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ABC LUNES 21 11 2005 Cultura 59 TEATRO Comedia sin título Autor: Federico García Lorca. Dramaturgia y dirección: Luis Miguel Cintra. Escenografía y vestuario: Cristina Reis. Iluminación: Daniel Worm d Assumpçao. Intérpretes: Ernesto Arias, Alberto Jiménez, Chema Ruiz, Inma Nieto, Luis Moreno, Lucía Quintana y Diego Toucedo, entre otros. Lugar: Teatro de la Abadía. Madrid. TOROS El Cid triunfa y convence en su reaparición en la Feria de Maracaibo ABC MARACAIBO (VENEZUELA) Manuel Jesús El Cid cortó tres orejas en su reaparición el pasado sábado en la Feria de Maracaibo. El torero de Salteras volvía a los ruedos tras recuperarse de la lesión en el codo derecho que le obligó a cortar la temporada española en septiembre. El Cid abandonó en volandas la Monumental venezolana en compañía de Jesulín de Ubrique, quien también logró tres trofeos. Había expectación por ver a El Cid, que convenció, según informa Efe. Embebió en los vuelos del capote a su primero y dibujó siete verónicas impecables. Con la muleta, entendió a su oponente desde el principio y bordó el toreo al natural. Entró a matar con la izquierda- -por temor a lesionarse otra vez el codo derecho- enterrando la espada hasta los gavilanes. Paseó las dos orejas. Sometió al sexto, que llegó entero al último tercio y embestía con genio. El burel se lo echó a los lomos, temiéndose lo peor, pero El Cid volvió a la cara para torearlo con la zurda al compás de la música y con toda la plaza en pie. Recibió una merecida oreja. Jesulín no se cansó de pegar derechazos y circulares. Fue premiado con un galardón. Aprovechó la nobleza del cuarto y obtuvo dos orejas. Palmas y división tras dos avisos fue el balance de Erik Cortés. Con la plaza rozando el lleno (alrededor de quince mil personas) se lidiaron toros de Jerónimo Pimentel. BÚSQUEDA INCONCLUSA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN etomaba Federico García Lorca en 1935 con Comedia sin título un camino escénico emprendido años antes, hacia 1929, con El público y Así que pasen cinco años un teatro distinto, de indagación en la propia esencia del teatro, de honda reflexión sobre la imbricación entre arte y vida, un teatro a cuya puerta llama una revolución, un teatro que visita el territorio de los sueños donde se abrazan las enredaderas del sexo y la muerte. De Comedia sin título se conserva un único acto terminado; los dos siguientes, según señala Miguel GarcíaPosada en su edición de las Obras completas del escritor granadino (Galaxia Gutenberg, 1996) tenía previsto el dramaturgo que transcurrieran, respectivamente, en un depósito de cadáveres donde agoniza el Autor y en un cielo con ángeles andaluces vestidos de faralaes. Esta urgente búsqueda inconclusa pretende derribar la ficción teatral para que la vida se instale sobre el escenario- ¿Como se llevaría el olor del mar a una sala de teatro, o cómo se inundaría de estrellas el patio de butacas? se pregunta el Autor en un momento de la función- una empresa imposible, un pulso entre la vida y la verdad teatral en el que ambas partes en pugna se confunden y se aniquilan al tiempo, se niegan y se afirman. Ver la realidad es difícil. Y enseñarla, mucho más. Es predicar en el desierto. Pero no importa arguye el Autor en otro momento, consciente de lo arduo R Ernesto Arias y Alberto Jiménez, en una escena de la obra del envite. Un empeño metateatral en el que borbotean las interrogaciones de García Lorca sobre la función misma del teatro- -esa escuela de llanto y de risa y una tribuna libre como él mismo lo definió- sus preocupaciones sociales, la inquietante intuición de una guerra... De no haber sido asesinado en el verano de 1936, Lorca tal vez habría proseguido una deriva escénica que hubiera aproximado el profundo temblor de su poesía dramática a los territorios del teatro del absurdo, aunque tales elucubraciones son hoy perfectamente ociosas. Queda lo que queda de Comedia sin