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4 Opinión JUEVES 17 11 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil EL ERROR DEL TINELL E LOS PUENTES DEL PSE U NAS declaraciones ambiguas del secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, han dado pie a la especulación de que el PSE podría aceptar en el futuro una alianza o coalición con Batasuna. Repasadas las manifestaciones de los últimos tiempos es evidente que López y otros dirigentes socialistas vascos han venido poniendo de su parte todo lo necesario para que se percibiera un movimiento, al menos teórico, de su partido hacia un cambio de relaciones políticas en el País Vasco del que resultara un trasunto del tripartito catalán, en el que Batasuna haría el papel de Esquerra Republicana. El líder de los socialistas vascos no ha tenido duda en comprometerse con una continua campaña personal de blanqueo de la izquierda proetarra, especialmente centrada en el escepticismo, cuando no pura descalificación, de los procesos judiciales abiertos contra dirigentes batasunos como el sindicalista Rafael Díez Usabiaga o el ya dos veces condenado en firme Arnaldo Otegi. Si López dice al diario Gara que, para él, los acusados en el caso Ekin no son de ETA y si, en la misma entrevista, no rechaza de plano un entendimiento con Batasuna, la suma de los factores es que el secretario general de los socialistas vascos está pensando en una alianza de izquierda en el País Vasco que incluya a los grupos proetarras relegalizados y- -aumentando la hipótesis- -legitimados por una tregua de ETA. Los puentes que López tendió al PNV desde el principio parece que ahora se dirigen a Batasuna. Afortunadamente, la dirección nacional del PSOE se desmarcó ayer de los peligrosos diseños tácticos que elucubra Patxi López. Mejor así, sin duda, porque habría sido el remate del despropósito que el PSOE lanzara paralelamente dos procesos de fractura política: el del proyecto estatutario catalán- -saludado ayer en París por la cúpula batasuna como la crisis del modelo del 78 -y el de la convergencia de socialistas y batasunos. No obstante, la dirección del PSOE tampoco puede presentarse como ajena a las divagaciones de López, porque éste se ha limitado a subirse al carro de las esperanzas sin límite que el presidente del Gobierno ha abierto sobre el futuro de la violencia etarra. En enero de este año, Rodríguez Zapate- ro dijo en San Sebastián que quería escuchar a Batasuna, a pesar de ser una formación declarada ilegal y disuelta por el Tribunal Supremo. A partir de ahí, el Partido Comunista de las Tierras Vascas ha concurrido tranquilamente a las elecciones y obtenido la llave del Parlamento de Vitoria, y Batasuna se pasea tranquilamente por las calles del País Vasco, de acto en acto, pese a la ilegalidad manifiesta de estas convocatorias. En todo caso, bien está que el PSOE se desmarque de este foco de inestabilidad y discordia, porque éstas serían las consecuencias de que realmente las palabras de Patxi López fueran expresión de una intención oculta a medio plazo. Resultaría incalificable que el socialismo vasco depositara su futuro político en un entendimiento con la izquierda proetarra. En todo caso, esta posibilidad teórica tiene dos problemas graves, al margen de suponer un simple desprecio al Estado de Derecho y causar lo que Mariano Rajoy calificó ayer en Santurce como un panorama desolador El primero es que desconoce la realidad de Batasuna como brazo- -que no cerebro- -político de ETA y, por tanto, instrumento al servicio de un estrategia definida por terroristas, cuyo objetivo no es participar como agentes políticos con una formación españolista en un estado de normalidad institucional, sino imponerse al Estado español y no mediante las armas, sino mediante una negociación que reconozca finalmente la utilidad de sus crímenes. Otra cosa es que los terroristas no desprecien a quien se ofrezca de comodín, aunque éste piense que puede cabalgar a lomos de una hiena. El segundo es que cancela la historia reciente del socialismo vasco, al proponer el abandono definitivo de las ideas por las que dieron su vida, su integridad y su libertad aquellos militantes y cargos del PSE que se opusieron no sólo al terrorismo de ETA, sino a la cooperación necesaria que Batasuna ha prestado y presta a la estrategia terrorista de socializar el sufrimiento Bastaría saber cuántos concejales del PSE han sido asesinados por el soplo o el seguimiento de militantes de la izquierda proeatarra. L día siguiente de que lo dijese Maragall, Carod- Rovira también reconoció que fue un error poner por escrito, en el Pacto del Tinell, que