Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional JUEVES 17 11 2005 ABC CONSTITUCIÓN, ¿Y AHORA QUÉ? a capacidad para olvidar que tiene nuestra sociedad- -y en particular los medios de comunicación- -hace que algo que convulsionó a Europa en la primera mitad de este año, el proceso de ratificación del Tratado Constitucional europeo, haya desaparecido de los radares. El día a día de Europa nos hace olvidar el proyecto a medio plazo. Mas por mucho que sorprenda a algunos, el proceso, que tácitamente está sometido a un parón para que todos reflexionemos sobre lo que está pasando, ha seguido discurriendo sin alharacas. Quizá pueda sorprender a algunos saber que son ya trece de los veinticinco estados RAMÓN de la UE los que han raPÉREZ- MAURA tificado el Tratado. Y de aquí a enero- -según optimista predicción del secretario de Estado Alberto Navarro- -Bélgica y Estonia pueden hacer que sumemos quince. Quince frente a dos que han dicho no Quedarán ocho por fijar posición, la mayor parte de los cuales tenían un compromiso de ratificación por vía de referendo. La Fundación Ramón Areces organizó ayer una jornada bajo el título La Constitución europea, ¿y ahora qué? en la que participaron seis ponentes en una mesa redonda y Valéry Giscard d Estaing en conferencia posterior. Las alabanzas al Tratado estaban plenamente justificadas, pero sin duda faltó una mayor autocrítica que permitiese concluir por qué estamos en la crisis que vivimos hoy. Se escuchó la propuesta de que se reevalúe la situación cuando termine el tramite de ratificación en todos los países, porque el voto de todos debe valer por igual y dos países no pueden vetar la voluntad de la inmensa mayoría Principio genérico que podría ser indiscutible. Mas el problema aquí es que no se puede cambiar el reglamento a mitad del partido; las reglas de juego establecen la unanimidad y habrá que buscar formas de cumplirla. Giscard estuvo extremadamente optimista y en declaraciones posteriores a su conferencia afirmó que no tiene ninguna duda de que las dos primeras partes del Tratado acabarán entrando en vigor- -el texto constitucional propiamente dicho y la carta de derechos fundamentales- ¿Y la tercera? Ésa es la parte del tratado que refunde todo aquello de los anteriores tratados europeos que debe seguir en vigor. Es lo que convertía la nueva Constitución en un galimatías y precisamente lo único que seguiría en vigor si el Tratado constitucional no fuera aprobado. Cabe entender- -aunque no quedó claro en sus palabras- -que el presidente Giscard cree que eso podría redactarse de forma más accesible, lo que permitiría abrir la vía a la plena ratificación. La advertencia más seria la planteó el popular Íñigo Méndez de Vigo, quien anunció la propuesta que en nombre de su grupo presenta en el PE para que no se hagan más ampliaciones- -contando con Bulgaria y Rumania dentro- -hasta que haya Constitución. Una apuesta. L Sarkozy sale reforzado de la crisis de los suburbios mientras se restaura el orden Las críticas de los socialistas y comunistas se vuelven en su contra b Cuando la popularidad del presidente Chirac pasa por sus horas más bajas, el 68 por ciento de los franceses apoyan la gestión del ministro de Interior JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia vuelve lentamente a la paz en estado de alerta policial. La crisis de los suburbios ha modificado significativamente el paisaje nacional. Nicolás Sarkozy, ministro del Interior, ha ganado 11 puntos en los sondeos, cuenta con un 68 por ciento de opiniones favorables y disfruta del apoyo de la mitad de los electores socialistas en un momento en que el 60 por ciento de los franceses dicen confiar poco o nada en el PS como partido de Gobierno. Al presentar en el Senado la ley que prolonga el toque de queda durante un trimestre, Sarkozy anunció una progresiva vuelta a la calma, aunque nada está definidamente consolidado Sarkozy salió al paso de algunos ataques aislados contra iglesias y mezquitas: Bandas de gamberros arremeten contra los símbolos de las religiones de Francia. Nuestra indignación es total. Es