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6 Opinión MARTES 15 11 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA REYES FERNÁNDEZ DURÁN UNIVERSIDAD COMPLUTENSE LA ENCRUCIJADA DE ZAPATERO SEGURAN los muy próximos al personaje que José Luis Rodríguez Zapatero tiene total confianza en sí mismo y, en consecuencia, la plena convicción de que será reelegido cuando llegue el momento y alcanzará entonces la mayoría absoluta. A mí me asustan mucho los personajes que no desconfían de sus propias conclusiones porque la duda, tanto más cuanto menos coyuntural, es prueba de reflexión e inteligencia y la certeza espontánea, de irresponsable y vanidosa suficiencia. En esa autocomplacencia, mientras no alcance el umbral de la catástrofe, debe de resultarles confortable a este tipo de políticos el hecho de mirarse al espejo y decirse, como M. MARTÍN mínimo: ¡Caramba, qué FERRAND listo soy! Parece evidente que, en la gestión del nou Estatut, Zapatero se ha equivocado en el fondo y ha engrandecido la dimensión del error con las formas. Ahora, lejos de rectificar, se mantiene en sus trece. Tampoco le caben muchas alternativas porque eso a lo que llamo error es también el pago del precio comprometido por el presidente para poder serlo e instalarse en La Moncloa. Anda tras ello, algo que pagará muy caro, el muy inquietante José Montilla. Un personaje que, después de transformarse de andaluz en catalán, se incrustó, como buen maoísta, en el Partido de los Trabajadores de España. De ahí dio el salto, ya como clásico del comunismo, al PSUC- -donde coincidió con Josep Piqué- -y, siempre al servicio del progreso, se volvió socialista para militar en el PSC. Aunque en el cielo haya más alegría por un pecador arrepentido que por cien justos perseverantes, aquí, en la tierra, suele entenderse de otro modo la peripecia de Montilla entre su llegada a Barcelona, y su entrada en el PSC- ¡siete años! -parece, además de expresiva de su carácter, testimonial de una sobredosis de ambición. Zapatero, en la difícil encrucijada a la que le han llevado los acontecimientos, sólo tiene una solución que, además de tranquilizar el patio socialista, puede devolverle la sonrisa: prescindir de Montilla. Bien sea por el camino de la dignidad, la dimisión del ministro de Industria ante la impresentable apariencia de las relaciones privilegiadas por él establecidas con La Caixa y que ahora le acusan como parte en la opa de Gas Natural a Endesa, o bien fuese por la ruta de la autoridad el cese fulminante por su doble actuación, al servicio de los gobiernos de Cataluña y de España, en la tramitación irresponsable del Estatut. El espejo mágico de las encuestas ya le ha prevenido a Zapatero de que hay otros más lindos que él capaces de gobernar España. Cierto que tuvo que tragarse muchos sapos- -el tripartito entre otros- -para sentarse en el sillón que hoy ocupa, pero, en su papel de madrastra de Blancanieves, no le va a servir de mucho enfurecerse con el espejo. La clave mágica es arrojar al pluriconverso Montilla al pozo de los olvidos. A LO QUE DE VERDAD OCURRIÓ EN 1714 El proceso de mitificación realizado por los redactores del Estatuto de Cataluña sobre la guerra de Sucesión española lleva a la autora a analizar lo sucedido en un frente bélico que considera históricamente manipulado por el nacionalismo UANDO leí el Estatuto de Cataluña aprobado por el Parlamento catalán y tomado en consideración por las Cortes me chocó encontrar, en su Preámbulo, a estas alturas de la historia, la fecha de 1714. Pensé que la habían incluido porque también se citaría en el Estatuto de 1979 y en el de 1932. Para comprobarlo bajé de la red el texto de 1979, el de 1932 y el del Estatuto de Nuria, de 1931, que pulido y modificado fue aprobado por las Cortes de la República y dio lugar al aprobado en 1932. Pues bien, en ninguno de ellos aparece referencia alguna a 1714. ¿Por qué ahora se menciona la fecha y no se hizo en los anteriores estatutos que estaban más cerca en el tiempo? Como es bien sabido, cuando en noviembre de 1700 muere el rey Carlos II, deja como heredero a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV. El otro posible heredero hubiese sido el archiduque Carlos, hijo del emperador Leopoldo de Austria, pero Carlos II decidió nombrar heredero a Felipe de Anjou. Lo que no es tan conocido quizá por los ciudadanos españoles de hoy en día es por qué Felipe V tiene que tomar la ciudad de Barcelona en 1714 y las circunstancias que rodearon esta cruenta acción militar. Asistimos en los últimos años a cierta manipulación de los hechos al analizarlos fuera de su contexto histórico. C bre de ese año) juró las constituciones de Cataluña y recibió el homenaje de los tres estamentos. El 8 de junio de 1701 los ingleses, los holandeses y el Imperio declararon la guerra a España. El Imperio quería situar en la Corona española al archiduque Carlos. Ingleses y holandeses temían que en un futuro Francia y España pudiesen reunirse bajo una misma corona, y además estaba el tan ansiado por los ingleses comercio con las Indias. Luis XIV, para apoyar a su nieto, declara la guerra a los aliados en julio de 1701. La guerra de Sucesión española fue una contienda cruenta, larga, y durante los primeros años se desarrolló fuera de la península. Lo primero que hizo Felipe V al llegar a España en 1701 fue viajar a Barcelona, donde estuvo seis meses y donde presidió la apertura de las Cortes de Cataluña (en octu- No es cierto que los únicos partidarios del archiduque se encontrasen en Cataluña y Valencia. Parte de la alta nobleza se decantó por el archiduque por el temor de que Felipe de Anjou les recortase sus privilegios, y en Valencia y Cataluña había partidarios de Felipe de Anjou, pues ya hemos visto cómo Cataluña jura fidelidad a Felipe V en 1701. La Armada inglesa tomó la ciudad de Barcelona en 1705, momento en que los catalanes partidarios de Felipe V abandonan la ciudad. El archiduque Carlos instala allí su corte. Francia e Inglaterra empezaron a negociar secretamente la paz en 1709. En 1711 se muere el emperador José, hermano del archiduque Carlos, quien abandona Barcelona, marcha a Viena y se convierte en emperador de Austria. Su esposa la archiduquesa le siguió a ¿Adivináis qué ópera recién estrenada en Tomelloso recibirá el próximo año el Premio Nacional de Música?