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ABC DOMINGO 13 11 2005 Deportes 95 VELA VOLVO OCEAN RACE Un emocionado Don Juan Carlos despidió a todas las tripulaciones JOSE LUIS JIMÉNEZ VIGO (PONTEVEDRA) El Rey no quiso faltar a su cita con la vela mundial y, antes de dar la salida de la primera etapa larga de la Volvo Ocean Race, se acercó a las tripulaciones para despedirse y desearles suerte una por una. Don Juan Carlos no ocultaba la emoción que le embargaba, como aficionado desde su juventud a la náutica, por que nuestro país albergase un evento internacional de esta trascendencia. Ha costado conseguir que la salida fuera en España- -indicó a los periodistas que cubrían el acto- -y me siento muy orgulloso de la respuesta ejemplar de la ciudad de Vigo al tiempo que remarcó la importancia de que en esta edición haya un equipo español. Ya más distendido, su respuesta fue contundente a la pregunta de si se subiría a uno de los barcos para ser un competidor más: La verdad no es por falta de ganas, pero hace falta ser un navegante fuera de serie para atreverse a esto... pero no será porque no me guste competir El Monarca, tras saludar a las tripulaciones junto a la Infanta Doña Cristina, se trasladó al campo de regatas a bordo del MoviStar barco en el que navegó la pasada semana en la prueba inshore de Sangenjo. Acompañado de Pedro Campos, director del equipo español, el Rey desembarcó en la goleta Goteborg 2 desde la que presenció- -acompañado por las autoridades autonómicas y locales- -la salida de la regata. Previamente, la patrulla aérea Aguilas dibujó sobre el cubierto cielo vigués la bandera de España y realizó diversas maniobras, que provocaron una cerrada ovación desde el abarrotado graderío en el Puerto de Vigo. El Rey, la Infanta Doña Cristina y el presidente de la Xunta saludaron a las tripulaciones antes de la salida ANGEL TOURON Un millón de personas vibra en Vigo con la salida de la Vuelta al Mundo La primera singladura, hasta Ciudad del Cabo, es de 6.400 millas PEDRO SARDINA VIGO (PONTEVEDRA) Día típico de salida de Vuelta al Mundo. Lluvioso y frío. Más de dos mil barcos en la Ría de Vigo, perfectamente colocados, y más de un millón de personas, según los datos oficiales, despidiendo a los siete participantes. Galicia se portó ayer excelentemente en la salida verdadera de la Volvo Ocean Race 2005- 06. A las dos en punto de la tarde el Rey disparó el cañón del Goteborg II la réplica de un barco de guerra sueco del siglo XVIII, que desapareció en circunstancias todavía no aclaradas. De testigo de honor, el portaaviones Príncipe de Asturias y varias fragatas de la Armada Española. La salida no fue como las de otras ocasiones. El Comité de Regatas, con muy buen criterio, decidió darla a la hora prevista, aunque no había más de tres nudos de viento. El cordón que delimitaba la zona de seguridad fue respetado por todos y cada uno de los barcos de las diferentes clases que presenciaron la salida. Los dos mil hicieron sonar sus bocinas y la Ría de Vigo se llenó de gente de mar dispuesta a hacer historia en la Vuelta al Mundo. En el recuerdo de todos estaban las salidas de ediciones anteriores y no se pudo evitar la comparación. España y Galicia estaban dando la talla y lo que ocurrió la semana pasada en Sangenjo se quedó en pura anécdota. Antes de partir hacia la costa de Portugal, los barcos deleitaron al millón de personas que se agolpaban en las orillas de la Ría, con un recorrido de unas tres millas, desde el Real Club Náutico de Vigo, pasando por el Puerto Deportivo de Punta Lagoa y bordeando el Príncipe de Asturias, donde estaban ubicadas las personalidades políticas gallegas. Los españoles a las cañas En ese recorrido, con alternativas en la primera parte, se pudo ver desde la agresividad del Ericsson hasta la inocencia del Premier Challenger Los españoles, muy bien. Guillermo Altadil, en el Ericsson y Roberto Bermúdez, en el Brasil fueron los encargados de sacar como cañas los barcos hasta que se perdieron por el horizonte. El MoviStar hizo todo lo posible por ser el primer barco en abandonar la Ría, pero no pudo ser. El Ericsson es más rápido. Detrás, Los hombres de Bouwe Bekking hicieron varios cam- Record de autoridades Más de setecientas personalidades del mundo de la política, la cultura y el deporte se dieron cita en el portaaviones Príncipe de Asturias. Destacó la presencia de las conselleiras de Cultura, Anxela Bugallo; Vivenda, Teresa Táboas; Pesca, Carme Gallego y Sanidad, María José Rubio, además de cargos institucionales de Vigo, como Olalla Fernández Davila o el presidente del Celta, Horacio Gómez. bios de velas para contrarrestar la ventaja que les llevaba los suecos. Antes de salir de la Ría, una nueva calma paró a la flota. Los suecos, que seguían primeros, sacaban tres esloras a los españoles y defendían el puesto con mucho afán. Los barcos de los espectadores se agolpaban rodeando a las dos unidades de Vuelta al Mundo no dejándoles casi ni respirar. Por detrás, el ABN Amro y el Piratas del Caribe porfiaban con la tercera plaza, y más atrás, el Brasil al que se le atragantó un poco la salida e intentó un bordo extremo, que estuvo a punto de salirle bien. La flota viró una nueva baliza frente a la playa de Samil antes de iniciar la navegación libre hasta Ciudad del Cabo. Las distancias entre los barcos se iban estrechando, a pesar de que el viento les llegaba de cara. Se pasó Carallones, a la salida de la Bahía de Bayona, con el Ericsson y el MoviStar en un puño, lo que ponía mucha emoción a la cabeza de la flota. El viento subía desde los tres nudos que había en la salida hasta los más de veinte que soplaron en el través de La Guardia. Los barcos comenzaron la bajada de Portugal y el MoviStar adelantó al Ericsson Sólo se habían cubierto las primeras cien millas de la etapa, pero el barco español tomaba la iniciativa camino a la Isla de Fernando de Noronha, en el través de Brasil, donde la flota tendrá su primera meta volante puntuable. El MoviStar da las gracias En la primera comunicación con el equipo de tierra una vez hechos a la mar, la tripulación sólo tenía palabras de agradecimiento para la multitudinaria despedida de la ciudadanía viguesa. ¡Gracias Vigo, gracias España! Me alegro de que haya llovido en la salida, una buena forma de disimular las lágrimas en nuestros ojos decía por email Bouwe Bekking, patrón del barco español. El máximo responsable del gigante azul aprovechaba para narrar la situación de la carrera. A última hora de la tarde, el viento había subido hasta los treinta nudos- empieza el trabajo duro vaticinó Bekking- habían sobrepasado al Ericsson -primero a la salida de la ría viguesa- -pero todavía tenían al alcance visual a los otros seis barcos participantes.