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58 MARTES 15 11 2005 ABC Cultura y espectáculos Madonna repasa y remezcla la historia de la música de baile en su nuevo álbum La estrella norteamericana lanza hoy al mercado Confessions On A Dancefloor b Después de vender 200 millones de discos de sus obras maestras, la reina del pop pone a prueba al público con un largometraje de ritmos y secuencias electrónicas J. LILLO MADRID. Como suele suceder con los lanzamientos editoriales de la serie protagonizada por Harry Potter, dos tiendas especializadas de Madrid y Barcelona abrieron la pasada medianoche sus puertas para despachar los primeros ejemplares de Confessions On A Dancefloor (Warner) el nuevo álbum de Madonna, una sesión de baile programada sin cortes por la reina del pop y asistida por Stuart Price, de Les Rhythmes Digitales. A lo largo de casi una hora, la estrella norteamericana somete sus canciones a las torsiones mecánicas de las cabinas y presenta, por primera vez en su carrera, un disco que nace ya remezclado de principio a fin. La utilización de un fragmento del Gimme Gimme Gimme de ABBA en la pieza que abre el álbum- -un Hung Up que encabeza ya las listas de ventas de varios países- -no es más que un guiño de nostalgia extrema dentro del febril recorrido que la intérprete norteamericana hace por los géneros de baile que, desde finales de la década de los años setenta, han circulado alrededor de esa bola de espejos cuyos reflejos estampan su nueva imagen. Fina de etapa En los últimos años, Madonna ha tenido la virtud de reciclar los últimos ritmos para incorporarlos a una obra, mutante y oportunista, con la que ha evitado su anquilosamiento. Sin embargo, el agotamiento de su camarilla de productores y la dificultad de encontrar nuevas discotecas que expoliar ha llevado a la artista a rebobinar y empalmar en su nuevo disco secuencias del pasado en un largometraje sonoro con aspecto de final de etapa. La jugada, de nuevo maestra, ha vuelto a contar con las habituales campañas de promoción que preceden a los lanzamientos de quien, hace ya muchos años, quiso ser Material Girl Pese a cuidar la puesta en escena de su último vídeo musical, la vieja estre- lla de la MTV no ha dejado que sean sus películas promocionales las únicas que anuncien a la audiencia internacional la inminente llegada de su nuevo disco. El pasado 2 de noviembre, los informativos de las principales emisoras españolas estrenaron el cortometraje musical de Hung Up pieza videográfica a la que el telediario de TVE añadió una generosa entrevista realizada por su corresponsal en Londres. En el mercado norteamericano, Madonna se dejó ver en el show de David Letterman y, más tarde, el sencillo de adelanto de su nuevo álbum sonó en las primeras secuencias del episodio de CSI: Miami y, siete días más tarde, en el capítulo correspondiente de CSI: Nueva York ambos programados por la CBS en la franja de máxima audiencia. La coreográfica actuación de Madonna en la gala de los premios de la MTV celebrada en Lisboa fue cubierta por la prensa internacional desplazada a la capital portuguesa, pero la cabalgata de la artista no se detuvo ahí, prolongándose por algunas televisiones europeas, en cuyos platós Madonna volvió a instalar su vistosa cacharrería discotequera y su cuerpo de baile. El accidente que este verano sufrió la cantante mientras montaba a caballo no ha impedido que vuelva a ponerse al frente de la maquinaria pubilicitaria que la industria moviliza cada vez que llega al mercado un nuevo disco de Madonna. A finales de octubre estuvo en una Universidad de Nueva York para contestar a las preguntas de los estudiantes y adelantar detalles de su próximo documental, Voy a contarte un secreto lección magistral oportunamente grabada para ser difundida por televisión e intenet, y esta misma noche actuará en una pequeña sala londisense para una