título como testimonio de las inquietudes últimas del escritor, como proyecto en ciernes, y de ahí lo apasionante de su montaje y también lo desigual de su contenido. Muy inteligentemente, la dramaturgia de Luis Miguel Cintra, una personalidad del cine y el tea- ABC tro portugueses, injerta diversos fragmentos procedentes de conferencias, entrevistas y de otros textos de Lorca: Dragón y El público fundamentalmente, y agrega con pertinencia un momento tomado de El gran teatro del mundo para subrayar el carácter demiúrgico del Autor. Un montaje exigente, arriesgado y difícil, en el que escenografía y sentido dramático dirigen la acción hacia las butacas, en un camino de doble dirección, pues la trama hace que los ecos de una revolución se proyecten hacia el escenario. Teatro, pues, sobre teatro que busca ansiosamente el latido de la vida. Y teatro interpretado por excelentes actores: Ernesto Arias, Alberto Jiménez, Lucía Quintana, Luis Moreno y el resto del reparto completan un muy buen trabajo al servicio de un texto con el misterio y la incomodidad de lo inconcluso. Apoderamiento Los Lozano se hacen cargo de la carrera de Manzanares hijo ABC. Los Lozano apoderarán la próxima temporada a José María Manzanares hijo, una vez rota su relación profesional con Alejandro Sáez. De esta manera, la casa Lozano dirigirá las carreras del maestro Manzanares y su vástago. FLAMENCO El Quejío que duele Cante: Manuel Moneo, Fernando de La Morena y Luis El Zambo. Guitarra: Antonio Higuero y Alberto San Miguel. Baile: Mercedes Ruiz y su grupo. Lugar: Auditorio Colegio Mayor San Juan Evangelista. Fecha: 18- XI TRES MAESTROS DEL CANTE JEREZANO MANUEL RÍOS RUIZ E stá claro que el cante flamenco legítimo mantiene su vigencia pese a los experimentalismos al uso y abuso. Esto es algo que se pone de relieve cuando suben al escenario maestros del cante jerezano como Manuel Moneo, Fernando de La Morena y Luis El Zambo. Tres cantaores que, sin despegarse de la tradición de los aires y giros jondos de su tierra, tienen su propia personalidad, con dos guitarristas inspirados: Alberto San Miguel y Antonio Higuero. Ante un público compuesto de verdaderos aficionados, demostraron sus conocimientos estilísticos de una forma determinante, por eso fueron largamente aclamados. Luis El Zambo, sobrino del inolvidable Manuel Sordera, se acordó de su tío y bordó la soleabulería. Bordó cante tan jerezanísimo. Continuó por siguiriya rompiéndose, emocionando. Luego se lució por fandangos, rematados por el de El Gloria, con una letra en su homenaje. Y bulerías del barrio de Santiago, para ponerle broche festero a una actuación que le consagra en los madriles. Seguidamente, otro gitano santiaguero, Fernando de La Morena, se fajó por soleares, iniciando el recital con una bella copla. Es un artífice de los cantes básicos, magistral y original desde el ayeo por siguiriyas. Y cómo voltea los fandangos, incrustándole unos ay inusitados, sin que se quiebren los tercios. Finalmente, por bulerías estuvo pinturero y a la vez jondísimo. Y el maestro Manuel Moneo, redondo en todos los aspectos por soleá, estremecedor por siguiriya. Hizo estos dos cantes con auténtica majestad y sentimiento, matizando y gustándose, lo que se dice con sentido, con propiedad, con maestría sobrada. También cantó por fandangos con garbo y garra, cerrando la tanda con el de Manuel Torre. Como colofón un chorro de bulerías plazueleras, de ley. Y el baile brillante y jacarandoso de Mercedes Ruiz, colmaría una velada flamenca para el recuerdo. San Luis Potosí (México) El Juli sobresale y corta la única oreja G. LEAL. El Juli fue el triunfador de la corrida del XL aniversario de la plaza de San Luis Potosí al cortar la única oreja. Ejecutó una segunda faena muy templada y bien rematada con la espada. Con lleno de no hay billetes se lidiaron toros de Marrón. Leopoldo Casasola, saludos, saludos y ovación en el de regalo. Fermín Rivera, ovación y saludos. El Juli, silencio y oreja.