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22 SÁBADO 12 11 2005 ABC Internacional Los dos líderes conservadores, Edmund Stoiber y Angela Merkel, y los dos socialistas, Franz Müntefering y Mathias Platzeck, ayer en Berlín al concluir el pacto REUTERS Alemania obtiene al fin un acuerdo para el programa de gobierno de la gran coalición Conservadores y socialistas pactan recortes para sanear la economía b Subida del IVA en 3 puntos, retra- so de la jubilación a los 67 años, flexibilidad en el despido y mayor presión fiscal para los ricos, algunas de las líneas maestras RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Ocho semanas después de un resultado electoral incierto, los dos grandes partidos rivales, democristianos y socialdemócratas, lograron ayer fijar un programa de gobierno bajo la dirección de Ángela Merkel que ayude a reducir la deriva de las cuentas alemanas. Después de 39 años de enfrentarse entre sí los grandes partidos alemanes quieren empujar a Alemania hacia adelante con una responsabilidad conjunta dijo ayer la presidenta democristiana, flanqueada por su homólogo socialdemócrata, Franz Müntefering. Éste admitió que, acostumbrados a pactar con un partido bisagra, ninguno había estado preparado hace semanas para una gran coalición Queremos hacer más de Alemania dijo una sonriente Merkel, y no- sotros, los dos grandes partidos, queremos recuperar la confianza de la gente en la capacidad de los políticos demostrando que podemos hacer algo por nuestro país agregó la líder democristiana al presentar el acuerdo: Creo que esta puede ser la coalición de las nuevas posibilidades Descontento en las bases Una subida del IVA en tres puntos, retraso de la edad de jubilación a 67 años y congelación de las pensiones, flexibilización del despido en empresas pequeñas y ampliación del contrato a prueba de 6 a 24 meses son algunas de las medidas promovidas por una CDU ansiosa de sanear para reavivar la actividad económica y el empleo. Subida de impuestos para los más acomodados- -de un 42 a un 45 por ciento, a excepción de pequeñas empresas- -y mantenimiento del paulatino parón nuclear que causará efecto en 2021 son imposiciones del SPD. Todo esto, además de un reequilibrio de las competencias federales, establecen las 130 páginas del contrato de coalición entre CDU CSU y SPD. Los principales partidos no ocultaban ayer su satisfacción, pero tampo- co el temor a la ira entre sus bases. Sendos congresos deberán ratificar en esta próxima semana el programa acordad, y se antojan difíciles. Para que Angela Merkel pueda convertirse en la primera canciller de Alemania el próximo día 22, y CDU CSU y SPD ocupar las carteras de gobierno, el ciudadano tendrá que pagar las cuentas de los recortes y ni siquiera verá cumplir gran parte de las promesas de campaña de ambos partidos. Pero el hecho inexorable es que el Estado necesita encontrar 35.000 millones para retornar en 2007 a los límites de gasto fijados por el Tratado de la Unión Monetaria. Los liberales (FDP) así como la prensa popular y algunos comentaristas, hablan de engaño, y una mayoría está contra las subidas y los recortes. Quienes de otro lado esperaban por fin reformas en profundidad, alegan cobar- día y falta de imaginación. Pero también un creciente número parece ver inevitables las restricciones ante el deterioro de las cuentas, y representantes de empresas, como el presidente de la Federación de la Industria, dicen que se dan por satisfechos ante la situación. El FDP amenaza con una comisión parlamentaria para investigar el fraude de las promesas electorales pero los Verdes se descuelgan alegando, por boca de su secretario general, Volker Beck, que no hay que investigar, la (mala) situación presupuestaria está clara desde hace tiempo Invertir en futuro En 2007 una subida del IVA de tres puntos espera lograr al final del ejercicio un presupuesto finalmente equilibrado en términos de Maastricht, esto es con un déficit fiscal inferior al 3 por ciento del PIB, tras cuatro años de desbordamiento. De los 3 puntos de alza, 2 irán para recaudar de 20.000 a 24.000 millones para el déficit, y el otro punto para sufragar un recorte en la contribución de las empresas a la seguridad social. Ésta es considerada una de las razones del alto coste laboral en Alemania y, por ende, del alto índice de paro. El programa de reactivación económica incluye también inversiones por valor de 25.000 millones de euros en investigación y tecnologías. Puntos persistentes de contención, como las reformas en la sanidad, han sido aparcados hasta que el Gobierno entre en funciones. Pese a previsibles disidencias en ambos partidos, el Gobierno cuenta con una importante base en el Bundestag para aprobar leyes, así como en la Cámara alta (Bundesrat) que además verá limitada su competencia a no más de un 70 por ciento de la legislación. Pese a las críticas de los liberales, un creciente número de alemanes parecen resignarse a las futuras restricciones