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14 Nacional MARTES 15 11 2005 ABC Zapatero y los ministros eluden durante cinco semanas las sesiones de control parlamentario El PP descarta una moción de censura, aunque cree que el Ejecutivo está contra las cuerdas retira del Diario de Sesiones la expresión borrachos que dirigió a los diputados del PP durante el debate sobre la reforma catalana J. L. LORENTE MADRID. Cinco semanas consecutivas. Ése es el tiempo que estarán el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su Ejecutivo sin someterse al control del Congreso de los Diputados. Los populares, mientras tanto, se apresuraron a tachar la situación de insostenible propia- -según dijeron- -de otros regímenes políticos El Gobierno ha eludido las sesiones de control de los miércoles en la Cámara Baja desde el 19 de octubre. La semana siguiente tuvo lugar el debate sobre las enmiendas de totalidad de los Presupuestos (25 y 26 de octubre) El miércoles 2 de noviembre, la Cámara aprobó la toma en consideración del nuevo Estatuto catalán. La semana pasada, se celebró el debate sobre el Estado de las Autonomías en el Senado, y estos días tiene lugar en la Cámara Baja la votación de las enmiendas al articulado de las cuentas públicas para 2006. De esta forma, la próxima sesión de control se desarrollará el miércoles 23 de noviembre. El PP ha pedido reiteradamente en las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces del Congreso que las sesiones de control se pasen a los jueves, días en que prácticamente no ha habido trabajo en el hemiciclo durante las cinco últimas semanas. Los socialistas se han negado a aceptar la propuesta de los populares con el argumento de que Zapatero ha comparecido en estos 35 días tanto en el Congreso- -reforma catalana- -como en el Senado- -debate autonómico- Para dar más fuerza a sus palabras, los servicios de prensa del Grupo Socialista repartieron entre los medios informativos una nota en la que se señala que el Gobierno de Aznar también estuvo cinco semanas sin control parlamentario durante octubre y noviembre de 2000. Coincidieron en aquellas fechas el debate presupuestario con el acto solemne celebrado en el Congreso para conmemorar el XXV aniversario de la coronación de Don Juan Carlos. El portavoz del PP en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, calificó de peregrinos los argumentos que ofrece ahora el PSOE. Sé que el Gobierno b El socialista Álvaro Cuesta tiene muchos frentes abiertos y que le incomoda someterse al control, lo que es propio de otros regímenes políticos. En democracia se da la cara señaló el dirigente popular tras proclamar que el PP está sometido a un régimen dictatorial en el Congreso. Su conclusión es que el modelo parlamentario vive sus peores días desde 1977. Pese a todo, el PP no se plantea en este momento presentar una moción de censura, aunque Zaplana destacó que el Gabinete socialista está acosado, solo y contra las cuerdas Por otra parte, el diputado del PSOE Álvaro Cuesta aprovechó el comienzo del Pleno de ayer para retirar la expresión borrachos que dirigió a los diputados del PP durante el debate sobre la reforma catalana. Según explicó, fue la pasión lo que le llevó a lanzar el exabrupto Pío García Escudero en el Club Siglo XXI con Rajoy y Acebes EFE El PP, dispuesto a abordar la reforma del Senado si se respeta el modelo constitucional C. DE LA HOZ MADRID. El portavoz del Grupo Popular en el Senado, Pío García Escudero, expresó ayer la disponibilidad de su partido a negociar la reforma de la Cámara Alta siempre y cuando se discutan contenidos y fórmulas y no se limite a suscribir lemas ajenos, de naturaleza puramente retórica También dejó muy claro que la hipotética reforma debe plantearse en términos razonables, sin poner en cuestión el esquema de poderes fijado por la Constitución de 1978 García Escudero, que hizo estas consideraciones en un discurso en el Club Siglo XXI- -en que fue presentado por Mariano Rajoy- reclamó al Gobierno que aclare qué se quiere del Senado: Si se quiere mejorar su eficacia o si se quiere, a su través, modificar el modelo de organización del poder fijado por la Constitución de 1978. En el primer caso, el PP estaría siempre dispuesto a prestar su leal colaboración. Pero si lo que se pretende es, más o menos abiertamente, adentrarse por la segunda vía, será muy difícil encontrarnos En cierto modo las palabras de García Escudero suponen un cambio de rumbo en relación con las pronunciadas recientemente en el debate sobre el Estado de las Autonomías, donde condicionó cualquier diálogo al respecto a un pacto global con el PP que incluyera las reformas estatutarias y constitucionales. El portavoz también habló de doble consenso para abordar ambas, pero no se cerró al diálogo sobre el Senado, habida cuenta de que los socialistas tienen la intención de poner en marcha la ponencia y, más tarde, la comisión de reforma de la Cámara Alta, en la que el PP, a tenor de las palabras de su portavoz, se incorporará. En todo caso, García Escudero matizó que la Cámara Alta ha respondido más que dignamente, e incluso mucho mejor que otros órganos previstos en el texto constitucional, a aquello que los españoles podíamos esperar de ella. A pesar de lo cual, la demanda de su reforma aparece como uno de los lemas más reiterados, incluso cabría decir más tópicos, en el debate político y constitucional