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30 Internacional MARTES 22 11 2005 ABC Huelga del transporte público de París por el plan privatizador b Las comunicaciones ferroviarias de Francia con España, Italia, Bélgica, Alemania y con el resto de la Unión Europea se verán fuertemente perturbadas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Apenas apagados los incendios de la crisis de los suburbios, estalla un conflicto ferroviario nacional, con graves perturbaciones nacionales e internacionales. Mañana estarán en huelga los transportes públicos parisinos. Marsella está sin transportes desde hace cuarenta días. Los sindicatos CGT, FO y SudRail, que representan al 71 por ciento de los 165.000 trabajadores de la Societé Nationale des Chemins de Fer (SNCF, la Renfe francesa) convocaron ayer una huelga ilimitada y reconductible Las comunicaciones ferroviarias de Francia con España, Italia, Bélgica, Alemania y el resto de Europa estarán fuertemente perturbadas Los sindicatos denuncian unos proyectos de privatización rampante que el Gobierno dice desconocer, y presentan un largo catálogo de 23 reivindicaciones de muy diversa índole sobre condiciones de trabajo, salarios, organización de la empresa y proyectos varios. Dominique Perben, ministro de Transportes, lleva varios días intentando desactivar la crisis. En vano. La Presidencia de la República, la dirección de la SNCF y varios ministros han declarado que la privatización de la red nacional de ferrocarriles es algo sencillamente impensable Los sindicalistas afirman lo contrario y se disponen a bloquear Francia, complicando buena parte del tráfico europeo que transita por territorio francés. Schröder bromea ayer en el Parlamento alemán con el nuevo presidente del SPD, Platzeck, sentado a su derecha AFP Gerhard Schröder deja hoy la Cancillería alemana en manos de Angela Merkel. La marcha del líder socialista se produce en un ambiente cordial, facilitado más por el hecho de que su partido seguirá en el Gobierno que por el talante del hasta hoy mandatario El tranquilo adiós de un pegador RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL Hostilidad generalizada Los sindicatos esperan una fuerte movilización Y el gobierno se declara dispuesto a negociar en cualquier momento Por su parte, las asociaciones de usuarios del ferrocarril y los transportes públicos se consideran víctimas escandalizadas de una crisis. La Federación de asociaciones de usuarios de transportes (Fnaut) hizo público ayer su denuncia de la huelga. Por su parte, los sindicatos de los transportes parisinos han convocado para mañana una huelga paralela de autobuses, metro y trenes de cercanías en París y toda la región de Isla de Francia. Se temen grandes perturbaciones. Los conflictos de Marsella, los transportes públicos de París y la SNCF no tienen nada en común, pero forman parte de la misma nebulosa sindical, hostil a cualquier reforma vagamente liberal. BERLÍN. Gerhard Schröder hizo ayer saber que renunciará a su acta de diputado mañana, pero su traspaso parece tan plácido que esperará un día para dar hoy a su sucesora, y a veces amarga rival, Angela Merkel, su propio voto afirmativo para la Cancillería. Reformas y Kosovo son las dos palabras que identificarán la era del canciller que devolvió a los socialdemócratas al poder en Alemania, según convienen los análisis; dos buenas segundonas serían también Irak y medios para definir un tiempo que dio el turno a la generación que había pedido cambiar el mundo a finales de los años 60. Pero reformas y Kosovo constituyen pivotes sobre los que ha basculado la política alemana para tomar otra dirección. La inopinada mediatización de un canciller mostró, como nunca antes, a un Schröder feliz de proyectarse sin descanso en pantallas y kioscos, sólo hasta el día en que se le volvió en contra. Irak, por su parte, sólo sería una buena secuela de Kosovo, con el añadido de una mayoría de edad alemana frente al amigo y libertador americano. El analista Manfred Bissinger confirma que Alemania ha dejado de ser vista como un simple apéndice occidental. Honores militares Kosovo- -luego Afganistán- -fue en 1999 la ocasión en que Alemania volvió a enviar aviones a bombardear, y la generación del 68 tuvo que explicarlo con el señero adagio de que por la paz- -y por evitar otros Auschwitz- se combate con las armas. La nueva Alemania ha llegado a tener luego más soldados desplazados en el mundo- -al margen de Irak- -que ningún otro país. Fue el Ejército el que lo despidió el sábado en Hannover con una retreta prusiana, el Zapfenstreich no vista en Alemania desde el III Reich, pero que es muy anterior: la marcha nocturna con antorchas, no al son del Heil Sieg sino de My Way Summertime y el toque alemán de Mackie Navajas del libretista de Brecht Kurt Weill, elecciones de la mujer de Schröder muy definitorias de un marido pendenciero y pegador. El presidente de la república, el democristiano Horst Köhler, ha elogiado singularmente la valentía reformista del ya ex canciller. En su última aparición, Schröder retornó a su discurso del nuevo patriotismo y la autoestima de la nueva Alemania: La confianza en sí misma de una nación soberana no volverá a desaparecer reiteró despojado esta vez de electoralismo. No dudamos cuando la solidaridad fue necesaria dijo en referencia al 11 de Septiembre y la invasión de Afganistán. Pero en Irak- -añadió- -dijimos que no estabamos convencidos de las razones para empezar aquella guerra Una mayor aceptación de la mera alternancia y que los políticos alemanes- -incluídos dos chuletas como Schröder y Fischer- -son menos toreros que en otros lares coopera al sosiego de un traspaso entre dirigentes, que se han hecho antes la vida imposible. Ayer recibió aún Schröder a Angela Merkel, en una última entrevista privada antes de entregarle mañana el despacho. Ayuda el que el SPD no haya sido desahuciado y participe en el nuevo gobierno, casi en paridad, bajo la futura canciller democristiana, aunque los jóvenes cincuentones del 68 sí llegaron en 1998 con la ansiedad de barrer a Kohl. Pendenciero y jugador Pero la ruptura de Schröder y Fischer con algunos de los dogmas de la izquierda alemana- -recuerda el Frankfurter- -los liberó, aunque hubo deserciones. Ahora ha ayudado a que, en la mayoría de los capítulos, CDU CSU y SPD se hayan puesto de acuerdo para una continuidad y progreso de las reformas. El muy crítico Bild ha defendido en su despedida el que, tras de Schröder, ya no se podrá seguir gastando para esquivar problemas Con una movida biografía de mujeriego, futbolero y fumador temperamental, Schröder terminó siendo un gran táctico y un buen orador, aun sin hacer ascos al populismo. Su altanería sólo encontró su horma en el ex presidente Aznar y su extrañamente tormentosa relación. Se vio que era más pegador que pagador. Pero no sería completo el retrato sin anotar la afabilidad que lo ha mantenido, hasta hoy, en sintonía con mucha gente. Un carácter veraniego de vividor, evocado por Gershwin en Summertime a veces navajeando como huérfano de guerra y como el Mackie de Brecht; un poco a su manera, como Sinatra.