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26 Internacional SÁBADO 19 11 2005 ABC Histórico careo de tres horas entre Pinochet y el jefe de su policía secreta Contreras reclamó la diligencia judicial, que cogió por sorpresa al general b Al careo también asistió otro ex Los desayunos de El Mamo y el dictador chileno Cada mañana entre 1973 y 1978, el entonces jefe de la DINA, Manuel Contreras, desayunaba con Pinochet para entregarle un informe completo de la situación interna del país. Era el dúo más poderoso y temido. Contreras vigilaba a todos, a opositores y partidarios del régimen, incluso a los ministros del dictador. Manuel Contreras, un coronel experto en inteligencia formado en EE. UU. recibió de Pinochet la orden de crear la DINA pocos días después del golpe militar de 1973 y rendía cuentas sólo a su jefe, saltándose al cuerpo de generales. Pero algo salió mal. En 1976, la DINA organizó el asesinato el ex canciller Orlando Letelier en Washington. El Mamo como era conocido, tras fuertes presiones de EE. UU. fue condenado a la cárcel por este crimen en 1994, cuando Pinochet todavía era jefe del Ejército. Hacía diez años que no se veían las caras. Contreras, que todavía sigue encarcelado, ha perdido casi todo su patrimonio. Pinochet, que no ha pisado nunca una cárcel, tiene millones de dólares en sus cuentas. Nada queda de esa estrecha relación que tuvieron cuando Chile estaba bajo su puño. de estaba secuestrado el entonces jefe clandestino del Partido Comunista Víctor Díaz, hasta ahora desaparecido. Desaforado por el Supremo el pasado 14 de octubre, el escenario más probable de Pinochet es que sea procesado por los 15 crímenes que se le atribuyen. Y a sus casi 90 años- -los cumple el día 25- -ni su supuesto mal estado de salud podrá salvarlo del juicio. Hace una semana, un equipo médico determinó que puede afrontar un proceso. alto oficial de la DINA, Ricardo Lawrence, quien declaró que informaba regularmente a Pinochet y que le entregó botines de guerra LIBIO PÉREZ. CORRESPONSAL SANTIAGO. Durante casi tres horas, el general chileno Augusto Pinochet estuvo cara a cara con su ex subordinado y jefe de la policía secreta del régimen militar, Manuel Contreras, quien solicitó un careo con el ex dictador para dilucidar de quién dependía la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en la década de los años 70, cuando se registró la mayor cantidad de crímenes y secuestros de opositores. El hecho, calificado como histórico reflejó la ruptura definitiva entre estos dos jefes militares que aplicaron con mano de hierro una represión que dejó más de tres mil víctimas, entre detenidos desaparecidos y ejecutados. Los otrora todopoderosos jefes militares fueron puestos frente a frente por el juez Víctor Montiglio, quien investiga la desaparición de quince personas entre 1974 y 1975 en el marco de la llamada Operación Colombo, un plan de la DINA que intentó ocultar los crímenes de 119 personas y quiso que aparecieran como muertas en rencillas internas de organizaciones de izquierda. El montaje contó con la colaboración de los organismos de inteligencia de Argentina y Brasil, y fue parte de la llamada Operación Cóndor. El careo fue solicitado por la defensa de Contreras, después de que el pasado lunes el general Pinochet- -ya desaforado por esta causa- -dijera al juez que la DINA no estaba bajo su mando, sino que dependía de la Junta Militar que presidía el ex dictador y que también integraban los otros jefes de las FF. AA. Manuel Contreras, en una de sus declaraciones ante la Corte en Santiago tar, donde cumple tres condenas distintas por secuestros de la DINA. El careo fue realizado en el Club Militar de Lo Curro, en el sector alto de Santiago, hasta donde el ex jefe de la DINA fue trasladado a las 10: 00 desde su prisión bajo una fuerte custodia. Más tarde llegó Pinochet en dos de sus automóviles blindados, después de