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ABC LUNES 21 11 2005 Internacional 31 El presidente iraquí se declara dispuesto a dialogar con los insurgentes Talabani anima a los rebeldes a deponer las armas y sumarse a la política b La Liga Árabe anunció ayer que la Conferencia para la Reconciliación de Irak se celebrará en la última semana del próximo mes de febrero, posiblemente en Bagdad ABC EL CAIRO. Durante la reunión en El Cairo preparatoria de la Conferencia para la Reconciliación Nacional, el presidente iraquí, Jalal Talabani, instó a la insurgencia a deponer las armas y se declaró dispuesto a negociar con los rebeldes, e incluso con miembros del partido Baas, al que pertenecía el ex dictador Sadam Husein. Talabani pidió a la insurgencia, liderada por suníes, que deje las armas y se una al proceso político democrático, durante la conferencia impulsada por la Liga Árabe. El mandatario iraquí reiteró que el Gobierno controlado por chiíes y kurdos no se reunirá con miembros del Baas ni combatientes de la insurgencia que ataquen a las fuerzas de seguridad extranjeras e iraquíes. Soy el presidente de Irak y soy responsable de todos los iraquíes. Si aquellos que se definen como la resistencia iraquí quieren contactarme, son bienvenidos declaró. Talabani distinguió entre terroristas y grupos de la resistencia: Está claro, el terrorismo son aquellas acciones que cometen Abu Musab al- Zarqaui y sus seguidores, así como otros grupos extremistas contra todos los hijos del pueblo iraquí, sean chiíes, suníes o kurdos De esta forma, aludía al grupo Organización de Al Qaida para la Guerra Santa en Mesopotamia que ha asumido la autoría de numerosos atentados terroristas en diferentes Jalal Talabani, ayer en El Cairo AP dam Husein) algo que no conseguirán; y los iraquíes que quieren expulsar a las tropas extranjeras de nuestro país A estos últimos- -señaló- -les decimos que la solución no son las acciones armadas sino el diálogo político. Irak es ahora un país abierto y todo iraquí puede expresar sus opiniones libremente e incorporarse a un grupo político legal Ante la pregunta de si ha mantenido contactos o no con grupos insurgentes, Talabani afirmó que no ha habido ningún contacto de este tipo pero insistió en que soy el presidente de todos los iraquíes y doy la bienvenida a cualquiera que decida deponer las armas Al mismo tiempo, la Liga Árabe anunciaba ayer por la tarde que la Conferencia para la Reconciliación de Irak se celebrará en la última semana del próximo mes de febrero, posiblemente en Bagdad, símbolo del país Según el portavoz de la organización, Alaa Ruchdi, ésta es la primera decisión acordada durante la reunión que desde el pasado sábado se celebra en El Cairo y que hoy concluirá con un comunicado final. áreas de Irak, y que dirige el jordano Al- Zarqaui. El dirigente iraquí precisó que estas personas son criminales y terroristas que están llevando a cabo un genocidio contra nuestro pueblo El dirigente iraquí expresó esta postura durante una rueda de prensa ofrecida al margen de una reunión para la reconciliación nacional iraquí, que representantes del Gobierno y de los distintos grupos religiosos y étnicos de Irak celebran en El Cairo. Sobre los grupos armados iraquíes, Talabani consideró que son de dos clases: los que intentan lograr el restablecimiento del derrocado régimen (de Sa- Al- Yafari y al- Dari. juntos La segunda jornada del Foro sobre la Reconciliación de Irak convocado por la Liga Árabe constató ayer ligeros avances respecto a la sesión inaugural, caracterizada por la crispación y el distanciamiento de los diversos grupos. El secretario general de la Liga, Amro Musa, logró ayer sentar juntos al primer ministro del país, Ibrahim al- Yafari, cabeza visible de la comunidad chií religiosa y moderada, y a Hariz al- Dari, representante de la Asociación de Ulemas Musulmanes, el principal grupo religioso suní. Los demócratas estadounidenses, divididos sobre el beneficio político de salir de Irak MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Las páginas de opinión de los periódicos estadounidenses aparecieron ayer dominadas por la retirada de Irak, asunto de la semana. No hubo programa de análisis político que no buscase una respuesta. En uno de ellos, Meet the Press el congresista John Murtha, que destapó la caja de Pandora el jueves al pedir la retirada en seis meses, hizo una solemne predicción: A final del año que viene las tropas habrán vuelto a casa El problema, como señaló el presentador Tim Russert, es que primero tendrá que convencer de ello a su propio partido. Murtha no es una voz cualquiera, sino que a través de él habla el Ejército. Durante 32 años, este ex marine veterano de Vietnam, torturado y condecorado, ha luchado en la Cámara por los intereses de los militares, sin miedo a hablar ni a cruzar filas de partidos. Por ello, a sus 73 años es uno de los hombres más respetados del Capitolio, como hasta la Casa Blanca reconoció antes de asociar su propuesta a Michael Moore. Entre los legisladores nadie ha viajado a Irak más que él, ni desayuna más a menudo en el Pentágono. Para él, esto no es una cuestión de partido. Se trata de las muchas lágrimas que he visto, y del teléfono desbordado Desde luego las principales figuras del Partido Demócrata se apresuraron a desmarcarse cuando lanzó la bomba. La mujer que lidera a los demócratas en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, aseguró que Murtha habla por sí mismo no por el partido. El senador y ex candidato John Kerry, revivido de su letargo por el presidente George W. Bush en su discurso del lunes, que sopesa presentarse de nuevo en 2008, dijo diferir respetuosamente Y el líder demócratas en el Senado, Harry Reid, cree que ningún senador apoyará su propuesta. Resolución que, por cierto, en sólo dos días ha logrado la suma de 13 representantes de la Cámara Baja. Nos vamos a ir, de eso no hay duda insistió Murtha. La cuestión es si alcanzaremos un apoyo bipartidista La baza que juega el veterano político es la misma que divide a los legisladores, las elecciones de noviembre próximo en las que toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado tendrán que renovar sus escaños. En una encuesta de Gallup, el 52 por ciento desea que las tropas vuelvan a casa.