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4 Opinión MARTES 15 11 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil TRÁNSFUGA POR MANO AJENA A fuga del diputado autonómico del PP valenciano Tomás Puchol hacia el Grupo Mixto y su incorporación al partido Coalición Valenciana es un serio aviso para la dirección popular. La situación interna del PP en esta comunidad parecía estar pacificada, pero la irrupción ahora de un caso de transfuguismo sugiere las peores interpretaciones sobre lascausas de un movimiento que quiere perjudicar el liderazgo y la eficaz gestión de Gobierno de Camps y mantener abierta una pugna por cuotas de poder en el centro derecha local. Sería una temeridad que esta perturbaciónocasionada por un diputado que no tiene relevancia alguna dentro del PP fuera una prolongación de la disputa de facciones entre los populares valencianos, en la que Coalición Valenciana podría estar actuando como mera pantalla de uno de los bandos. Si así fuera, alimentar en esa Comunidad una formación a la derecha del PP es una manera absurda de entorpecer las expectativas nacionales que está recuperando el equipo liderado por Rajoy. En tal caso, nunca un acto de transfuguismo merecería tan adecuadamente el calificativo de traición, extensivo, por supuesto, a los patrocinadores en la sombra de una maniobra inaceptable e inquietante. L UN PACTO PARA LA EDUCACIÓN L Gobierno y el principal partido de la oposición han extraído consecuencias muy distintas de la manifestación multitudinaria del sábado pasado. La propuesta de Mariano Rajoy acerca de un gran pacto de Estado en materia educativa, válido al menos para una generación, responde plenamente a las exigencias de la gran mayoría social. La enseñanza básica y media es asunto demasiado serio para permitir que sea enfocado desde puntos de vista dogmáticos y sectarios. El artículo 27 de la Constitución, deliberadamente abierto e incluso ambiguo, supone un buen punto de partida para alcanzar un acuerdo que ha resultado imposible durante un cuarto de siglo largo. Comprobado el efecto nefasto de las leyes de partido sobre la formación de varias generaciones, ha llegado la hora de afrontar el desafío con altura de miras. Una educación de calidad y la reducción del fracaso escolar a niveles estadísticamente aceptables son objetivos irrenunciables para el futuro de nuestra sociedad, como reflejaban las pancartas y discursos en la concentración popular del sábado. Mientras la oposición ha sabido hacer una lectura inteligente del clamor ciudadano, el Gobierno sigue empeñado en enrocarse en sus posiciones de origen. Se anuncia que Zapatero está dispuesto a recibir a las organizaciones convocantes, pero resulta fácil percibir que se trata de una nueva muestra de talante y no de escuchar en serio a un sector tan representativo de la comunidad escolar. Queda claro que no existe intención de retirar el proyecto de ley que ahora se discute en el Congreso. Tampoco parece que haya reflexionado sobre las críticas recibidas. En efecto, de las más de 1.365 enmiendas presentadas, hasta el momento los socialistas sólo han introducido 36 en el proyecto, y todas fueron por ellos planteadas. El curso de los acontecimientos ha reducido a la ministra a un papel secundario y no se sabe ya cuál es el cauce apropiado para iniciar un diálogo serio. De este modo, la opción más inteligente sería dejar de lado el texto actual y abrir una negociación entre los parti- E dos y los representantes del sector educativo con el objetivo de aprobar una ley con vocación de permanencia. Decir que no se va a retirar la LOE porque responde a un compromiso electoral suena a excusa injustificada. Mejor se cumplirá ese compromiso haciendo entre todos una buena ley que imponiendo otra vez una norma ideológicamente sesgada, con el apoyo de esos socios parlamentarios del PSOE de los que nada bueno para el interés general puede esperarse. Peor todavía es el camino emprendido por la vicepresidenta del Gobierno para referirse a las relaciones entre el Ejecutivo socialista y la Iglesia. Da la impresión de que sus entrevistas en el Vaticano no resultaron satisfactorias, porque los mensajes que emite Fernández de la Vega resultan inquietantes. Hablar ahora de la financiación de la Iglesia en términos tan explícitos podía entenderse como una represalia coyuntural y altera, en todo caso, el discurso reiterado acerca de la plena validez de los acuerdos de 1979. Horas después, las declaraciones de la vicepresidenta en este sentido fueron matizadas, hasta casi la rectificación, por el secretario de Estado de Comunicación, que anunció que el Gobierno no tiene pensado modificar el sistema vigente. El Ejecutivo