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10 SÁBADO 12 11 2005 ABC Nacional Inquietud en la UE por si el Estatuto catalán quebranta las normas sobre mercado interior El comisario europeo Charlie McCreevy se ha interesado por el texto que tramita el Congreso actos públicos en toda España, la segunda fase anti- Estatuto, que incluye desplazamientos de líderes del PP para arropar a Piqué CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El debate político de España abierto a raíz de la presentación del proyecto de nuevo Estatuto catalán dista mucho de haberse convertido en motivo de conversación preferente fuera de nuestras fronteras, aunque en algunos ámbitos sí ha generado inquietud la deriva de un modelo sujeto, de momento, a futuras modificaciones. La advertencia que tanto la CEOE como los sindicatos han hecho en el sentido de que el Estatuto puede poner en peligro la unidad de mercado ha sido captada en la Comisión Europea, atenta también a las consecuencias que puede tener en materia de competencia un texto que se ha calificado en España de intervencionista El comisario europeo de Mercado Interior y Servicios, el conservador irlandés Charlie McCreevy, se ha interesado ante eurodiputados españoles por la marcha del Estatuto, aunque no es previsible que la Comisión como tal se manifieste oficialmente hasta que haya un texto definitivo y sólo si quebrantase alguna norma comunitaria en esta materia o fuera incompatible con las mismas, según ha podido saber ABC de fuentes del Parlamento Europeo. Otros aspectos susceptibles de b Los populares inician, con chocar con la normativa comunitaria son los referidos a la competencia y a las ayudas públicas a empresas, epígrafe que entraría dentro de las competencias de la comisaria Neelie Kroes, más ocupada ahora por la OPA de Gas Natural sobre Endesa. Aparentemente, la controversia política generada por el Estatuto puede vivir una etapa valle una vez se ha entrado en la negociación- -que se pretende bien secreta, bien discreta- -del PSOE con sus socios para intentar consensuar el paquete principal de enmiendas a presentar al proyecto o, al menos, su espíritu. Segunda fase anti- Estatuto Hasta que se constituya la ponencia y, más tarde, la comisión (lo que puede que no ocurra hasta pasadas las Navidades) los populares, convencidos de que mantienen el favor de la calle, abrirán la segunda fase de su estrategia anti- Estatuto. Ésta vendrá caracterizada por la celebración de actos abiertos al público en defensa de la Constitución, mucha pedagogía, interpelaciones parlamentarias y sesiones de control, uso de nuevas tecnologías y reparto masivo de un díptico- -esta vez con referencias concretas al texto del tripartito- -que comenzarán a distribuir a lo largo del mes de diciembre. Los populares organizarán actos de ámbito nacional, regional y provincial. El líder del PP tiene previsto acudir a Sevilla el próximo sábado para dar un mitin y ésa será la tónica habitual los fines de semana de aquí a prin- Arenas y Martínez durante la reunión en Cádiz de alcaldes populares cipios del año que viene. En el PP confían también en que la estrategia del adversario no sea tan discreta como se pretende, afirmación hecha a la luz de la experiencia de lo ocurrido en el Parlamento catalán, donde se fue filtrando a la prensa, casi en tiempo real, el contenido de la negociación. Si hay discreción, es que no están avanzando argumenta un destacado dirigente del PP. Otro señala que la estrategia popular será la de la tranquilidad puesto que lo de ellos (los socialistas) se irá sabiendo Cualquier acuerdo que el PSOE alcance con sus socios, señalan las fuentes consultadas, será a costa de que éstos cedan a cambio de otro tipo de contrapartidas que tendrán que vender públicamente, y eso es contrario a la opacidad con que pretenden llevar este proceso de negociación El PP estudia diversas posibilidades técnicas para presentar enmiendas a la totalidad Al servicio del PP catalán Los populares son muy reacios a desvelar sus cartas y explicar su estrategia tanto en la ponencia como en la comisión, pero sí deberán tomar antes una decisión sobre el tipo de enmiendas que presentarán para intentar cambiar todo el texto. En este sentido, los mismos medios consultados indicaron a ABC que existen diversas posibilidades técnicas de ir presentando una enmienda a la totalidad Además, toda la dirección nacional se ha puesto al servicio del PP catalán. Rajoy ya ha dado buena muestra de su disponibilidad, pero insistió en ello cuando durante la reunión de la Interparlamentaria en Barcelona se acercó a Josep Piqué y le confirmó lo que éste, por otro lado, ya suponía: Voy a venir mucho por aquí Por lo pronto, el próximo viernes pronunciará en Salou una conferencia de contenido económico. Un largo proceso negociador de meses La Mesa del Congreso abrirá con toda probabilidad la semana que viene el plazo de enmiendas al Estatuto catalán. El plazo de quince días es prorrogable todas la veces que quiera la mayoría de la Mesa. Lo más probable es que no se cierre el mismo hasta después de diciembre. A partir de ese momento se constituye la ponencia, formada por representantes de la Comisión Constitucional del Congreso y del Parlamento catalán. En la ponencia se intentará llegar a un texto acordado. El producto de su trabajo (de un mes de duración, ampliable también) se eleva a la Comisión, formada por el mismo número de miembros de las dos Cámaras. Si la Comisión alcanza un acuerdo, este se traslada al Pleno del Congreso; si no hay acuerdo, la Comisión continúa trabajando sin la representación de la Cámara catalana y sigue el procedimiento legislativo ordinario. Durante los trabajos de la Comisión sólo se pueden presentar enmiendas transaccionales in voce aunque no es de extrañar que también se use este trámite para seguir negociando la redacción final de un texto que, según ha asegurado Zapatero, se quiere cambiar en sus puntos esenciales, en lo que afecta al reparto competencial, a las relaciones bilaterales Gobierno- Generalitat y al capítulo de financiación autonómica. A causa de todo este proceso, podría llegar la primavera, o el verano, antes de que hubiera un texto remozado de Estatuto. Pero no conviene olvidar una cosa: el Parlamento catalán puede, cuando quiera, retirar la propuesta si no acepta los cambios.