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60 Los domingos DOMINGO 20 11 2005 ABC LO QUE QUEDA DE FRANCO (Viene de la página anterior) quieto ese período, pero ahora ya ha llegado el momento de hacer examen de conciencia y reparar el hecho de que somos el único país de Europa que mantiene en pie símbolos de un genocida. Italia y Alemania ya retiraron los vestigios del fascismo y el nazismo, y ahora me parece bien que aquí se haga lo mismo. No podemos ser la excepción cuando ya hemos forjado unos pilares sólidos y nadie duda de este sistema Madina no acepta que remover ahora el franquismo esté sirviendo a la izquierda y a los nacionalistas como un argumento más para aislar al PP, al vincularlo a la dictadura: Los que se vinculan con esa etapa son ellos solos, porque algunos miembros de ese partido participaron activamente en el régimen y otros muchos lo aplaudieron. Ahí tenemos a Fraga El sambenito del PP Pero la calidad de heredero del franquismo que la izquierda y los nacionalismos suelen atribuir al Partido Popular no se tiene en pie, en opinión del también joven diputado del PP, Miguel Barrachina: Soy de Segorbe, un pueblo de Castellón en el que tuvo una gran implantación la República, y mis dos abuelos fueron republicanos. Los dos sufrieron encarcelamiento tras la guerra. Hubo represión, es cierto, pero uno de mis abuelos vive, y cuando le pido que me cuente su época de la CNT me doy cuenta de que él es el primero que no tiene ningún interés en hablar de aquello Considera por lo mismo que este discurso del PSOE, de IU y de los nacionalistas trata de crear enemigos ideológicos que no existen. Simplemente, surge siempre que se ponen nerviosos y ven que el Partido Popular atrae el voto del centro e incluso del centro- izquierda. Es de cajón. Cuando a los socialistas les va mal, acaban hablando de Franco. Ahí se sitúa la línea agresiva y dura de Zapatero La guerra de los símbolos la juzga estéril, cuando menos. También hay muchas calles dedicadas a militantes socialistas que participaron en la Guerra Civil. Son conflictos en todo caso de tipo local y me parece absurdo establecer una especie de instrucciones de alcance nacional al respecto Interés menguante El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, Fernando Vallespín, recuerda que en su experiencia docente como catedrático de Ciencias Políticas la figura de Franco suscitaba mucho más apasionamiento y también más interés en los alumnos a lo largo de los ochenta que en etapas más recientes. En estos tiempos, hablarles de Franco es lo mismo que cuando a los de mi generación nos contaban batallas de la guerra de Cuba. Pensemos que igual que mi abuela llegó a conocer esa guerra, los padres de muchos universitarios de hoy ya han vivido su edad adulta en democracia Además- -añade- -hay que admitir otro factor en el desinterés de los más jóvenes sobre la dictadura, y es que es una etapa, pido perdón por la expresión, bastante coñazo. Hasta el Plan de Estabilización de 1959 la monotonía absoluta era la tónica y no pasaba absolutamente nada El presidente del CIS ve pocos restos sociales del franquismo actualmente: El abismo es total, y la expresión más clara es lo que sentimos al viajar al extranjero. Entonces había un mundo entre España y Francia, por ejemplo, y hoy podemos ir en el metro de París y añorar el buen servicio y la calidad del de Madrid Esa visión de una distancia radical entre la España de la dictadura y la de hoy no lo comparte Amando de Miguel, quien ha analizado en diversos trabajos la sociología del franquismo. Opina que los españoles somos los mismos y en nuestro país no ha habido una ruptura a pesar de la lógica evolución generacional. Se queja de que ahora se tiende a considerar el franquismo como algo exógeno, algo que hubiera ocurrido en otro lugar. Pero no es el caso, porque nos ha sucedido a nosotros y aquí no ha habido una guerra o revolución que haya borrado el pasado Japón- -aduce- -tuvo que asumir tras la II Guerra Mundial un modelo democrático que le impusieron las tropas norteamericanas. Eso sí es una fractura, un cambio brutal que en España no ha sido el caso, porque las