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ABC DOMINGO 20 11 2005 Los domingos 65 mente sometiendo a los mafiosos a su discipina. Con ello logran hacer un verdadero outsourcing de la financiación por medio del crimen. Tráfico de droga. Un importante número de islamólogos no han acertado a entender cómo el puritanismo aparente de los islamistas puede, no ya aceptar, sino promover el tráfico y consumo de estupefacientes que, como poco, es equiparable al consumo y tráfico de alcohol, pues en numerosas fatwas se ha establecido, con razón, que los efectos de las drogas son iguales o peores que los de las bebidas alcohólicas. El tráfico de estupefacientes debería estar prohibido y perseguido por cualquier autoridad rigorista islámica, pero se produce una curiosa paradoja, y es que para los islamistas radicales y para las organizaciones terroristas yihadistas, este negocio no sólo constituye una de sus más importantes fuentes de ingresos: es una forma de socavar y destruir las sociedades que ellos consideran enemigas. Las drogas contribuyen, según la estrategia islamista, a acelerar la decadencia, la corrupción y la destrucción social de sus enemigos. Los islamistas y los yihadistas son esencialmente finalistas, es decir, piensan que el fin justifica los medios, por lo que si hay que cometer actos inmorales y pecaminosos para lograrlos, no hay problemas de incompatibilidad moral Los beneficios son espectaculares, pero si encima los líderes radicales hacen todo los necesario para retorcer y manipular la moral de forma que puedan encajar en ella cualquier clase de criminalidad como algo moral y religiosamente aceptable, estamos ante una muy hábil estrategia de desestabilización, además de lograr justificar su implicación en graves delitos, moralmente censurables según los códigos de cualquier religión. Tráfico de seres humanos. Es conveniente preguntarse acerca de cómo se reclutan y cómo se financian las redes islamistas en nuestro país. tal y como hemos venido apuntando en otros capítulos. Un número indeterminado de inmigrantes, la mayoría sin papeles, llega a la peninsula sin nada, sin trabajo, sin contactos, sin alojamientos y sin la más mínima protección. Hambrientos y muchas veces desesperados, necesitan sobrevivir y buscan apoyos entre quienes se ofrecen de forma abierta, o preguntan a sus amigos y compañeros de avatares a quién tienen que acudir para obtener trabajo, alojamiento y protección. Otros desheredados y analfabetos son reclutados y captados en cunetas yo esquinas, desorientados, desesperados, o bien en mezquitas o en las cárceles. Finalmente, otro grupo bien organizado entra en Europa de manera disimulada, pero siendo ya radicales, para tratar de instalar células durmientes a la espera de la orden de actuar contra el enemigo occidental, corrupto, infiel y cómplice de apóstatas. En todos estos casos existe una cantera que hay que financiar y alimentar. El tráfico de seres humanos no es una novedad de los últimos diez años. Sin embargo, no cabe la menor duda de que se ha convertido en una importante fuente de financiación del yihadismo. Este tipo de comercio se ha intensificado en los últimos años, primero porque España tiene una situación estratégica privilegiada y de fácil acceso desde el norte de África a Europa; segundo, porque reporta unos beneficios ingentes; y tercero por ser una de las formas más eficaces de introducir terroristas sin que sean detectados. Robos y asaltos. Los líderes religiosos que reclutan y dirigen a estos delincuentes acaban convirtiéndose en una especie de capos de pequeños grupos organizados, cuyos miembros comparten beneficios o incluso llegan a entregar la totalidad de sus botines a la causa. A cambio son alojados, protegidos y consolados espiritualmente. Y lo que es más importante: haciendo lo mismo que antes de ser reclutados por el radicalismo, sólo que ahora delinquen por la causa. Todo está plenamente justificado, han glorificado la delincuencia, han dejado de ser unos matones o vulgares chorizos para pasar a ser solados de Allah Nada puede haber más glorioso para un creyente. La trampa es inteligente y eficaz. La inmensa mayoría de policias del mundo, especialmente en Europa, no han incorporado esta realidad a su análisis, pues los robos y asaltos llevados a cabo por bandas de magrebíes, que tienen la característica de ser especialmente violentas y que resultan más difíciles de detener, reciben el tratamiento de delitos comunes no relacionados con formas más serias de delincuencia o con el yihadismo. La inseguridad ciudadana mina la moral de una sociedad y ellos lo saben, pero además tratan de generar sentimientos antimusulmanes, pues en ese caldo de cultivo del racismo y la xenofobia el islamismo radical florece de forma extraordinaria (1) Dice, sobre el impuesto religioso, lo siguiente: el zaqat deberá ser entregada al GIA Quienes no complan con las obligaciones contenidas en en el comunicado serán ejecutados en el acto. Para el contenido completo del mismo, véase el capítulo 2. (3) Según Rohan Gunaratna en su trabajo Inside Al- Qaeda, aproximadamente el 20 por ciento de las ONG de carácter islámico están dominadas por el extremismo. El tráfico de seres humanos no es una novedad de los últimos diez años Sin embargo se ha convertido en una importante fuente de financiación Título: La Yihad en España. La obsesión por reconquistar Al- Ándalus Autor: Gustavo de Arístegui Editorial: La esfera de los libros Páginas: 464 de texto +30 de imágenes Precio: 23 euros Fecha de publicación: 22 de noviembre