en lugares clandestinos donde se ocultan las bandas de delincuentes y no en las mezquitas, iglesias, sinagogas y lugares de culto protestantes, símbolos de espiritualidad Mientras queda en pie el toque de queda, que deberá durar un trimestre, las cenizas aún sin extinguir de la crisis ensucian la bajísima popularidad de Jacques Chirac, presidente de la República, y abonan la credibilidad personal de Sarkozy. Sarkozy pidió ayer en el Senado la prolongación del toque de queda Según un sondeo del semanario Le Point, un 68 por ciento de los franceses aprueban su gestión policial de la crisis y otro 64 lo creen capaz de aportar soluciones perdurables a los problemas de fondo. El 60 por ciento de los franceses desconfían de Chirac, aunque un importantísimo 58 por ciento dicen confiar en Dominique de Villepin, su delfín y primer ministro. AP Batacazo del PS La desordenada oposición socialista y comunista, con sus críticas a Sarkozy, se salda con un balance desastroso. La mitad de los electores socialistas confían en el ministro del Interior, mientras que el 60 por ciento de la opinión pública desconfía del Partido Socialista (PS) Mientras la Policía y las Compañías Republicanas de Seguridad in- tentan apagar los últimos focos de agitación nocturna- -aislados y muy minoritarios- las últimas llamaradas de la crisis provocan reacciones muy duras. Algunos diputados conservadores apuntan a la poligamia que practican algunas familias inmigrantes, o francesas de origen africano, como causa indirecta de muchos problemas. Varias asociaciones humanitarias han puesto el grito en el cielo. Por su parte, el PS comienza mañana en Le Mans un agitado congreso, intentando una compleja síntesis entre varias familias, tendencias y personalidades rivales. Tras la división fratricida del no francés al tratado constitucional europeo, las familias socialistas aspiran a conseguir una síntesis entre partidarios y adversarios de aquel proyecto difunto. Giscard d Estaing: Un modelo social europeo es algo imposible, algo que no existe ni se puede imponer JUAN M. AMORÓS MADRID. El 2 de febrero de 2006 Valery Giscard D Estaing, ex presidente francés y presidente de la comisión constitucional europea, cumplirá 80 años. Ayer, en Madrid, en la Fundación Ramón Areces, donde vino a exponer sus ideas sobre el tratado, no parecía tener más de 50. Giscard apuntó que el rechazo expresado por Francia y Holanda no fue al contexto sino al texto del documento, y sí un castigo de sus respectivos ciudadanos a sus gobernantes. El ex presidente francés insistió en que, incluso en ambas poblaciones, incluso después del referéndum existía la demanda de una Constitución, pero que en el último momento prevaleció el miedo, miedo a la reforma, miedo al cambio, a los problemas de la emigración... y el miedo es el peor consejero y siempre lleva al fracaso... Para el presidente de la comisión constitucional los agentes de ese miedo son las propias instituciones europeas porque persisten en el debate teórico. Las instituciones europeas- -dijo- -tienen que abandonar ya el debate teórico y pensar en soluciones prácticas que pasan por que se identifiquen las expectativas de la población y se estudien las competencias. Las instituciones europeas tienen que darse cuenta de que no existe el modelo social europeo y por tanto no se puede imponer. Europa está constituida por multitud de modelos sociales diferentes y es su obligación dejar muy claro a todos los ciudadanos que no se puede imponer un modelo social y que ningún europeo va a imponer a otro su modelo social Giscard señaló que era fundamental progresar en la unión política para ganar peso en el mundo, y reformar los mecanismos de decisión. El sistema actual no es viable En contestación a una pregunta del público, reiteró su rechazo a la adhesión de Turquía. La comparó con por ejemplo, la adhesión de México a los Estados Unidos Es un contrasentido- -dijo- Tendría el doble de parlamentarios que España, y como país más pobre y poblado de Europa acabaría por desequilibrar todos los principios financieros que ha venido aplicando la UE