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12 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN TRAS LA ENCUESTA DEL CIS SÁBADO 19 11 2005 ABC Rajoy, a los empresarios: Cataluña no puede dejarse maniatar por un proyecto que le perjudica El líder del PP reitera en Tarragona su rechazo frontal al boicot a los productos catalanes b Mariano Rajoy se emplea en convencer al empresariado de que el intervencionismo que emana del proyecto de Estatuto le perjudica enormemente El tripartito exige que reconozca la solidaridad catalana Mariano Rajoy recibió puntual respuesta del tripartito a su incursión catalana. En la misma jornada económica, el consejero de Comercio, Josep Huguet, le acusó de exigir que Cataluña siga pagando para mantener su entrada en el mercado español, tras señalar al PP como instigador del boicot a productos catalanes. El consejero de Economía, Antoni Castells, le acusó de plantear la relación entre Cataluña y España como un negocio y le reclamó que reconozca el esfuerzo de solidaridad de esta comunidad. Además, rechazó sus argumentos contra el Estatuto e insistió en la necesidad de mejorar la financiación IVA ANGUERA SOJO SALOU (TARRAGONA) El secretario general del PP, Mariano Rajoy, volvió ayer a presentarse ante el empresariado catalán para insistir en el mensaje por el que el líder del PPC, Josep Piqué, clama en esta comunidad: la oposición del PP al Estatuto se centra en que es un mal negocio para todos, también para los catalanes; y su formación de ninguna manera ha avalado el boicot a productos catalanes promovido desde algunas instancias como oposición a la reforma estatutaria catalana. Un día antes de abrir su campaña an ti Estatuto en Sevilla, Rajoy aprovechó la invitación de la Fundación Gresol para dejar bien claro que está radicalmente en contra de las campañas contra productos catalanes y dejó claro que soy muy consciente de mi responsabilidad como líder de la oposición en este sentido. Es disparatado añadió, aunque señaló que esta situación podría haberse evitado si no nos hubiésemos equivocado de objetivos Recordó que también hay institu- Mariano Rajoy denunció los efectos perjudiciales del Estatuto sobre la economía ciones catalanas que proponen el boicot a los productos que no se etiquetan en catalán. los riesgos evidentes de deslocalización de empresas si el proyecto sale adelante. Hoy las empresas buscan la menor normativa posible apuntó: No se puede hacer una norma que tiene diez veces más artículos que la Constitución de los Estados Unidos En resumen, Cataluña no puede dejarse maniatar por un proyecto que le perjudica clamó el líder del PP. En este contexto, destacó entre los riesgos del Estatuto para la economía catalana la ruptura de la unidad de mercado; las trabas a la circulación de trabajadores que a su juicio supone el catalán; el etiquetado en esta lengua o la cesión de competencias a la Generalitat en materia de bancos y cajas, distribución, energía, comercio o planificación de infraestructuras. Sin olvidar la recaudación y gestión de todos los impuestos por parte de la Generalitat, lo que a juicio del líder del PP abre la puerta al aumento de la presión fiscal sobre los catalanes. En este sentido, Rajoy se refirió especialmente a la reivindicación sobre el Impuesto de Sociedades que hace el tripartito para recordar que en la UE se habla de un impuesto único para toda Europa En conclusión: El Estatuto muestra el afán por la diferencia, no se redactó para facilitar la vida a los empresarios; se ha redactado con una mentalidad nacionalista dispuesta a hacer cualquier sacrificio para resaltar las diferencias El líder del PP negó además que el hecho de aportar más recursos a las arcas del Estado sea negativo para Cata- Sobre la denuncia de boicot: Soy muy consciente de mi responsabilidad como líder de la oposición Riesgo de deslocalizaciones Al margen del boicot, cuestión por la que se interesaron los empresarios presentes en la jornada, Rajoy llegó dispuesto a convencer al auditorio de los nocivos efectos del Estatuto para la economía catalana, y para ello señaló La pequeña y mediana empresa catalana se suma a las quejas de los agentes comerciales por el boicot ABC BARCELONA. Mientras los empresarios exigen medidas a las administraciones para frenar el boicot a los productos catalanes, los miembros del Gobierno catalán no se ponen de acuerdo sobre la magnitud de la situación. Es más. Paralelamente al aumento de las quejas del sector económico, el consejero de Trabajo e Industria de la Generalitat, Josep Maria Rañé, niega que exista una campaña en contra de los productos fabricados en Cataluña y que, por tanto, no está dispuesto a cuantificar las pérdidas. Por contra, tanto el consejero de Economía, Antoni Castells, como el de Comercio, Josep Huguet, admitían ayer el boicot. Las advertencias más recientes proceden de los agentes comerciales de Barcelona, quienes aseguran que existen dificultades para cerrar contratos en otras comunidades autónomas por culpa de la crispación que genera el debate sobre el nuevo Estatuto catalán. Pero no son los únicos. La pequeña y mediana empresa también se ha hecho eco del perjuicio que el enrarecido ambiente político genera en este División en el tripartito sobre si la campaña por el Estatuto está afectando o no a algunos negocios ámbito, a través del presidente de la patronal, Josep González, quien recientemente hizo un llamamiento a la sensatez y alertó del efecto bumerán que puede provocar ese boicot, en alusión a las relaciones comerciales que hay entre las distintas autonomías. Se da la circunstancia que, hace meses, los empresarios catalanes firmaron una carta dirigida al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, en la que ponían de manifiesto la necesidad de que los partidos catalanes llegaran a un acuerdo para aprobar el Estatuto para evitar que el debate se alargara innecesariamente. Una vez aprobado el texto en el Parlamento catalán, el rechazo que suscita el proyecto en el resto de España ha llevado a esos mismos empresarios a reclamar, tanto en público como en privado, soluciones a lo que ya califican de problema Un problema que algunos miembros del tripartito niegan, pero que otros reconocen, sin asumir ningún tipo de responsabilidad.