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26 Internacional EL CONFLICTO IRAQUÍ VIERNES 18 11 2005 ABC El ministro de Interior iraquí niega las acusaciones de torturas b Entre los encarcelados se encon- traron dos reclusos que sufren de parálisis y otros que tienen distintas marcas en el cuerpo causadas, presuntamente, por la tortura EFE BAGDAD. El ministro de Interior iraquí negó ayer las acusaciones que penden sobre su ministerio por presuntas torturas cometidas contra los presos, mientras la embajada de EE. UU. en Bagdad aseguró que el Gobierno iraquí tiene que aclarar el asunto. El responsable de la cartera de Interior iraquí, Bayan Yabr, salió ayer al paso de las acusaciones de que más de 170 presos fueron torturados en instalaciones dependientes de su ministerio. Las informaciones divulgadas sobre la existencia de agresiones no son verdad y contienen una gran injusticia para el Ministerio de Interior afirmó Yabr en una rueda de prensa celebrada en la capital. El primer ministro iraquí, Ibrahim Al Yafari, admitió el martes que se habían cometido torturas en una prisión dependiente del Ministerio de Interior, donde 173 detenidos fueron vejados y golpeados. Las fuerzas estadounidenses irrumpieron el pasado domingo en una instalación perteneciente al Ministerio de Interior, aunque no se informó de si es en ese edificio donde se encontraban los presos presuntamente torturados. Un líder suní iraquí muestra en Bagdad la foto de dos presuntos iraquíes torturados y asesinados por la Policía AFP Se desinfla la teoría de que la guerrilla iraquí se nutre de militantes de Al Qaida Sólo entre un 4 y un 10 por ciento de los insurgentes son extranjeros extranjeros se exagera mucho para quitarle importancia al resentimiento de la insurgencia explicó un ex funcionario del Pentágono MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. La presencia de al- Qaida en Irak ha sido, desde que fallase la teoría de las armas de destrucción masiva, lo que permitió a la Casa Blanca relacionar su presencia en este país con la lucha contra el terrorismo. Pero la reciente ofensiva cerca de la frontera siria ha demostrado que la insurgencia está compuesta básicamente de iraquíes. De los mil detenidos y 200 insurgentes muertos, balance de las operaciones que comenzaron en septiembre, ni uno sólo resultó ser extranjero, según The Washington Post que cita fuentes militares. De hecho, el Tercer Batallón Blindado de Caballería desplegado en la zona no detiene a ningún extranjero desde junio pasado. El eje de estos bombardeos ha sido la b El papel de los infiltrados Liberación de presos Aunque en un primer momento el Ejército estadounidense no dio detalles sobre el asalto a la sede ministerial, el mismo día en que Yafari reconoció la existencia de torturas el mando militar afirmó que sus soldados penetraron en el edificio para liberar a los presos. Entre los encarcelados se encontraron dos reclusos que sufren de parálisis y otros que tienen distintas marcas en el cuerpo causada, presuntamente, por la tortura. El cuartel se considera uno de los edificios del Ministerio, que lo usaba como su sede y que contenía el despacho del ex ministro de Interior. No es un lugar secreto como han dicho insistió el ministro iraquí. Yabr añadió que dentro de esta sede hay 29 jueces de las fuerzas especiales del Ministerio de Interior, en su mayoría baazistas (del antiguo partido Baaz del depuesto dictador Sadam Husein) que no han sido apartados (de sus funciones) y que vigilan todo lo que pasa dentro del cuartel El responsable iraquí aseguró que su ministerio no permite a ningún general que golpeé a un preso, aunque reconoció que existen 7 casos de agresiones a los presos de la citada sede, y que se interrogará y juzgará a los agresores. ciudad de Tall Afar, núcleo que hasta dos meses estaba bajo control rebelde. Por su situación a 65 millas de la frontera con Siria, esta ciudad se considerada puerta de los yihadistas de todo el mundo árabe, que según el Gobierno de George W. Bush han hecho de Irak su plataforma de lucha. El Ejército explicó esta ausencia de extranjeros porque entrenaron a las células terroristas locales y se fueron a otra parte pero los expertos militares tienen otra teoría. Intento de deslegitimación El papel de los infiltrados extranjeros se ha exagerado mucho para quitarle importancia al resentimiento de la insurgencia explicó Anthony Cordesman, ex alto funcionario del Pentágono que ahora trabaja para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Según éste y otros expertos consultados, se trata de un intento de deslegitimar la lucha de los rebeldes iraquíes, que a ojos de sus hermanos musulmanos luchan por el futuro de Irak pero para Washington son terroristas de Al Qaida. Cordesman estima que, como mucho, la presencia de extranjeros entre los 30.000 rebeldes es de entre el 4 por ciento y el 10 por ciento, siendo éstos de nacionalidad argelina, siria, yemení, sudanesa y egipcia. La información coincide con otros análisis que contradicen al Gobierno, y resurge en un momento en el que la Casa Blanca se enfrenta a la acusación de haber mentido sobre las razones que llevaron hasta la invasión. A la enérgica contraofensiva para recuperar su credibilidad que iniciase el lunes el presidente Bush se sumó el miércoles Dick Cheney, en un agresivo discurso contra la oposición demócrata. El vicepresidente cree que las acusaciones de que manipularon la información de inteligencia para convencer al país de la invasión de Irak son algunos de los cargos más deshonestos y condenables que se hayan aireado nunca en esta ciudad Bush, de gira por Asia, tampoco pudo ni quiso sacudirse la polémica, pese a que es tradición entre los presidentes estadounidenses dejar los problemas en casa cuando viajan a otros países. No me molestan las críticas, lo que me molesta es que la gente sea tan irresponsable dijo en referencia a lo que cree alimenta al enemigo y debilita la unidad de las tropas. Lejos de intimidarse por esta campaña, los demócratas exigieron la retirada inmediata de Irak y pactaron nuevos límites a la polémica Ley Patriótica. Las tropas han hecho lo que han podido dijo el senador John Murtha. Es hora de cambiar de dirección