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ABC SÁBADO 19 11 2005 25 Histórico careo entre Pinochet y el jefe de su Policía secreta por un caso de desaparecidos bajo la dictadura El Partido Socialista francés comienza su Congreso con retóricos llamamientos a la unidad Al menos 77 muertos en ataques suicidas contra dos mezquitas chiíes en Irak Los terroristas hicieron estallar sus bombas en plena oración del viernes ataques con coches bomba en Bagdad, cerca del Ministerio del Interior y de un hotel de periodistas, produjeron 8 muertos y 50 heridos ABC BAGDAD. Al menos 77 personas murieron ayer y 90 resultaron heridas en los atentados suicidas perpetrados contra dos mezquitas de la ciudad iraquí de Janaquín, un enclave del Kurdistán poblado mayoritariamente por kurdos chiíes. Por otra parte, ocho personas murieron y medio centenar resultaron heridas en dos atentados suicidas con coche bomba perpetrados por la mañana en el centro de Bagdad. El objetivo, según las autoridades, era un hotel en el que se alojan periodistas extranjeros, aunque en las proximidades se encuentra el edificio del Ministerio del Interior en que recientemente aparecieron 173 prisioneros iraquíes con señales de torturas. Los atentados suicidas de Janaquín (140 kilómetros al noreste de Bagdad) fueron cometidos en la mezquita del Jeque Murad y en la Gran Mezquita de esta ciudad. En ese momento, los dos templos estaban abarrotados de fieles que participaban en la oración del viernes. Una de las mezquitas se derrumbó y enterró a los feligreses que había en su interior. Seis horas después de los atentados, numerosas personas seguían hurgando entre sus restos en busca de seres queridos. Por otra parte, las dos explosiones registradas por la mañana en el centro de Bagdad se produjeron con medio minuto de intervalo cerca del edificio del Ministerio del Interior y del hotel Hamra, en el barrio residencial de Yadiriya. Las detonaciones derribaron las paredes de protección del edificio y rompieron varias ventab Horas antes, otros dos Un niño muestra restos de lo que quedó en una de las mezquitas atacadas nas, pero no causaron daños estructurales. Algunas viviendas de los alrededores quedaron destruidas. Al parecer, se trató de dos coches bomba suicidas cuyo objetivo era abrir el muro de seguridad próximo al complejo hotelero, y pienso que el objetivo era el Hotel Hamra declaró a la Prensa, sobre el terreno, el general de brigada estadounidense Karl Horst. El subdirector del Ministerio del Interior, general Husein Kamal, también opinó que el objetivo era el hotel y que el objetivo de la primera explosión era destrozar el muro. AP AFP establecidos a finales de la década de 1990 para capturar militantes islámicos de Arabia Saudí, Yemen, Egipto y Chechenia. Pero fue George Tenet quien impulsó los centros tras los atentados del 11- S. Después de los ataques, el presidente estadounidense, George W. Bush, autorizó un amplio abanico de medidas para incrementar la cooperación internacional, que casi llegó a triplicar el presupuesto de la CIA y que condujo a incrementar las contribuciones de la agencia al resto de servicios nacionales amigos. The Washington Post indica además que en algunos casos George W. Bush, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, o la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, debieron personalmente intervenir para estrechar los vínculos con jefes de Estado y de Gobierno extranjeros y jefes de Inteligencia. Posible venganza De ser cierto, se trataría del segundo ataque contra un hotel en el que se alojan los periodistas desde que el pasado 24 de octubre tres coches bomba estallaran contra el hotel Palestina, El viceministro del Interior, general Alí Ghalib, también afirmó que aunque en las proximidades se encuentra el edificio del Ministerio, el objeti- vo aparentemente era el hotel. No obstante, podría tratarse de un atentado de repersalia contra el organismo oficial. El pasado domingo, las tropas estadounidenses localizaron a 173 prisioneros desnutridos y en algunos casos con señales de torturas en este edificio. Al parecer, la mayoría pertenecía a la comunidad suní, en cuyas filas militan los principales grupos de la insurgencia. Precisamente, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Louise Arbour, pidió ayer que se establezca una investigación internacional sobre las condiciones de los prisioneros en Irak, en respuesta a los recientes informes que señalaron la existencia de presos en los bajos del edificio del Ministerio del Interior que presentaban signos evidentes de tortura. El Gobierno iraquí reconoció el problema y ha prometido investigar las instalaciones de detenidos por todo el país.