Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional SÁBADO 19 11 2005 ABC Parot planteó a ETA que la única vía para negociar eran los atentados vitales En una carta a la dirección, se preguntó cómo no hemos volado ya la Audiencia Nacional b El juez Grande- Marlaska ordena Claves de la misiva intervenida Estoy convencido de que si hacéis eso se sentarían a negociar (en el 88 se sentaron después de que voláramos la casa cuartel de Zaragoza) Es la única vía: o les hacéis daños vitales, en la cabeza y corazón, o no hay nada que hacer Yo proponía objetivos más vitales, pero aquí estábamos con la tontería de generales y objetivos militares cuando lo que importa es dar en el corazón (Economía y políticos de alto nivel) Sería muy importante conseguir explosivos rompedores (militares) como plástico y TNT, que con una carga de unos 100 kilos pueden arrasar un edificio grande, que es lo que hay que hacer hoy (estilo city de Londres) Nuestros objetivos ya preparados eran el Ministerio del Interior de Madrid y la Audiencia Nacional, que no entiendo cómo no la hemos volado ya su ingreso en prisión y le imputa un nuevo delito de integración en organización terrorista, por el que el etarra ya se encuentra encarcelado NATI VILLANUEVA MADRID. Henri Parot, miembro del comando itinerante de ETA y autor de la matanza en la casa cuartel de Zaragoza (1987) aconsejó a la dirección de la banda terrorista cometer atentados contra objetivos vitales como única vía para que el Gobierno se sentara a negociar. El contenido de una carta hallada en el domicilio de los dirigentes etarras Juan Antonio Olarra y Ainhoa Múgica (detenidos en septiembre de 2002) ha sido suficiente para que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska haya acordado su ingreso en prisión, al imputarle un nuevo delito de integración en ETA. Parot, quien declaró ayer ante el magistrado, ya está cumpliendo condena por, entre otros, el atentado de Zaragoza, en el que fueron asesinadas once personas, cinco de ellas niños, y heridas otras 86. En la misiva, que escribió a mediados de 2001, Parot no sólo no muestra arrepentimiento, sino que se vanagloria de su participación en uno de los atentados más crueles de la organización terrorista y recomienda a la dirección de la banda que cometa atentados similares: Estoy convencido de que si hacéis eso se sentarían a negociar dice. En el año 88 lo hicieron después de que voláramos el cuartel de Zaragoza Una de las víctimas del atentado contra la casa cuartel de Zaragoza, en 1987 Además, reprocha a ETA que coloque petardos en lugares poco vitales para España en lugar de atentar contra la cabeza y corazón del país, y se refiere a la que por entonces era la última acción de ETA- -lo que ha permitido fechar la misiva- un artefacto que estalló en una sucursal del BBVA en la calle Goya de Madrid (mayo de 2001) hiriendo a 14 personas- -un vigilante de seguridad estuvo a punto de morir- Estoy perplejo- -señala- pues los mismos que pusieron el petardo allí, podrían haberlo hecho en un sitio más vital para España Sanguinario historial La tontería de objetivos militares En este punto, Parot recuerda que en una ocasión, allá por la caída de Sokoa, en 1985, un compañero y yo pusimos tres coches bomba seguidos la misma noche en Madrid contra tres ministerios sin ningún tipo de problema y sin casi preparación. Es una de las ekintzas (acciones) más sencillas que he hecho. Yo proponía objetivos más vitales, pero aquí estábamos con la tontería de generales y objetivos militares cuando lo que importa es dar en el corazón (es decir, Economía, políticos de alto nivel) Las cargas también eran pasteleras A continuación asegura que tenían como objetivos ya preparados el Ministerio del Interior y la Audiencia Nacional, de la que dice que no entiende cómo no la hemos volado ya En su declaración ante el juez Grande- Marlaska, Parot señaló ayer que la letra de esa misiva se parecía a la suya, pero se negó a realizar una prueba caligráfica. El magistrado señala en el auto de prisión que, además de integración en organización terrorista, del contenido de la carta también se dedu- Su salida estaba prevista en 2034, al no refundir los jueces 4.000 años de condena N. V. MADRID. El pasado 26 de abril la Audiencia Nacional estrenaba con Henri Parot un nuevo criterio con el que pretendía que este etarra permaneciera en prisión de forma efectiva los 30 años de máximo cumplimiento previstos en el Código Penal de 1973. Sobre este miembro del comando itinerante de ETA pesan los más de 4.000 años de cárcel a los que ha sido condenado. El etarra había solicitado al tribunal la refundición de todas las condenas en una sola de 30 años, sobre la que se le aplicarían todos los beneficios penitenciarios previstos en la anterior legislación. El tribunal explicó entonces que para la acumulación de penas el Supremo exige que entre los hechos delictivos exista una conexidad cronológica es decir, que atendiendo al momento de su comisión, (los hechos) hubiesen podido enjuiciarse en un solo proceso El tribunal consideró que doce años (el tiempo transcurrido entre el primero y el último atentado) descarta dicha conexidad por lo que retrasó la salida del etarra hasta 2034. El de la casa cuartel de Zaragoza, con once muertos y 86 heridos, no fue el único atentado cometido por Henri Parot, quien se estrenó como miembro del comando itinerante de ETA el 2 de noviembre de 1978 con el asesinato del industrial José Legasa Ubiria. Parot le disparó por no pagar el impuesto revolucionario como declaró el propio etarra. Dos semanas después, el comando mataba en Madrid al magistrado José Francisco Mateu Cánovas. El 7 de mayo de 1981, el terrorista colocó un artefacto explosivo en el vehículo del teniente general Joaquín Valenzuela. El militar logró salvar la vida, no así las tres personas que viajaban con él, que murieron en el acto. El 21 de noviembre de 1988 asesinó a una mujer y a un niño de dos años en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid. El 2 de abril de 1990 fue detenido en Sevilla. La Audiencia Nacional le condenó a más de 4.000 años de cárcel.