Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 La Entrevista DOMINGO 13 11 2005 ABC (Viene de la página anterior) tud de Jacques Chirac respecto a la Unión Europea cuando dice a diez nuevos miembros que solo tienen el derecho a callarse. Se trata, por parte de Chirac, una manera de atentar, minar y amenazar la existencia misma de la Unión: negar el derecho a la libertad de palabra. Es el comportamiento de Chirac cuando prefiere a Putin a la mayoría de los estados europeos. De esa manera, Chirac contribuye a la destrucción de cincuenta años de construcción política de Europa. Es el comportamiento de Chirac cuando defiende a su manera la política agraria común europea, amenazando con socavar las negociaciones comerciales multilaterales. Es también, en definitiva, el comportamiento de Chirac cuando defiende a tumba abierta las subvenciones concedidas a la agricultura francesa: otra manera de minar el futuro de Europa, imponiendo barreras contra los países pobres de África... una manera muy francesa de amenazar y destruir todo lo que puede de las agriculturas africanas. -En ese caso, el problema pudiera ser puramente personal de Chirac. -El caso de Chirac es un reflejo del problema general de Francia. Para defender el pequeño hexágono francés, nuestro presidente acepta destruir todo lo que está a su alrededor: destruir la solidaridad europea, destruir la construcción política de Europa... Son formas de afirmación nacional, destruyendo. Mitterrand, a su manera, hacía exactamente lo mismo. Incluso los que dicen que muestran oposición a Chirac ponen en marcha los mismos reflejos suicidas y destructores. Los partidarios del no a la Constitución europea decían lo mismo. ¿Qué nos importan los países del Este. han preguntado algunos dirigentes socialistas. El nihilismo de las elites, el nihilismo de los sindicatos, el egoísmo nihilista de ciertos sectores sociales, el nihilismo de quien dice puedo destruirlo todo, si no se accede a mis peticiones es muy, muy parecido al nihilismo de los Los incendiarios de los suburbios no son espiritualmente diferentes de los respetables incendiarios del Elíseo incendiarios: Yo soy, puesto que yo incendio yo soy, puesto que yo destruyo Ese nihilismo destructor no es una particularidad de los incendiarios. El nihilismo destructor también lo comparten Chirac y los sindicatos franceses. Unos incendian los coches de sus vecinos y sus padres, y Chirac mina, quema y destruye cincuenta años de construcción política de Europa. Es la misma mentalidad de quien se afirma diciendo: Soy fuerte, puesto que soy capaz de hacer daño -Eso es en realidad hablar de la mentalidad de Francia misma... -Francia se ha convertido en la capital del nihilismo destructor europeo. Los incendiarios de los suburbios no son espiritualmente muy diferentes de los respetables incendiarios que viven en el Elíseo, o cuando son honorables sindicalistas. De ahí que considere perfectamente integrados a los incendiarios de los suburbios. -Entonces, la gran diferencia entre el nihilismo terrorista islamista y el nihilismo destructor francés, o europeo, en algunos casos, es que ellos aspiran a destruirnos, y nosotros estamos dispuestos a hundir nosotros mismos nuestros sistemas democráticos. -Exactamente. Pero no olviden que los islamistas también son autodestructores. Las primeras víctimas del terrorismo, en Irak, son los mismos iraquíes. En el fondo, hay algo muy profundo en común: la lógica del odio como motor de la historia Lo esencial es restablecer el concepto de identidad y responsabilidad individual ¿Cómo concluirá ese combate endemoniado entre las fuerzas del bien y las fuerzas del odio? -Lo esencial es recordar que hay muchos jóvenes pacíficos, solidarios, honestos, que viven en esos mismos suburbios que los incendiarios intentan destruir. Lo esencial es afirmar la diferencia entre un joven obrero que busca trabajo y un joven obrero incendiario. Y establecer una división clara y terminante, que permita afirmar la identidad humana. Cuando hacemos amalgamas del tipo hacen eso porque son miserables... estamos condenando al obrero responsable a la cobardía o la indiferencia. Los incendiarios dicen: Los otros no se atreven Si se acepta esa lógica, estamos condenados. Esa lógica destruye el concepto de responsabilidad individual. La responsabilidad individual de prender fuegos humanos es una responsabilidad atroz, que debemos denunciar. Ni los obreros ni los inmigrantes aceptan todos esa lógica del odio criminal. Lo esencial es denunciar esa bajada al infierno endemoniado de seres capaz de incendiar y matar. Lo esencial quizá sea restablecer el concepto de identidad y responsabilidad individual, contra la marea negra del odio y la indiferencia que nos cercana. ¿Qué hacer? -Lo más trágico de los comentarios actuales es evitar la condena de la responsabilidad individual, difuminándola en los conceptos abstractos de la inmigración. Ese discurso es muy útil para los incendiarios. Toda la polémica sobre la palabra racaille basura escoria toca ese punto capital. Cuando Sarkozy utilizó esa palabra estaba hablando de una banda que había matado a tiros a un niño de once años que lavaba el coche de su padre. ¿De qué forma calificarlos? Un asesino adolescente es un adolescente. Si nos prohibimos a nosotros mismos tales juicios, nos quedamos moralmente indefensos ante los incendiarios. Su escoria es la escoria de los incendiarios, que no tiene nada que ver con la pobreza de gentes honradas. En el fondo se trata de saber si es posible denunciar por su nombre a quienes amenazan los fundamentos de toda nuestra vida social. -Los 8.600 millones de euros que se van a invertir en los suburbios para combatir los problemas de inmigración no servirán de gran cosa... -Servirán a los alcaldes, a los educadores sociales, que hacen un gran trabajo. Pero esa generosidad hará reír a los incendiarios. Ellos han demostrado que no era ese el fondo del problema. Se han quemado muchas escuelas y polideportivos. Llevamos treinta o cuarenta años haciendo lo mismo. Pensar que ese dinero resolverá el problema es tomarnos por imbéciles a los contribuyentes. Todo eso es electoralismo puro. La lógica del odio no tiene nada que ver ni con la no inmigración ni con el islam. La lógica del odio es el fruto final de la integración de los incendiarios. Los incendios son un espejo de la sociedad francesa, donde se refleja el nihilismo autodestructor de Francia. Los incendios son el espejo de la Francia del no el espejo de una Francia que dice no a todo, comenzando por Europa. Todo el mundo defiende sus intereses inmediatos, sin intentar comprender la evolución del mundo. Los incendiarios se han integrado en la Francia negra. Hay otra Francia, solidaria, positiva, capaz de construir.