tanto, los convergentes no llevarán al límite sus reservas a los recortes. La financiación, al final Respecto a los integrantes del tripartito catalán, los socialistas no auguran complicaciones serias. El PSC, con su primer secretario y ministro de Industria, José Montilla, a la cabeza, cree haber reconducido los excesos causados por un Pasqual Maragall desgastado. Esquerra, pese a las agresivas advertencias que de forma recurrente anuncian algunos de sus dirigentes- -con más vehemencia desde Barcelona que desde Madrid- -está muy domesticada según afirman en privado voces socialistas. Tampoco ERC parecerá ser el problema. Y menos aún el socio más débil del tripartito, Iniciativa per Catalunya. Todos coinciden en que ahora, tras un periodo de meses de perniciosa inestabilidad política en Cataluña, aprobar el Estatuto es lo prioritario. Después, en primavera, ya habrá tiempo de meditar si procede o no un adelanto electoral en Cataluña. En estos días, la negociación consiste en pactar a trazo grueso cómo quedará recortado el Estatuto. No se acordará todavía artículo por artículo- -de eso se encargará en la tercera y definitiva fase la Comisión Constitucional en febrero- pero sí se están presentando ya iniciales propuestas para sentar las bases de lo que será, por ejemplo, el modelo de financiación, que requerirá de una negociación específica y separada del resto del Estatuto dada su complejidad; de hasta dónde podrá descentralizarse el Poder Judicial sin que su independencia se ponga en riesgo; o de cómo negociar una suavización del blindaje de competencias que pretende la Generalitat para que pueda ser asumido por el Gobierno central. Artur Mas YOLANDA CARDO partidos catalanes a la que se comprometió el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, pues se evidenciarían aún más las discrepancias entre PSC y PSOE sobre financiación. Por este motivo, desde el Gobierno catalán se cree prematuro hablar de la convocatoria de una cumbre, según dijo el portavoz del Ejecutivo autonómico, Joaquim Nadal. A su juicio, es preferible continuar con los contactos discretos una postura que comparte CiU. Esa coincidiencia entre socialistas y nacionalistas es, a juicio de ERC, más que sospechosa. Los republicanos quieren evitar negociaciones bilaterales entre ambas formaciones y que se repita lo ocurrido la víspera del pacto entre CiU y PSC sobre financiación, cuando ERC quedó excluida de las conversaciones. El acuerdo será a cuatro o no será sostiene la formación independentista. Pese a los problemas de la negociación, el PSOE cree jugar con una ventaja: el Estatuto es prioritario para el cuatripartito ción del Estatuto. Pero los socialistas están convencidos de que al final la sangre no llegará al río, de que CiU accederá a recortar el texto amparado en el sentido de Estado que el PSOE le atribuye y de que para Navidad, más allá de desencuentros puntuales, el Estatuto estará más que perfilado para que a partir de febrero la Comisión Constitucional del Congreso, junto a la delegación del Parlamento catalán, termine el trabajo limpio Labor de convencimiento De esa labor de convencimiento se están encargando a pleno rendimiento, y con reuniones privadas a múltiples bandas, el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño. El PSOE espera que CiU, la formación que con seguridad planteará más problemas por pura estrategia política, exhiba hasta Navidad diversos gestos y amenazas para dar por rota la negocia-