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66 Espectáculos VIERNES 11 11 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO entrevista a CAMERON CROWE director Sin fracasos no podemos sobrevivir Cameron Crowe ha vuelto a sus experiencias propias para rodar Elizabethtown una película protagonizada por Orlando Bloom, Kirsten Dunst y Susan Sarandon, y que hoy llega a las pantallas españolas TONI GARCÍA VENECIA. Conocido por Casi famosos y por Vanilla sky remake de Abre los ojos el realizador Cameron Crowe se ha hecho un hueco entre los independientes estadounidenses con películas que beben de sus inicios como crítico musical o, como en este caso, de la muerte de un ser querido. -Parece que de nuevo se inspira usted en sus propias experiencias... -Sí, supongo que me resulta fácil escribir cuando se trata de narrar mis propias vivencias. -Pero en esta ocasión no parte de algo demasiado divertido. -No, no lo es en absoluto. Lo cierto es que esta historia se me ocurrió después de que mi padre muriera en Kentucky. Me encerré en un motel y escribí este guión teniendo en mente que algún día lograría hacerlo. -Así que Orlando Bloom es su alter ego en la película. (Risas) Sí, solo que él es mucho más guapo de lo que yo jamás he sido... No, en serio, Orlando soy yo en aquella época: me sentía muy solo y la muerte de mi padre fue el final de una etapa muy dura donde no conseguía encajar en ninguna parte. Entonces, de repente, pasó aquello y conocí a un montón de miembros de mi familia que ni siquiera sabía que existían y me sentí arropado. Fue algo extraño pero muy bonito. -Pero ésta es una historia sobre el fracaso. -Sí, no cabe duda de que esta historia arranca con un fracaso, pero es eso lo que me importa destacar: sin fracasos no podemos sobrevivir. Sirven para que nos demos cuenta de la fragilidad de los elementos y nos pueden ayudar a empezar de nuevo, o para hundirnos si no sabemos interpretarlos. Creo que es ahí donde un ser humano puede demostrar lo que vale: cuando tocas fondo. ¿Por qué Orlando Bloom? -Bueno, creo que es el actor ideal: tiene talento, es atractivo y, sobre todo, desprende ese aire de sensibilidad que necesitaba. Además, Orlando tiene un lado humano por explotar que va mucho más allá de lo que hemos visto hasta ahora. -Dicen que obligó a los actores a ver varias veces El apartamento ¿Otra consecuencia de su amor por Billy Wilder o algo más? (Risas) Es de todos sabido que me fascina Billy Wilder, pero al mismo tiempo El apartamento simboliza el tono entre comedia y drama que buscaba cuando estábamos rodando Elizabethtown así que les dije a Kirsten (Dunst) y a Orlando que quería que vieran la película, y que se fijaran en Jack Lemmon, porque quería esa mirada, esa sonrisa congelada. -Y nuevamente la música como territorio común. -Bueno, como ya conté en Casi famosos siempre he sentido una atracción brutal por la música, desde que era un niño. Seguramente, Sé que no si no fuera por persotodas las najes como Dave Marsh o Lester historias Bangs, que escribían sirven para de música como si les hacer una fuera la vida en ello, buena yo nunca habría pensado en dedicarme al película mundo del cine ni nada parecido, pero el ver la pasión que ponían en ello... No sé, es algo contagioso. -Dicen que había música en el plató a todas horas. -Dicen bien, siempre pongo música mientras ruedo, es una forma como cualquier otra de buscar la inspiración, y creo que a los actores y al equipo les gusta. Siempre procuro que no sea estridente y que se adapte al rodaje. -Es usted una rara avis en Hollywood. ¿Porque pongo música en los rodajes? -Porque es capaz de combinar las historias pequeñas con los grandes presupuestos y encima le sale bien. -Bueno, es duro, porque no siempre las cosas salen bien. Es cierto que yo escribo siempre mis propias historias y que hasta ahora he tenido suerte en ese terreno, ya que he conseguido que mis pequeñas cosas puedan decir algo a un americano, un español o un ruso, pero no siempre es así. Porque, aunque a veces yo piense que lo que tengo entre manos es maravilloso, en el fondo sé que no todas las historias sirven para hacer una buena película. Esa es la lucha que mantengo conmigo mismo desde que empecé. Esta película es como un disco de vinilo Explíquese... -Para mí el CD es algo plano, no hay matices, todo suena igual, el sonido es homogéneo. La auténtica música es el vinilo, donde puedes captar un millón de cosas. Cuando dije que pretendía que mi película fuese como un disco de vinilo me refería a que me gustaría que cuando la gente pensara en Elizabethtown recordara alguno de esos discos con cuatro canciones en cada lado, donde de repente cambiabas la cara y te encontrabas con algo totalmente diferente. No sé si es demasiado raro lo que digo.