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38 MARTES 22 11 2005 ABC Madrid Aguirre mantendrá en el futuro el logro de bajar las listas de espera quirúrgica a 30 días Las intervenciones en centros privados alcanzan el 8,66 por ciento para alcanzar el compromiso electoral b Más de 30.000 personas aguardan una operación. De ellas, 9.588- -las que computan para Aguirre- pasarán por el quirófano en 30 días máximo: la media es de 9 M. J. ÁLVAREZ MADRID. Para el Gobierno regional la prueba está superada Mientras, la oposición se mantiene en sus trece e insiste en que la lista de espera quirúrgica está maquillada Con ese telón de fondo, y justo cuando hoy se cumple el plazo que se dio a sí misma la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de dimitir si no se reducía a un máximo de 30 días el tiempo de espera en las operaciones no urgentes- -fimosis, quistes sebáceos, cataratas, etcétera- el polémico asunto volvió a centrar la actualidad. Fue una víspera de aniversario plagada del cruce de acusaciones entre los representantes políticos de uno y otro signo, en la que, mientras la jefa del Ejecutivo autonómico y el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, -encargado de ejecutar y llevar a buen puerto esa promesa, que no estaba incluida en el programa electoral del PP- se felicitaban por haber cumplido el objetivo cinco meses antes de lo previsto para beneficio de los madrileños, la oposición ponía en cuarentena los datos. Listas de espera quirúrgica en la Comunidad El compromiso del Gobierno regional era que ningún madrileño esperase más de 30 días por una intervención Demora máxima (días) 400 350 300 358 325 267 2004 2005 Reducción: 328 días en un año 250 200 150 100 50 0 79 50 30 30 30 Pacientes en lista de espera estructural Marzo 54.594 Junio 42.354 Septiembre 40.433 Diciembre 30.271 Marzo 16.162 Junio 9.250 Septiembre Noviembre 9.914 9.588 Intervenciones de lista de espera en centros propios y concertados 80.000 Intervenciones en centros propios Intervenciones en centros concertados TOTAL 21 nov. 2005 403.264 70.000 60.000 50.000 40.000 70.501 58.564 40.859 61.386 63.092 41.620 368.333 34.264 30.000 20.000 10.000 0 8.170 66.734 2 Trim 2004 4.161 45.020 3 er Trim 2004 6.134 67.520 4 Trim 2004 5.464 68.556 1 er Trim 2005 5.347 75.848 2 Trim 2005 3.364 44.984 3 er Trim 2005 El cómputo no variará Lamela reiteró que el objetivo estrella de la presidenta se había alcanzado por anticipado: el 30 de junio pasado. Ningún madrileño espera desde entonces más de 30 días para ser intervenido en la red sanitaria pública, en la que la demora media se sitúa en 9 días No olvidó recordar que se partía de 267 días cuando se puso en marcha el plan integral para reducir la espera, en marzo de 2004. Aunque la lista de espera total para patologías no urgentes asciende ahora a 30.703 personas (59.938 cuando arrancó el plan) son 9.588 los que computa la consejería vinculados a la promesa de Aguirre. Ello obedece a que al total de pacientes incluidos en el registro único- -30.703- Sanidad resta a los denominados no programables 21.115, (5.344 hace 20 meses) Éstos últimos son aquellos a los que no se les ha realizado aún el preoperatorio; rechazan ser derivados a un centro privado; se les desaconseja la operación por algún problema clínico, y, los que, por decisión propia, rechazan culminar el proceso. El resultado final es la lista estructural que asciende a 9.588, frente a los 54.594 de marzo de 2004. Desde la Total intervenciones aplicación del plan integral se han hecho 403.264 operaciones de las que el 8,66 se han derivado a la sanidad privada, o lo que es igual, de cada mil, 70 han ido a parar a los 37 centros concertados. Lamela subrayó que no piensa replantearse el sistema de cómputo por la diferencia entre la lista estructural y la no programable Sería obligar a un facultativo a intervenir a alguien por encima de su criterio y, por entender, que, a medida que son más los que entran en la lista, crecen también los que no quieren operarse al ir más rápido el proceso. El plan integral, más ambicioso El monto económico destinado a reducir la lista de espera en operaciones no urgentes pasó de los 52,3 millones de euros destinados en 2004 a los 60,2 del presente ejercicio. La cantidad descenderá un 1,3 el próximo año. Mayores incentivos. La política de retribuciones a los facultativos será más realista y ambiciosa para garantizar que nadie espere más de 30 días. Por ello, el consejero de Sanidad, Manuel Lamela se comprometió a que el marco salarial sea más homogéneo a través de la mejora y consolidación del sistema de promoción profesional. Información y transparencia. La consejería seguirá remitiendo al Ministerio de Sanidad los datos de las listas de espera certificados sobre pacientes reales, no proyecciones como otros MIR. Reconoció la falta de especialistas para cumplir las expectativas, por lo que apeló a consolidar y planificar este asunto entre todas las partes implicadas. No hay trampas A preguntas de los periodistas, recalcó que todos los enfermos están incluidos en el registro único de la lista de espera. Miente quien diga lo contrario Afirmó, tajante, que el sistema de gestión y control aplicado por su departamento es transparente, imposible de manipular. Los datos están certifi- cados y avalados por comités técnicos hospitalarios integrados por 296 profesionales. Quien cuestione eso no me cuestiona a mí, sino a ellos. El registro se basa en la normativa básica del Estado. Nadie lo cuestionó hasta que cumplimos la promesa en junio: reúne todos los requisitos; no hay trampas El consejero garantizó que el compromiso alcanzado no acabará hoy. Permanecerá como un logro en el tiempo para la ciudadanía, al tratarse de un objetivo asistencial esencial del sistema sanitario No olvidó destacar que este logro ha sido posible gracias al ingente esfuerzo de toda la red. De sus profesionales, que han recibido incentivos económicos, y por la optimización de los recursos propios, lo que ha permitido pasar de las 850 operaciones al día a las más de 1.100 actuales. En cuanto a las descalificaciones realizadas por su homóloga en el Gobierno de Zapatero Elena Salgado, le reprochó que utilizar un ministerio para entrar en confrontación directa