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20 Nacional DOMINGO 20 11 2005 ABC El AVE Madrid- Lisboa sufre un retraso de tres años y no estará concluido hasta 2013 Portugal y España apuestan por investigación y ciencia para reforzar las relaciones bilaterales portugués, José Sócrates, coincidieron en considerar al otro país como prioridad absoluta por historia, proximidad geográfica y economía BELÉN RODRIGO ÉVORA. La creación de un centro ibérico de investigación, ciencia y tecnología en Braga es, para los gobiernos de España y Portugal, el gran éxito de la XXI cumbre hispano- lusa concluida ayer en Évora. El AVE Madrid- Lisboa estará finalizado en el 2013 y el resto de conexiones sufrirán un retraso en el lado portugués, mientras que Fomento mantiene las fechas previstas de construcción para los tramos en territorio español. Unión y futuro fueron las dos ideas defendidas ayer por José Luis Rodríguez Zapatero para definir las actuales relaciones bilaterales de España con Portugal. Para el jefe del Ejecutivo español la estrella de la cumbre fue el anuncio de la apertura del citado centro con vocación internacional que estará dirigido por el gallego José Rivas, catedrático de Electromagnetismo de la Universidad de Santiago, y b Zapatero y su homólogo compuesto por doscientos investigadores. Para su homólogo luso, José Sócrates, este centro refleja la ambición de querer competir juntos en la economía global y simboliza el interés ibérico de construir una cooperación mutua para dar orientación a la Agenda de Lisboa El primer ministro portugués sigue considerando a España como prioridad en materia de política exterior y económica, y para Zapatero Portugal es prioridad absoluta por historia, proximidad geográfica e interés económico AFP Bono recuerda a los últimos de Filipinas MANILA. El ministro de Defensa, José Bono, llegó ayer a Manila para realizar una visita oficial en la que se reunirá con la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo, y rendirá homenaje a los últimos de Filipinas Bono visitará hoy Intramuros, donde depositará una ofrenda floral en el sepulcro del fundador de Manila, Miguel López de Legazpi. Mañana se entrevistará con la presidenta filipina, con la que no se descarta que aborde la condena a muerte del joven hispano- filipino Francisco Larrañaga Indefinición en el lado portugués No faltó en la firma de acuerdos y presentación de las conclusiones de la cumbre el tema del AVE ibérico, que sufrirá un atraso de tres años en relación a la fecha de 2010 acordada en Figueira da Foz. Fomento mantiene dicha fecha para el tramo Madrid- Badajoz, pero Lisboa- Caia no estará acabada hasta 2013. El calendario Vigo- Oporto (2009) Salamanca- Aveiro (2015) y Huelva- Faro (2018) se mantiene en el lado español y queda indefinido en el portugués. La única fecha con la que nos podemos comprometer es la de Madrid- Lisboa aseguró Sócrates, para quien dicha conexión de capitales es muy importante, porque no nos queremos quedar fuera de la red de transportes europea La construcción del Mercado Ibérico de Electricidad (Mibel) sigue su curso a paso lento y de esta cumbre sale una nueva fecha, la del 1 de julio de 2006, para el lanzamiento de Omip Omiclear, los dos operadores ibéricos. Además, se firmaron acuerdos de cooperación transfronteriza en materia policial, promoción turística conjunta y creación de bolsa de trabajo ibérica, entre otros. ÁLVARO DELGADO- GAL LA HIPÓTESIS DEL CAOS a encuesta del CIS ha confirmado, punto arriba, punto abajo, lo que ya declaraban las publicadas antes: el PSOE desciende hasta empatar, o casi, con el PP, y Zapatero se derrumba ante la opinión. El pronóstico es malo en sí para los socialistas, y peor si se introducen factores temporales. En efecto, de aquí a que venza la legislatura, faltan dos años largos, y no es fácil que durante este lapso los acontecimientos jueguen a favor del presidente. El desmadre territorial, causa principalísima del declive del Gobierno, tenderá a crecer, y