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90 Economía DOMINGO 13 11 2005 ABC El acuerdo de la OMC para liberalizar el comercio mundial pende de un hilo M. N. BRUSELAS. Las esperanzas de lograr un acuerdo para la liberalización del comercio mundial en la próxima reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a mediados de diciembre en Hong Kong, se van desvaneciendo. En caso de ser así, sería el tercer fracaso después del de Seattle (Estados Unidos) en 1999 y el de Cancún (México) en 2003. El último en echar un jarro de agua fría ha sido el comisario europeo de Co- Pascal Lamy mercio, el liberal Peter Mandelson, quien ha augurado textualmente el fracaso de la reunión ante las enormes exigencias de Brasil, Australia y Estados Unidos para que los europeos reduzcan sus ayudas agrícolas. Pero Mandelson no es el único pesimista. El director general de la OMC, Pascal Lamy, ha dicho que un nuevo fracaso supondría un enorme peligro para el sistema multilateral de comercio y, sobre todo, para los países en desarrollo Las malas vibraciones se han em- pezado a notar esta semana, después de que el lunes los principales bloques comerciales no avanzaran sus posiciones en la reducción de aranceles agrícolas para los países en desarrollo. Los negociadores de la UE, Estados Unidos, India, Brasil y Japón coincidieron a su salida de la reunión de Ginebra en que hay serias posibilidades de que la reunión de Hong Kong fracase. Para evitar el fiasco, EE. UU. y la UE han dado algunos pasos, reduciendo los aranceles que cobran a la entrada de productos agrícolas en sus territorios. En el caso de Europa se ha ofrecido una reducción media de los aranceles de entrada de un 46 y de un 70 en las subvenciones directas. La Comisión Europea, tras este ofrecimiento, ha tenido que enfrentarse a las iras de Francia, que no ha dudado en acusar a Mandelson de rebasar el mandato negociador que le dieron los Veinticinco. El enfrentamiento entre París, apoyado por otros países, y Bruselas ha sido de tal calado que se han convocado reuniones extraordinarias de los ministros de Exteriores para analizar el asunto y acordar la obligación de Mandelson de consultar con los Estados miembros cualquier movimiento que decida hacer. Francia no ha dudado en calificar a Mandelson de excesivamente liberal y de defender los intereses del Reino Unido. El trueque de Estados Unidos Estados Unidos, dentro de este trueque, ha propuesto rebajar sus aranceles entre un 55 y un 90 y un 60 %l as ayudas a sus agricultores, conocidas como restituciones a la exportación. Por su parte, los países del denominado G- 20 (integrado, entre otros, por Brasil, India o China) piden que el recorte arancelario de la UE para los productos agrícolas sea de un 54 y hasta que ésto no se produzca no están dispuestos a hablar de nada más. El problema está en que Mandelson ha vendido las concesiones agrícolas como la contrapartida necesaria para que los europeos entren con sus productos en los mercados de bienes y servicios de esos países, aspecto que está aún en cuestión por parte de éstos. La posición de España en esta negociación es similar a la defendida por Mandelson y, según explicó el ministro español de Exteriores esta misma semana en Bruselas, queremos una negociación global donde las concesiones agrícolas sean a cambio de beneficios en la industria y los servicios Las razones de que haya tanto interés en que la reunión de Hong Kong se cierre con éxito es que, según el Banco Mundial (BM) la riqueza de todos los países aumentaría unos 254.000 millones de euros si se abolieran las barreras comerciales y los subsidios agrícolas. Además, y según el BM, la mitad de esta nueva riqueza iría a parar a los países en vías de desarrollo, con lo que lograr un acuerdo tiene una doble vertiente: la puramente económica y la de cooperar con los países menos desarrollados en la lucha contra la pobreza.