Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 Sociedad VIERNES 18 11 2005 ABC Ciencia Hallan las primeras pruebas de que los dinosaurios fueron comedores de hierba Los pastos constituyen, hoy, la base de la alimentación de miles de especies de animales comprender la evolución de los pastos, la ecología de los dinosaurios y las interacciones entre los primeros herbívoros y las plantas JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Los dinosaurios comían hierba. Esta afirmación, sencilla en apariencia, encierra sin embargo una notable novedad científica. Hasta ahora, en efecto, ese hecho carecía de cualquier prueba sólida sobre la que apoyarse. Todas las especies herbívoras de dinosaurio (por otra parte extraordinariamente numerosas durante todo el Cretácico) comían, según se pensaba, hojas, bayas y arbustos. Pero no hierba. Y no lo hacían por el simple hecho de que no había hierba suficiente que comer. Por lo menos, esa era la idea, en vista de la escasez de pruebas, tanto directas como indirectas, de la existencia de esta fuente fundamental de alimento hace más de 60 millones de años. Los grandes saurópodos conseguían, eso sí, gracias a sus largos cuellos y quizá a su capacidad para alzarse sobre las dos patas traseras, alcanzar incluso los tallos más tiernos en las mismísimas copas de los árboles. Pero no miraban hacia el suelo. Si hubieran tenido pastos para alimentarse, dicen los paleontólogos, quizá su estructura física, y también sus costumbres, habrían sido diferentes. b El hallazgo permitirá tos (excrementos fosilizados) de grandes saurópodos que vivieron en la India durante el Cretácico tardío, (hace entre 65 y 71 millones de años) ha cambiado por completo el panorama. Antes de este hallazgo, los primeros restos inequívocos de hierba fósil pertenecían al límite Paleoceno- Eoceno, hace cerca de 56 millones de años, pero no se vuelven comunes hasta el Mioceno, hace unos 12 millones de años. La primera evidencia Un grupo de científicos coordinados por el Museo de Historia Natural de Estocolmo ha descubierto, gracias al análisis de estos coprolitos, la primera evidencia directa de que los dinosaurios también se alimentaban de pasto. Y ha publicado los resultados de su investigación en la revista Science Los restos analizados por Vandana Prasad y sus colegas pertenecen al menos a cinco variedades diferentes de hierba, lo cual indica, además, una notable capacidad de diversificarse y extenderse por el continente prehistórico Gondwana, mucho antes de que la India tuviera su configuración geográfica actual. Hasta ahora no se había podido probar que los dinosaurios comieran hierba Los restos analizados pertenecen por lo menos a cinco clases diferentes de hierba, lo que indica una gran capacidad para diversificarse y extenderse por el continente Gondwana Otros fitolitos extraídos igualmente del interior de los mismos excrementos fósiles de dinosaurio han revelado, asimismo, la presencia de dicotiledóneas, coníferas y palmeras, lo que sugiere que estos saurópodos (posiblemente titanosaurios) se alimentaban indiscriminadamente de una extensa variedad de plantas. Estos resultados tienen una gran importancia en el estudio, hasta ahora casi inexistente, de las interacciones pri- El secreto está en los fitolitos El equipo de científicos responsable del descubrimiento explica en su artículo en Science que las inconfundibles estructuras de sílice halladas en el interior de excrementos fosilizados de dinosaurios (que reciben el nombre de coproplitos) son fitolitos Esta clase de formaciones (construidas a base de microscópicas piezas de silicio) son muy bien conocidas, ya que se forman de manera habitual en las células y tejidos de la hierba y otras plantas. Los fitolitos específicos del pasto descubiertos en los excrementos de titanosaurios que habitaron en la India hace 65 millones de años sugieren también, debido al hecho de que pertenecen a media docena de especies diferentes, una diversificación mucho mayor de lo que se creía hasta el momento dentro de la familia de los pastos en el Cretáceo tardío. Según los investigadores, sin embargo, los pastos no parecen, a pesar de todo, haber sido la principal fuente de alimentación de los grandes dinosaurios saurópodos, a juzgar por la cantidad de fitolitos de hierba descubierta en los excrementos fósiles. De hecho, otras especies vegetales muy diferentes han sido identificadas en el interior de los mismos excrementos fosilizados, entre ellas algunas clases de coníferas y de palmeras, lo que revela una dieta vegetal muy variada. La imagen que aparece junto a estas líneas corresponde a uno de los fitolitos encontrados. Alimento fundamental Hoy en día, existen más de diez mil especies de pasto (de la familia Poaceae o Gramineae) en todos los continentes, excepto en la Antártida. Y, en una u otra de sus numerosas clases, la hierba constituye la fuente principal de sustento para un elevadísimo número de especies animales. La existencia (o no) de pastos condiciona en la actualidad incluso la estructura y la composición de hábitats completos. La ausencia (o la mala calidad) de restos fósiles directos de esta clase de vegetales primitivos ha impedido hasta ahora el estudio detallado de su coevolución con animales, especialmente con los dinosaurios, que dominaron el planeta durante una buena parte de la Era Mesozoica (hace entre 250 y 65 millones de años) Pero ahora, la presencia de estas plantas bajo forma de silicatos vegetales (fitolitos) preservados en el interior de coproli- Fitolito de hierba de un excremento de dinosaurio SCIENCE