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12 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN JUEVES 17 11 2005 ABC Calvo- Sotelo recuerda que la Transición fue una solución y no un problema pendiente de resolver El ex presidente del Gobierno critica los errores de Rodríguez Zapatero en política exterior abordó ante el Rey en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas los peligros de balcanización que amenazan a España A. M. -F. MADRID. El segundo presidente del Gobierno de la democracia, Leopoldo Calvo- Sotelo, advirtió ayer sobre la nueva actitud que muestran últimamente ciertos politólogos ante la Transición, a la que consideran no como una solución a tantos problemas antiguos, sino como un problema nuevo más que habría que resolver acertadamente Calvo- Sotelo hizo una firme defensa de la obra colectiva que supuso la Transición en su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, acto que estuvo presidido por Su Majestad el Rey. Se puede revisitar la Transición afirmó, pero sin destruirla En su opinión, con estos nuevos enfoques, se vuelve a destejer la tela de Penélope que no acabamos de tejer nunca Recordó el ex presidente del Gobierno que en la Transición pusieron sus manos hace treinta años todas las fuerzas solventes del espectro político español contemporáneo y se preguntó: ¿Por qué no podríamos aceptar la Transición como arranque firme de nuestra historia reciente, como plataforma sobre la que levantar coincidencias y discrepancias? b Salustiano del Campo nopolistas El discurso de Calvo- Sotelo fue contestado por el académico Salustiano del Campo, quien alertó de los peligros de balcanización que corre España y se mostró confiado en que las advertencias y los consejos del nuevo miembro sirvan para enderezar una situación nacional que en estos momentos suscita grandes desconfianzas y miedos profundos Una vuelta a la Edad Media El académico advirtió de que una parte de la clase política actual, ejerciente sobre todo en las regiones más prósperas de nuestro país, está dispuesta a huir hacia el pasado, hacia la Edad Media o hacia el siglo XVIII Y puso de manifiesto la paradoja de que estas personas reivindican unos derechos históricos que, en opinión de ellos, la misma historia engendra para sus regiones, pero no para España. Explicó Del Campo que, aunque había tratado de ceñirse a los cánones académicos, no he podido abstraerme del ambiente que se respira hoy en nuestro país Calvo- Sotelo saluda al Rey en presencia de Enrique Fuentes Quintana JULIÁN DE DOMINGO Álvarez de Miranda y Fontán promueven una declaración contra el Estatuto Los presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado en la Legislatura Constituyente (1977- 1979) Fernándo Álvarez de Miranda y Antonio Fontán, promueven un escrito que alerta sobre los peligros del Estatuto de Cataluña, manifiesto al que se están sumando antiguos políticos y personalidades de relevancia de los años de la Transición. El contenido literal es el siguiente: La aprobación por la inmensa mayoría del pueblo español de la Constitución de 1978 ha sido el acontecimiento político más trascendente y prometedor de los últimos doscientos años de nuestra historia. A su amparo y en aplicación de sus preceptos, España es desde hace más de veinticinco años una sociedad democrática en la que se vive en régimen de libertades públicas y personales y de promoción y respeto de los derechos humanos. La Constitución, justamente llamada de la concordia, se estableció con el apoyo de los diversos partidos democráticos y de las varias ideologías y sensibilidades a veces dramáticamente enfrentadas en tiempos anteriores. Ha dado lugar a una renovación y modernización política que ha situado a nuestra nación en el grupo de cabeza de las de nuestro entorno cultural, y ha permitido superar conflictos que antes no habían sido constructivamente encauzados. Con ella nuestra patria, en un régimen de Monarquía parlamentaria, ha conocido alternancias políticas en el ejercicio del poder y se ha reorganizado pacíficamente la estructura misma del Estado. Ha sido posible una ordenada distribución del poder político entre el Gobierno y el Parlamento nacionales y las Comunidades territoriales, tanto las de antigua vocación y experiencia de autonomía como aquellas otras, que siempre sobre fundamentos históricos y culturales, se han creado en otros pueblos de España. Unidad política sin uniformismos, solidaridad sin privilegios, diversidad sin imposiciones. Junto a la Constitución, los Estatutos de Autonomía aceptados y vividos por toda la sociedad española al amparo de los principios constitucionales, han demostrado ser un instrumento de cohesión nacional y de progreso. El revisionismo destructor También criticó que el afán revisionista y destructor de los nuevos tiempos haya afectado a lo que él denominó Transición exterior Así, explicó que el cambio de Gobierno traumático de 2004 y la guerra de Irak llevó a considerar la política exterior de aquellos años proamericana en exceso Según Calvo- Sotelo, para enmendar ese pretendido error el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero proclamó la vuelta al corazón de Europa Y esa proclama es, en su opinión, doblemente falsa: en cuanto a la vuelta porque no tiene sentido volver a un lugar del que no nos hemos movido y en cuanto al corazón porque éste ya no está en el eje franco- alemán y, quizá, no esté en ningún sitio si, como parece, ha concluido la etapa de las hegemonías en la Unión Francia, agregó, sigue estando naturalmente en el corazón de la Unión Europea, pero sin privilegios hegemónicos ni mo- Como toda obra humana, la Constitución puede ser enmendada, perfeccionada y actualizada, ajustándola a las exigencias de los tiempos y a las conveniencias del progreso. Así podrá, y deberá, hacerse cuando la necesidad política y los intereses nacionales lo demanden y por los mismos cauces y modos de entendimiento, tolerancia y consenso de los partidos y de las nacionalidades y regiones que condujeron a su nacimiento. Por eso produce alarma en el cuerpo social la presentación al Congreso de los Diputados del llamado nuevo Estatuto de Cataluña, que en muchos de sus extremos es manifiestamente anticonstitucional, y cuya aprobación supondría avalar un intento subrepticio de reforma de la Constitución. Los parlamentarios nacionales se enfrentan con una grave responsabilidad de alcance histórico. Un sector importante de la sociedad española tiene el derecho de llamar su atención sobre ello y exigirles que actúen y resuelvan el acuerdo con el espíritu y la letra de la Constitución que están comprometidos a respetar y cumplir. Ante esta inquietante situación, unas docenas de antiguos políticos y personas de relevancia de los años de la Transición, han considerado que era deber suyo dirigirse a los diputados y senadores de las Cortes Generales y a la opinión pública en general con estas consideraciones sobre la gravedad y los riesgos de la situación que se ha planteado