parece desquiciado en este cruce de anuncios e inmediatos desmentidos a un superior jerárquico. Porque previa aprobación de los presupuestos por las Cortes, el Ejecutivo administra el dinero de todos los españoles. Los fondos que recibe la Iglesia para el ejercicio de sus fines (muchos de ellos de alto interés social en beneficio de los sectores menos favorecidos) proceden de los mismos padres que optan en términos muy elevados por reclamar para sus hijos una educación moral y religiosa determinada. El Gobierno no debería jugar las bazas arcaicas del anticlericalismo, ni descargar su mal humor por las circunstancias políticas con los obispos, y mucho menos con los católicos españoles. Tendría, en cambio, que tomar nota del clamor social y evitar reacciones que contribuyen a crear nuevos problemas y no a solucionar los existentes. Francisco Camps MIKEL PONCE CHINA- ESPAÑA HINA se mueve. Sus movimientos en el exterior son lentos, aunque se van haciendo sentir planetariamente. Lejos quedan el aislamiento imperial y el maoísmo. Entrado el siglo XXI, aspira a ser una potencia global con intereses extendidos por todo el mundo, al tiempo que transforma sus estructuras, adaptándose con paso desigual a un tiempo que habla el lenguaje de la flexibilidad, la apertura y la complejidad. Los cambios vividos evidencian la voluntad de sus elites dirigentes de abordar una progresiva mutación de su arquitectura institucional, aunque a un ritmo que no oculta tampoco que estamos ante un tactismo que es demasiado ambiguo, dificultando enormemente su homologación occidental. Hablamos de un país de 1.300 millones de habitantes que ocupa una posición estratégica de primer orden debido a sus dilatadas fronteras y que, además, presenta desequilibrios interiores muy fuertes. A las fracturas sociales que genera este proceso debe añadirse un escenario de incertidumbre ocasionado por otros de los rostros, claramente inhumanos, de tan poliédrico país. En este sentido, la falta de libertades y la vulneración de los Derechos Humanos es un dato relevante a la hora de valorar adecuadamente un país que sigue estando muy lejos de ser, siquiera, un Estado de Derecho. Esta circunstancia, sumada a las enormes bolsas de pobreza y los inadmisi- BRUSELAS ENVÍA LA OPA A ESPAÑA bles márgenes de explotación laboral que exhibe el país, hace que estemos ante un gigante que tiene pendientes todavía numerosas reformas sociales y económicas, algunas tanimportantes como su adaptación a unas normas de equidad empresarial que hagan que sus productos- -tal y como sucede, por ejemplo, en el ámbito de la industria textil- -se ajusten a los criterios de una economía verdaderamente libre y competitiva. Paradójicamente, este cúmulo de carencias básicas encuentra la bula complaciente de la izquierda, que ni rechista ni se moviliza ante el maltrecho panorama que presentan las libertades en ese país y sí lo hace- -y de qué manera- -cuando el representante de una de las cunas de la libertad, como Estados Unidos, visita otra nación. Con todoy con eso, China porta consigo un capital de desarrollo que hace de este país un destino ineludible para nuestras empresas. La visita girada a Europa por el presidente Hu Jintao es buena prueba de que China debe formar parte delhorizonte estratégico de la economía europea. Los convenios cerrados en España y el establecimiento de un acuerdo de asociación estratégica con el gigante asiático inauguran un escenario de colaboración que, a pesar de su innegable mérito, merece ser analizado dentro de las debidas cautelas y sin olvidar nunca que la libertad y los derechos deben dejar de ser una quimera. OMO se preveía, la Comisión Europea se ha decantado por desplazar a las autoridades españolas la evaluación de la opa planteada por Gas Natural sobre Endesa. Hoy se hará oficial la decisión que hace suya la opinión de la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, que señala que la jurisdicción sobre el caso es española, pues considera que la compañía opada tiene más del 66 por ciento de su negocio en España y no los dos terciros que, según la doctrina europea, se requieren para que la Unión sea competente. Conocido el punto de vista de las autoridades españolas, la opa ve desbrozado parte de su camino. Pero no todo. Es imprescindible que los organismos reguladores afinen escrupulosamente su análisis y dictaminen con equidad. Vistos los antecedentes parece difícil que así sea. Pero el informe del Servicio de Defensa de la Competencia, dependeniente del Ministerio de Economía, que advierte de los serios riesgos de una situación de monopolio en cinco comunidades (dos de las más pobladas) deberían ser tenidos muy en cuenta. C C