que su abogado, Pablo Rodríguez, intentara hasta último minuto impedir la diligencia judicial que les cogió por sorpresa. AFP Al careo también fue citado por el juez el ex coronel, ex escolta de Pinochet y alto oficial de la DINA Ricardo Lawrence, quien declaró que informaba regularmente al entonces todopoderoso dictador sobre lo que sucedía en el interior del organismo represivo. Y agregó algunos datos más: que entregó a Pinochet botines de guerra obtenidos de los prisioneros en los allanamientos y que el ex dictador visitó una vez una cárcel secreta de la DINA, don- No me acuerdo, pero no es cierto No me acuerdo, pero no es cierto. No es cierto y si fuera cierto, no me acuerdo dijo Pinochet al juez el pasado lunes cuando le preguntó si, como ha declarado Contreras, él era su jefe directo. Manuel Contreras, a mí parecer, quiso tomar el país, pero no me acuerdo Yo saqué a Contreras porque estaba creando problemas que yo había prohibido. Tengo que haber sido yo, porque el único que lo podía mover era yo. Me acuerdo por qué lo saqué. Me ofreció unos depósitos de fondos en el extranjero y yo lo saqué por eso agregó Pinochet en su declaración judicial. Las palabras de Pinochet indignaron a Contreras, quien de inmediato solicitó un careo con su antiguo jefe. Contreras, que desde 1978 se ha sentido abandonado por su superior, cumplió una pena de siete años de cárcel por el crimen en Washington del ex canciller Orlando Letelier, en 1976. En la actualidad está en una cárcel mili- China firma con Chile su primer tratado de libre comercio con un país iberoamericano PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. China, el gigante emergente cuya economía crece a un ritmo superior al 9 por ciento, se lanza ahora a la conquista de su particular Eldorado Suramérica. Para ello, y aprovechando su asistencia al Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC) que se celebra en la localidad surcoreana de Busan, ambos países suscribieron ayer un histórico tratado de libre comercio que, además, es el primero que el coloso oriental firma con un país iberoamericano. Así, el ministro de Comercio chino, Bo Xilai, y el titular de Exteriores chileno, Ignacio Walker, rubricaron un acuerdo que, a partir del 1 de julio de 2006, permitirá reducir progresiva- mente las tarifas arancelarias que gravan sus intercambios económicos. En los ocho primeros meses de este año, las relaciones comerciales entre China y Chile han crecido un 42 por ciento hasta ascender a los 4.025 millones de euros. Curiosamente, el país andino es uno de los pocos que tiene a su favor la balanza comercial con la fábrica del mundo ya que sus exportaciones se elevaron un 48,6 por ciento y aportaron 2.912 millones de euros. Por su parte, las importaciones procedentes del gigante asiático también subieron un 27,3 por ciento y rebasaron los 1.113 millones de euros. Las exportaciones chilenas se basan en el cobre, el papel y el hierro, mientras que las chinas giran en tor- no a productos manufacturados como las prendas textiles, los aparatos electrónicos y electrodomésticos, los zapatos y los juguetes. Desde que, hace ahora un año, el presidente chino, Hu Jintao, realizara un viaje oficial por Brasil, Argentina, Cuba y Chile, el coloso oriental ha extendido sus tentáculos comerciales sobre Iberoamérica en busca de materias primas y de un vasto mercado para su imparable producción industrial. No en vano, el acuerdo de libre comercio ratificado ayer comenzó a gestarse durante aquella gira, por lo que tanto Hu Jintao como su homólogo chileno, Ricardo Lagos, estuvieron presentes en la firma del tratado. Mientras que China sólo tiene convenios similares con los países del Sureste Asiático (Asean) Chile ha abierto de par en par sus fronteras tras eliminar las barreras comerciales con la Unión Europea, Estados Unidos, México, Corea del Sur y las naciones centroamericanas, entre otras.