Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 18 11 2005 39 El Ayuntamiento corregirá los ocho cruces más peligrosos de la capital denunciados en un informe de Mapfre Esperanza Aguirre da por resuelto el problema de las listas de espera quirúrgica y el PSOE pide su dimisión La falta de visibilidad afectó por segundo día consecutivo al aeropuerto de Barajas en forma de retrasos generalizados y cancelaciones de vuelos. El monumental atasco estuvo servido en las pistas y en las ventanillas Atasco de vuelos y lluvia de protestas en el aeropuerto de Barajas TEXTO Y FOTOS: FERNANDO NAVARRO EFE concentrados, casi todos, en la zona de Mercamadrid y los túneles de El Pardo. En total, 140 kilómetros de retención para poder entrar en la ciudad en plena hora punta. En el interior, hubo menos coches porque estaban retenidos en los accesos, aunque en muchas zonas la visibilidad también imposibilitaba ver con claridad los cambios de semáforo. Aún así, muy pocos se salvaron del atasco ya que junto a las calles que son prolongación de entrada como la plaza Elíptica, Conde de Casal, plaza de Castilla, Avenida de América o la Cuesta de San Vicente, hubo retenciones en la zona este de la M- 30, así como en la avenida de la Ilustración o el tramo de O Donnell al Nudo Sur. No fue fácil ni entrar en la ciudad ni circular por ella hasta bien pasadas las 11 de la mañana. La falta de visibilidad tuvo su segunda parte en el tráfico aéreo de Barajas hasta bien entrada la mañana. MADRID. La niebla registrada a primera hora de la jornada de ayer provocó importantes demoras en el tráfico aéreo de Barajas. Durante toda la mañana los retrasos generalizados de varias horas fueron la tónica, y hubo dos desvíos como consecuencia de la poca visibilidad, según fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Área. Los desvíos correspondieron a dos aviones de Spanair con destino a Barajas que tuvieron que dirigirse a otros aeropuertos. Una de las naves procedente de Ibiza aterrizó en Valencia, mientras que otra regresó a su punto de partida, Málaga. A las 00.30 de la madrugada se puso en marcha el procedimiento de baja visibilidad que obliga a las aeronaves a mantener una distancia de seguridad en el tiempo y el espacio. La restricción operativa redujo el número de aterrizajes que afectó, sobre todo, a las llegadas. De las 39 operaciones realizadas en una hora en un día normal, se pasaron a 15. Esta regulación especial de los vuelos se mantuvo hasta las 14.00 horas, una vez se despejó la bruma y se pudo desactivar el sistema previsto para estas situaciones. TRES EJEMPLOS Empresaria que viajó sin su maleta La información es mala y la organización, peor. Vengo de Alicante, he hecho escala en Madrid y mis maletas han desaparecido. No se si viajarán conmigo hasta mi destino se quejó Pilar. los retrasos que superaron las dos horas por causa de la niebla. Las escenas de hace dos días se volvieron a repetir y los pasajeros se agolparon en las oficinas de las compañías aéreas. Con el rostro torcido por la espera exigieron soluciones a las demoras. No sabemos si tenemos vuelos alternativos, las pantallas más que informar lo que hacen es desinformar aseguraba una chica que llevaba cuatro horas esperando para volar a Barcelona. Desinformación e impotencia Muchos afectados utilizaron los móviles para comunicar sus demoras y otros, resignados, aguardan sentados en los bancos junto a sus equipajes. Más denso que la niebla de la calle parecía el ambiente del aeropuerto, que estaba conquistado por una sensación generalizada de impotencia. Las compañías comunicaron a los afectados que podían esperar otro vuelo con plazas o pedir el reembolso íntegro del billete. Aquellos que iban a reuniones de trabajo, la mayoría en puente aéreo, tomaron la segunda opción ante la imposibilidad de asistir a los encuentros programados. A los pasajeros en tránsito se les facilitó hacer noche en hoteles madrileños. Según Spanair, se cancelaron una veintena de vuelos por los retrasos acumulados. Una de sus azafatas contó a ABC que 32 japoneses que tenían previsto volar a Viena en primera clase quisieron alquilar un avión cuando se enteraron de la cancelación de su vuelo. Otro caso llamativo fue el de Adbul, que llevaba más de 30 horas en Barajas esperando coger un vuelo a las islas Canarias. Adbul hacía dos días que había salido de Melilla para visitar a su sobrina recién nacida. No pudo llegar a un congreso Por culpa del retraso me he perdido la inauguración de un congreso importante. Mi vuelo de regreso a Santiago se retrasará tres horas y media dijo José. Efecto dominó Los vuelos que llegaron con retraso desde otros puntos de la geografía española trajeron a Barajas un saco de demoras en las salidas. Es lo que se conoce como efecto dominó, que acumula los retrasos y las pérdidas de vuelos en un aeropuerto a causa de salidas fuera de hora en otros. Mi avión tenía que haber salido de Bilbao a las 10.10 pero despegó a las 13.00- -explica Igor- y ahora me están buscando avión para Lanzarote porque he perdido el otro vuelo que tenía hacía allí a las 14.00 Fueron muchos Perdió un día de trabajo Han tardado hora y media en resolver mi problema. Se echa en falta personal. Vengo de Bilbao y voy a Fuerteventura. He perdido un día de trabajo: tendré que hacer noche en un hotel dijo Pablo.