no es improbable que para colmo se estropee la economía, montada sobre premisas no sostenibles en el medio plazo. El aire, en fin, huele a crisis. La Grosse Koalition a que pareció aludir González semanas atrás empieza a pasearse por tertulias y mentideros. La idea de una coalición PP PSOE suscita dos preguntas elementales. La primera se refiere a qué habría de suceder dentro de los partidos para que és- L tos puedan coaligarse. A mano derecha, la cuestión está más o menos decidida. Desde enero pasado, Rajoy viene haciendo ofertas que apuntan hacia un entendimiento entre su formación y la que preside Zapatero. No ocurre lo mismo a mano izquierda. Desautorizar el pacto del Tinel e invertir el sistema de alianzas no sería compatible con la continuidad de Zapatero ni con la permanencia del PSC en la estructura federal socialista. El PSOE tendría que presentar en Cataluña listas separadas, renovarse desde el sótano al tejado en el País Vasco y admitir que se ha equivocado de estrategia. Es mucho tomate. El presidente se resistirá a que lo lleven al degolladero. Y el partido se lo pensará quinientas veces antes de aventurarse a una muda portentosa o a ceder, ¡ay! el liderazgo moral a la derecha. La segunda cuestión no es de carácter práctico sino teórico. Se puede resumir así: ¿por qué una Gran Coalición? ¿A qué objetivos serviría? La reflexión de fondo es que la presión nacionalista ha hecho inviable al sistema. La descomposición política a que ahora asistimos es la expresión acelerada de un proceso que también habría ocurrido con el PP en el poder. Habrían variado los ritmos, no la conclusión del silogismo nacional. Imaginemos que no hubiese tenido lugar el atentado de marzo, y que hoy, 20 de noviembre del 2005, el PP estuviera gobernando con el apoyo de CiU. CiU no ha querido nunca, es verdad, una reforma estatutaria. Esta contención no reflejaba, sin embargo, una renuncia al esquema confederal. Se debía sólo al hecho de que los convergentes preferían eludir el desplante constitucional y llegar a la confederación por la vía de avances sucesivos, discretos, e irreversibles. El escenario más verosímil, en el caso de una victoria popular, habría sido el de concesiones peligrosas a Cataluña, en un clima, además, de radicalización nacionalista por parte de ERC, y también del PSC. Estaríamos, en fin, menos urgidos, aunque no mejor orientados, que en la hora presente. La conclusión es que hay que inventar algo, algo que infunda estabilidad duradera al sistema. ¿Qué, exactamente? Montar una Gran Coalición para proyectos modestos, es un disparate. La suspensión de la alternancia sólo tiene sentido cuando, gracias a la irregularidad excepcional, se introduce una novedad también excepcional en la maquinaria pública. La novedad tendría que ser, claro, una reforma de la Carta Magna, concebida para cerrar el sistema autonómico y, a la vez, desactivar la capacidad de chantaje de los partidos pequeños con base territorial. Esto, en cuanto a los contenidos. No conviene, sin embargo, olvidar los tiempos. Sería preciso rechazar el Estatut en los meses inmediatos, devolver a su funda el estatuto valenciano y buscar una fórmula para suprimir, del modo que fuere, los privilegios fiscales del País Vasco y Navarra. Recuerdo lo último porque resultaría inexplicable, amén de poco realista, pretender que los catalanes se queden dentro de España en una situación de agravio comparativo respecto de otras regiones generadoras de renta. ¿Se encuentra preparada la clase política, se encuentra preparado el país, para esta revolución? Me temo que no. La sensación cada vez más intensa de malestar, y el sentimiento difuso de que el Estado está descarrilando, no han cristalizado aún en actitudes ni conceptos claros. Y el tiempo aprieta. Tanto, que pudiera ser que en verano estuviese aprobado el Estatut, y las fuerzas centrífugas predominasen ya sobre las centrípetas. No parece probable que nuestro país consiga enquiciarse sin experimentar primero un periodo de caos.