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50 Sociedad RESPUESTA A LA LEY DE EDUCACIÓN SOCIALISTA LUNES 14 11 2005 ABC 12- N: MANIFESTACIÓN POR LA LIBERTAD Y CALIDAD DE LA EDUCACION LUIS CARBONEL PINTANEL Presidente nacional de CONCAPA a liquidación de la Ley de Calidad Educativa (LOCE) a la que se acusaba de falta de consenso, fue el punto de inicio de la política educativa del gobierno socialista. A partir de ahí, se nos ha venido anunciando un nuevo estilo, presidido por el talante el diálogo y la política de puertas abiertas Sin embargo, a la hora de la verdad, sólo se ha tratado de una operación de imagen y márketing político. Porque los hechos- -tercos, ellos- -vienen a demostrar que este gobierno ha carecido de toda capacidad negociadora. Aún más, no tiene la altura de miras necesaria para escuchar a la sociedad, a la que debe representar y a la que debe atender a la hora de gestionar lo común. Sólo de esta forma puede explicarse que, a diferencia de otros colectivos mucho menos representativos, CONCAPA no haya contado con la más mínima atención por parte del presidente Rodríguez Zapatero. Particularmente, cuando pretendía trasladarle una reivindicación- -el reconocimiento adecuado de la asignatura de religión- -avalada por la firma de más de tres millones de ciudadanos, un hito sin parangón en la historia democrática de este país. No ha sido, en todo caso, el único desplante para quienes representamos a millones de familias. Nuestro derecho a ejercer como ciudadanos ha obtenido la respuesta de quienes nos consideran súbditos. En el Consejo Escolar del Estado, un órgano de participación social, la comunidad educativa estuvo amordazada y la presidenta, fiel servidora de su amo, no permitió más que las votaciones a mano alzada, sin consentir que la voz de los distintos colectivos sociales manifestaran sus puntos de vista. Es decir, lejos de propiciar un debate sereno y constructivo- -lo que se supone a quien dice aplicar talante y diálogo- -se trató de despachar rápidamente el trámite y, simplemente, elevar a conclusiones las intenciones previas de los gobernantes. L La LOE, ese híbrido nacido del sectarismo del equipo de la ministra San Segundo, tuvo sus reproches también en el Consejo de Estado. Porque, si bien le gusta decir que este órgano no ha encontrado motivos de inconstitucionalidad, interesadamente se le olvida añadir que el informe incluye varias advertencias en este sentido sobre sus posibles desarrollos. Y es que el Consejo de Estado ve más allá de la letra impresa, interpreta las nada halagüeñas intenciones de nuestros gobernantes y sospecha a dónde conducen las puertas que abre este texto legal. También se le olvida la primera observación del Consejo, que se pregunta cómo una ley de educación deja de lado la máxima obligación del sistema educativo: transmitir conocimientos. ¿Tal vez porque la única preocupación de la ministra y del gobierno mismo sea presentar unos resultados estadísticos que serán un engaño para los padres y para nuestros hijos? Como padres, no podemos hacer caso omiso de las evaluaciones e informes internacionales que sitúan al sistema educativo español a la cola de los países de nuestro entorno. Desde el Informe PISA hasta el documento Una mirada a la educación también publicado por la OCDE, todos coinciden en señalar el permanente declive de la enseñanza española, que, a diferencia del resto de países, continúa con la tendencia a la baja, en caída libre. Esto tiene una consecuencia grave para el futuro de nuestros hijos: su instrucción es peor que la de sus compañeros europeos, con los que tendrán que competir en condiciones de inferioridad si desean acceder a la universidad o al mundo del trabajo, en el que conseguirán los peores empleos. La LOE, en definitiva, no sólo es una ley técnicamente muy mediocre, sino que será la causa del aumento del fracaso escolar, por más que el gobierno pretenda encubrirlo estadísticamente. Supone, de otro lado, un intento de Manifestación del pasado sábado Ahora Zapatero quiere recibirnos. Si no nos comunica la inmediata paralización de la tramitación parlamentaria de la LOE, dudaremos de su intención de que quiera un consenso usurpar los derechos y violentar los deberes que, en nuestra condición de padres, nos atribuye la propia ley. No puede entenderse de otra manera que la ley consagre el derecho de los alumnos- -sin límite de edad, por cierto- -para no asistir a clase. Una circunstan- cia que, siendo grave en sí misma, lo es todavía más si tenemos en cuenta que se producirá sin conocimiento y consentimiento de los padres. Ante esta situación, nos preguntamos una y otra vez ¿quién se responsabilizará de la seguridad de nuestros hijos dentro del horario escolar si han decidido no asistir a clase? ¿Qué pensarán esos padres que se han visto ante los tribunales de justicia por no enviar a sus hijos al colegio, cuándo sepan que la propia Administración que les ha denunciado permite ahora que hagan novillos La LOE es una ley estatalista e intervencionista, que no respeta el derecho constitucional a educar a nuestros hijos conforme a nuestros criterios y convicciones religiosas y morales (art. 27 CE) ni el derecho a la libre elección de centro necesario para que aquélla sea efectiva. Y al tiempo que nos priva de este derecho, pretende adoctrinar en la moral del Estado a nuestros hijos mediante una asignatura, Educación para la ciudadanía, para enseñarles a ser ciudadanos políticamente correctos según dicten los cánones del gobierno. Hay muchos más motivos para criticar esta ley, para exigir su paralización y para continuar luchando por los derechos y libertades aún en el caso de que sea promulgada. La masiva participación en la manifestación del sábado nos obliga a no decaer en nuestro empeño. CONCAPA, consciente de ello, así como del respaldo social que ha suscitado, en su línea de responsabilidad y coherencia anuncia ya su compromiso de continuar defendiendo la calidad y la libertad para que todos los ciudadanos sin excepción puedan ejercer sus derechos y para que el futuro de nuestros hijos no esté hipotecado. No hemos contado, decíamos, con la mínima atención del presidente del Gobierno. Ahora, sí, Ahora Zapatero quiere recibirnos. Si es realmente para dialogar y negociar la ley, bienvenido sea. Aplaudiremos que esa reunión sirva como prólogo de una nueva ley educativa, pactada por todos y para todos. Si es para ganar tiempo, para hacerse una foto, si no nos comunica la inmediata paralización de la tramitación parlamentaria de la Ley de Educación, dudaremos de su intención de que quiera un consenso.