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34 Internacional MARTES 15 11 2005 ABC MEMORIA DEL SAHARA P oca gente guarda memoria de lo que fue para España el Sahara Occidental. Ayer se cumplieron treinta años de los acuerdos de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, gracias a los que, en la práctica, estos dos últimos países se repartieron el Sahara con el beneplácito español. Con Franco y el franquismo a las puertas de la extremaunción, para el gobierno de entonces se trataba de que no hubiera un soldado español muerto en el Sahara Ni estaban los tiempos para esas épicas trágicas, ni había nada que hacer manteniendo un ejército de ocupación en la entonces provincia africana. Hubo, sin embargo, una promesa hecha a J. J. ARMAS las tribus nómadas saMARCELO harauis en el aire del desierto: España nunca los abandonaría. Pero salimos corriendo por consejo de los Estados Unidos, y nos fuimos del Sahara mirando hacia atrás con impotente ira contenida. Y con la vieja y abierta herida de Sidi- Ifni por cicatrizar. Durante todo este tiempo, lo que fue el Sahara Occidental se ha convertido para nosotros en un olvido creciente sólo mantenido en alto por organizaciones minoritarias de izquierdas y, no tan paradójicamente, por viejos militares con airado recuerdo de la sonrojante espantada. Desde entonces, el Sahara no ha sido más que un problema dormido que en ciertas ocasiones levantaba la cabeza para recordarnos la infamia. De entonces a ahora, treinta años de exilio para las tribus a las que se había jurado no abandonar nunca. La razón de Estado y la necesidad de las inmejorables relaciones con Marruecos han conseguido el resto del olvido. Sin embargo, de cuando en vez la nostalgia de algunos escritores españoles se adentra en las melancólicas arenas del desierto, y en sus hombres y mujeres agrietados por la larga espera, y mantiene latente- -con ribetes de Beau Geste, los francófilos, y de Lawrence, los anglófilos- -el recuerdo saharaui de aquella parte de nuestra historia más tapada y vergonzosa. Los gobiernos españoles de la democracia han jugado al gato y al ratón con el Sahara mientras sobrellevaban las relaciones con la monarquía feudal de Marruecos. Tal como estaban y están las cosas, lo más conveniente para esos mismos gobiernos- -y mucho más para el actual- -era y es ponerse de perfil en el asunto del Sahara hasta pasar inadvertidos. Como si la cosa no fuera con España, nuestros gobiernos y nosotros, los ciudadanos españoles. Tras treinta años de reivindicación saharaui, la impunidad de Marruecos parece haber impuesto el abuso sobre las tierras del Sahara a través de la represión y la ley del silencio. Pero la lucha sigue, aunque de España nunca más se supo. Para el actual gobierno es un problema heredado: ninguna vela parece irle en el entierro. Cargar con el bochorno moral y político del Sahara es parte, al fin y al cabo, de nuestras infamias históricas. Objetiva y subjetivamente. Hassan Lasaari, de 28 años, se recupera en su casa de la paliza que le propinó hace días la Policía en El Aiún LUIS DE VEGA Rabat admite que el joven saharaui pudo morir a manos de la Policía El Aiún, tomado por los agentes, revive los peores días de su Intifada b La ex colonia vive sumida en el caos coincidiendo con el 30 aniversario de los acuerdos tripartitos por los que España la entregó a Rabat y Nuakchot LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. La capital del Sahara Occidental vive desde el pasado fin de semana los días de mayor violencia desde que comenzara en mayo la Intifada saharaui Las protestas se multiplican a todas horas del día y en barrios de toda la ciudad, desde Colominas hasta Auda, junto a la carretera de Esmara. En el cielo se podían ver columnas de humo por la quema de neumáticos, según comentaron por teléfono distintas fuentes saharauis desde El Aiún. Se suceden los enfrentamientos entre la población local y las Fuerzas de Seguridad marroquíes, a las que a menudo se suman los ciudadanos de origen marroquí que defienden la ocupación. Estamos viviendo días de Intifada. Los marroquíes se van a tener que acostumbrar a ver nuestra bandera en la calle asegura a través del teléfono un activista en referencia a la enseña saharaui. Según los testimonios recogidos por ABC, los manifestantes saharauis han quemado además varias banderas de Marruecos que habían arrebatado en las calles a otros ciudadanos que les hacían frente. Estas mismas fuentes aseguraron que los agentes se emplearon ayer con dureza en cuatro centros escolares a los que accedieron para intentar reprimir a grupos de jóvenes contrarios a la presencia de Marruecos en el Sahara. Hace días que las protestas de la calle se han extendido a colegios e institutos, donde muchos alumnos saharauis se niegan a rendir pleitesía a la bandera roja con la estrella verde del Reino alauí. El Ejército, en las calles No hay confirmación oficial del número de heridos ni detenidos, aunque diversas fuentes insisten en que a pesar del gran despliegue policial los marroquíes se ven incapaces de mantener la ciudad bajo su control. Esto podría haber llevado a Rabat a tomar la decisión de sacar a las calles de El Aiún a efectivos del Ejército. Hasta el momento intentan atajar las manifestaciones pro independentistas los Grupos Urbanos de Seguridad (GUS) la Compañía Móvil de Intervención (CMI) las Fuerzas Auxiliares e incluso la Gendarmería, que suele mantenerse al margen de los incidentes que tienen lugar dentro de los cascos urbanos. Hace dos semanas, el joven saha- Un oficial y un brigada de la Policía de El Aiún son investigados por presunto asesinato raui Hamdi Lambarki murió después de ser golpeado por un grupo de agentes. Esta versión fue negada de forma oficial, y se achacaba la muerte a una pedrada en la cabeza. La familia Lambarki se negó a enterrar el cuerpo hasta conocer la verdad y se juzgara a los responsables de la muerte del joven, cuyo cadáver se encuentra en Casablanca a la espera de que se hagan públicos los resultados de una segunda autopsia. El sábado Rabat anunció que hay dos policías acusados como posibles responsables de aquellos hechos, ocurridos en un barrio de El Aiún la noche del 29 al 30 de octubre pasados. La investigación abierta por la Dirección General de la Seguridad Nacional, a la que se refiere la agencia oficial Map, recoge que pesan serias presunciones sobre un oficial y un brigada de la policía de El Aiún El resultado de esta investigación será trasladado a las autoridades judiciales de la ciudad. Además de saber la verdad de la muerte sobre Lambarki, los habitantes de El Aiún, según han explicado a ABC, esperan poder celebrar un funeral popular que sirva para reclamar una vez más la atención internacional por el atropello constante de los Derechos Humanos en el Sahara. Todo esto ocurre cuando ayer 14 de noviembre se celebró el treinta aniversario de la firma de los acuerdos tripartitos por los que Madrid dejó su ex colonia en manos de Marruecos y Mauritania.