los firmantes (el tripartitoque gobierna en Cataluña) se prohibían a sí mismos alcanzar cualquier tipo de acuerdo con el PP. No cabe pensar que esta queja lastimera, a toro pasado, de haber fraguado lo que constituye un ejemplo de sectarismo impropio de cualquier democracia se haya producido por un arrepentimiento espontáneo. Quizá Maragall y Carod lo hagan tras comprobar cómo el PP, al que ellos quisieron convertir en una especie de proscrito político, sube como la espuma en las encuestas, tanto en la esfera autonómica como en la estatal. Lo que era una maniobra de arrinconamiento se ha vuelto contra ellos, que están siendo víctimas de una desquiciada estrategia que, de forma paralela, salpica también al propio Zapatero, el autoproclamado maestro del diálogo que en su día les rio la gracia del Tinell. Manuel Conthe YOLANDA CARDO PARECER Y SER NEUTRAL P BUSH EN RETROCESO ESE a ser reconvenida por la Audiencia por la carta improcedente que envió a Endesa, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que preside Manuel Conthe, parece que no ceja en el empeño de atosigar a Endesa. En esta ocasión decidió suspender la cotización de la eléctrica a la espera de que le suministrara información sobre el dividendo de Auna. Aunque la compañía acogió la medida con aparente camaradería y en el espinoso contexto actual, Conthe habría de extremar las formas para que la opinión pública pudiera observar la neutralidad del órgano que preside. Hoy por hoy, parece bastante difícil hacerlo. La batalla sigue y se juega en varios ámbitos. Un día después de que Bruselas devuelva la decisión de la opa a las autoridades españolas, la Comunidad de Madrid abría expediente a Gas Natural por traspasar activos sin autorización. Toma y daca. L A caída en la popularidad de Bush plantea un horizonte político complicado para la estrenada Administración republicana. En apenas un año ha sufrido una gravísima erosión en su imagen. El sondeo dado a conocer por la NBC y el Wall Street Journal revela que la sociedad norteamericana está descontenta con su presidente. Asimismo, según una encuesta del diario USA Today y la cadena CNN, el 54 por ciento de los estadounidenses consideran que enviar tropas a Irak fue un error, y el 60 por ciento creen que no valió la pena, una situación que recuerda mucho a la vivida en la guerra de Vietnam. Todo ello, unido al bajo perfil de liderazgo que mostró durante la crisis provocada por el huracán Katrina va lentamente cobrando sus réditos negativos en la imagen presidencial y repercutiendo sobre el conjunto de su gestión. No hay que olvidar que una de las claves que sostuvieron la victoria de Bush sobre Kerry en las pasadas elecciones tuvo que ver directamente con la capacidad de liderazgo que proyectaba sobre los ciudadanos a la hora de gestionar una situación de crisis. Esta circunstancia, sumada a los reveses políticos sufri- dos en las últimas semanas, ha propiciado un cambio de opinión. De hecho, en apenas un mes, el índice de popularidad presidencial ha descendido un punto, situándose en el 38 por ciento. La dimisión de Lewis Libby y su procesamiento en el asunto Plame han tenido más repercusión de lo previsto, ya que el crédito del vicepresidente Cheney está en el 27 por ciento, confirmando así que un porcentaje tan bajo de popularidad no favorece la aprobación de los ciudadanos respecto al entorno de confianza que rodea a su presidente. Con todo, las posibilidades de que este escenario cambie de cara en las elecciones legislativas que renovarán el Congreso y parte del Senado dentro de un año son todavía grandes. No hay que olvidar que la capacidad de maniobra política del presidente Bush se ha demostrado sobradamente en otras circunstancias. Sin embargo, la desaprobación de los norteamericanos hacia su gestión tiene que ver, también, con su política económica y exterior. No en balde el apoyo a ambas se sitúa en un 34 y un 35 por ciento, respectivamente. En este sentido, la evolución de la situación en Irak será determinante. CON ACUSE DE RECIBO E L presidente del PP utilizó ayer el conducto epistolar para concretar su oferta al Gobierno en materia educativa. El pacto de Estado que propone Rajoy fue enviado a La Moncloa con acuse de recibo, a la espera de respuesta. La misiva- -en la que se pretende ablandar la resistencia de Zapatero con apelaciones a la paternidad de ambos- -parece, sin embargo, condenada a quedarse en un mero ejercicio literario. Y, entre tanto, Gallardón, que no da puntadas sin hilo (atentos a la pullita) El PSOE se equivoca- -como probablemente lo hizo el PP cuando gobernaba- -si no escucha a la sociedad cuando se manifiesta