Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 SÁBADO 19 11 2005 ABC Economía José Manuel Barroso y José Luis Rodríguez Zapatero charlan en La Moncloa en un encuentro celebrado hace unos meses CHEMA BARROSO Zapatero se trajo a Barroso en avión oficial a una cena secreta en vísperas de la decisión sobre la opa El encuentro demuestra la presión política ejercida por el Gobierno español a la CE según Acebes en la noche domingo 6 de noviembre, se produjo días antes de que decidieran sobre el caso la Comisión de Energía y la Comisión Europea E. SERBETO. CORRESPONSAL J. G. BRUSELAS MADRID. La revelación de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunió el pasado 6 de noviembre con el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha dado una nueva vuelta de tuerca a las implicaciones políticas de la opa de Gas natural sobre Endesa. Habrá que ver hasta dónde han llegado las conversaciones sobre la operación y sobre la participación de España en las perspectivas financieras, pero parecen disiparse las dudas de que ambos asuntos están empezando a tocarse y entrelazarse peligrosamente. Los portavoces oficiales de Bruselas reconocieron ayer que, en efecto, la opa estuvo en las conversaciones, a pesar de que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo ayer lo contrario. b La reunión, que tuvo lugar La portavoz de la Comisión Europea confirmó que Barroso se desplazó el domingo 6 de noviembre a Madrid en un avión oficial español, enviado por la Presidencia de Gobierno español a Lisboa donde se encontraba pasando el fin de semana y que después de sus conversaciones con Zapatero el mismo avión lo llevó a Bruselas pasada la medianoche. Efectivamente, Barroso fue invitado a reunirse con el presidente español el 6 de noviembre, no para debatir específicamente un caso de competencia, sino toda una serie de temas, incluidas las reglas de fusiones, y la opa de Gas Natural, pero sobre todo, para hablar sobre las reformas, las perspectivas financieras para el periodo 2007- 2013 y la inmigración indicó ayer la portavoz de la CE. ya se conocía el orden del día de la reunión del Colegio de Comisarios del día 9. El último punto trataba sobre la opa de Gas Natural a Endesa. Ahora se explicaría que horas después de la cena, en la mañana del lunes, el ministro de Economía, Pedro Solbes, sorprendiera al anunciar que había enviado ya al Tribunal de Defensa de la Competencia el informe que sobre la opa había realizado el Servicio de Defensa de la Competencia, adelantándose así a la resolución que adoptara Bruselas. También sorprendió que la Comi- sión Europea anunciara el mismo lunes que volvía a aplazar al día 15 su decisión sobre quién examinaría la opa. El portavoz de la comisaria de Competencia dijo que, de todos modos, la decisión tomada finalmente sobre la opa había seguido criterios técnicos y jurídicos solamente porque de otro modo no queremos que las anule el Tribunal Europeo de Justicia Para De la Vega, es normal La vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, admitió ayer los hechos, pero no aclaró si hablaron de la opa. De la Vega insistió, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en que la reunión es absolutamente normal y no tiene ni un sólo elemento de excepcionalidad el hecho de que se cediese un avión a Barroso. Forma parte de la costumbre que en muchas ocasiones los gobiernos de los países envíen aviones a máximos representantes de organizaciones internacionales como- -según dijo- -el secretario general de Naciones Unidas o el presidente de la Comisión Europea. La vicepresidenta explicó que Zapa- El día después En aquellos días se esperaba la decisión sobre la competencia o no de la Comisión en el análisis de la opa de Gas Natural sobre Endesa y los expertos consideraban que el Ejecutivo comunitario decidiría muy probablemente asumir el examen de la operación. Dos días antes de la cena, el viernes, El presidente del Gobierno mandó un avión oficial a Lisboa para recoger a Durao Barroso Un día después de la cena, Bruselas decidió aplazar una semana su dictamen sobre quién analizaría la operación