Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 Sociedad SÁBADO 19 11 2005 ABC Salud ENDOCRINOLOGÍA Más de dos millones de españoles padecen las dos formas de diabetes. Un congreso reivindicó la necesidad de optimizar el control glucémico para reducir los riesgos vasculares Su relación con la obesidad, a debate La Fundación Gregorio Marañón acaba de presentar el programa científico de la Semana Marañón que a partir del martes servirá de foro de debate de la relación entre obesidad y diabetes. Las jornadas se desarrollarán desde el martes al jueves en la Fundación Ramón Areces de Madrid y en ellas se darán cita destacados investigadores españoles e internacionales. El martes tendrá un marcado acento epidemiológico e intervendrán Basilio Moreno, Felipe Casanueva, Javier Aranceta y Jesús F. Tresguerres, que presentará una nueva hipótesis que justifica la actual epidemia de obesidad. El miércoles estará centrado en la epiopatogenia de la obesidad y participarán Xavier Hormiguera, María Oreras, Luis Pallardo, Rafael Tojo, Pedro de Pablos y Gaetano Crepaldi, que hablará sobre la identificación del síndrome metabólico. La Semana Marañón finalizará el jueves, centrándose las sesiones en los tratamientos farmacológicos, con las intervenciones de Ramón Gomis, Manuel Serrano y Luc van Gaal, que explicará el papel de los medicamentos. Desigualdades para los diabéticos TEXTO: G. ZANZA ZARAGOZA. La diabetes se ha convertido en una epidemia con un alcance cada vez más amplio e imprevisible. El segundo congreso de la Federación Española de Diabetes reivindicó en Zaragoza la importancia de una atención específica, donde la optimización del control glucémico es la base para reducir los riesgos vasculares asociados. Una de las ponencias puso sobre la mesa las diferencias asistenciales que se producen en España respecto a países como Gran Bretaña y Portugal. Ambos comparten con España un crecimiento constante de la enfermedad, pero también un sistema asistencial diferente. Sin embargo, el catálogo de prestaciones a estos enfermos es, en el caso español, el más reducido. Así lo indicaba Joao Farinha, presidente de la Asociación Protectora de los Diabéticos de Portugal, cuando mostraba cómo cuestiones como la podología o las lancetas son gratuitas en Portugal y Reino Unido pero no en España, o cómo la bomba de insulina es un derecho de los britá- nicos y en el caso de los españoles depende de la región donde resida. Las dudas del sistema británico Gran Bretaña incentiva a los médicos de cabecera para que hagan el seguimiento integral de la enfermedad, derivando a los pacientes de una atención hospitalaria, como en España, a una de tipo comunitario. El problema es que, según Huw Alban Davies, de la Asociación de Diabetes del Reino Unido, están siendo atendidos por enfermeras para alcanzar el máximo número de pacientes y poder cobrar un plus de 4.500 euros si cumplen los objetivos. Este país subvenciona las tiras reactivas, las agujas, lancetas y plumas de insulina, mientras que las bombas se financian con una serie de criterios. Portugal mantiene un programa de control que incluye subvenciones a la compra de jeringas, agujas, tiras, lancetas, insulina, antidiabéticos orales, así como la financiación de bombas y de análogos lentos de insulina. En España existe una cobertura hospitalaria de la enfermedad, tanto para diabetes I como II. En el caso de que el paciente sólo necesite dieta y tratamientos orales, puede ser atendido por la atención primaria. Sin embargo, una de las principales reivindicaciones, las bombas de insulina, siguen pendientes de la decisión de las comunidades, al igual que otros programas de apoyo como los hospitales de día, que a través de diferentes iniciativas buscan un mejor control glucémico. A finales de 2003, el Ministerio de Sanidad decidió subvencionar las bombas de insulina, pero lo hizo sin transferir economías a las regiones. Por eso, Cataluña, Valencia, Andalucía, Madrid o País Vasco financian la insulinoterapia por bomba externa, parcialmente o en su totalidad, mientras que otros gobiernos regionales no han desarrollado iniciativas pese a que, el pasado mes de marzo, el Ministerio de Sanidad derivase seis millones de euros con esta finalidad.