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ABC VIERNES 11 11 2005 Opinión 3 LA TERCERA DE ABC NEGRO HORIZONTE TERRORISTA POR GUSTAVO DE ARÍSTEGUI DIPLOMÁTICO Y DIPUTADO DEL PP No es paranoia; es la durísima y crudísima realidad que una brutal, violenta y opresiva ideología crece y se consolida y que inspira asesinatos masivos, indiscriminados y feroces para conseguir sus objetivos... OS brutales atentados de Ammán nos recuerdan de manera dramática que no se puede bajar la guardia frente al terrorismo. El director del Centro de Violencia Internacional y Terrorismo de Singapur, Rohan Gunaratna, seguramente el mayor experto mundial en terrorismo yihadista, cree que podemos desarticular a las células, incluso derrotar a las organizaciones, pero la ideología islamista radical va a perdurar, será difícil de erradicar. Tuve con él una conversación de casi siete horas en la que llegamos a algunas conclusiones muy preocupantes. Primero, como he dicho en más de una ocasión en estas páginas, el problema no son las siglas, las organizaciones; por lo menos, no el más grave y acuciante. Es la ideología que alimenta al yihadismo y la nueva fase de la yihad global y total. La ideología crece y se extiende, se está haciendo popular entre personas que no tienen ningún vínculo con organizaciones, redes o incluso ONG radicales. Un síntoma es que ya no se pone el acento en la nacionalidad de los muyahidines (combatientes) pues éstos se entrenan en campamentos multinacionales y las organizaciones y sus células están conformadas por ciudadanos de las más diversas nacionalidades, incluso de países occidentales, como el campamento de Abu Hudeifa en Kandahar, que dirigió personalmente el número tres de Al Qaida, Mohamed Atef, alias Abu Hafs Al- Masri, muerto en los bombardeos de Tora Bora en Afganistán. De hecho, se ha podido identificar a un número de musulmanes ciudadanos de países occidentales que se incorporaron a células terroristas en Irak: 90 de Alemania (pertenecientes a la red que Al- Zarqawi tiene en ese país) 60 de Francia, 40 del Reino Unido, 10 canadienses, dos estadounidenses, aunque puede que sean muchísimos más. Por otra parte, empieza a haber conversos en las mismas, como me reveló John Afable, ministro filipino, encargado del proceso de paz en Mindanao, pues, al parecer, el grupo terrorista yihadista filipino afiliado a Al Qaida, Abu Sayyaf, ha reclutado a conversos para las células que operan fuera, en el resto de Filipinas. L sab Al- Zarqawi, seguramente responsable de los atentados del 9 de noviembre en Ammán. De Zarqawi no se sabía apenas nada hace dos años; ahora abundan las biografías en internet y va a aparecer un libro escrito por Loretta Napoleni. Sin embargo, muchos análisis olvidan que Zarqawi empezó a construir su red en Europa en torno a 1999, sobre la base del grupo Al- Tawhid, entrenado en el campamento de Herat, en Afganistán, como él mismo. En ese momento Al- Zarqawi no estaba integrado en Al Qaida; de hecho, su aspiración, y nada indica que haya perdido la esperanza, era crear una red yihadista global propia al margen de Bin Laden. En el año 2001 Al- Zarqawi estuvo en Irán, donde pasó dos meses bajo arresto, y en 2002 entra en Irak, donde contacta con Al- Ansar Al- Islam y empieza a montar su propia red en preparación de la posguerra iraquí, pues era firme creyente en la tesis de Yusuf Al- Ayyeri, jefe de Al Qaida en Arabia Saudí (abatido por los servicios de seguridad del Reino en junio de 2003) según la cual si se instala una democracia en Irak, eso sería el final del islam frase textual de su libro Guerra de cruzados una obra más en la que se diseña la yihad global y total, además del libro Los caballeros bajo el estandarte del Profeta del número dos de Al Qaida, el egipcio Ayman Zawahiri. de forma especialmente intensa a los hachemíes de Jordania y a su extraordinario Monarca, por ser buenos aliados de Occidente y porque los consideran corruptos antiislámicos y apóstatas. Hace algunos meses intentaron volar la sede del servicio de inteligencia jordano y la oficina del primer ministro con camiones bomba cargados con sustancias químicas que hubiesen podido causar la muerte, según las autoridades de ese país, a más de 80.000 personas. Los atentados de Ammán son su primer bestial éxito fuera de Irak desde su designación. No serán los últimos, y los europeos tenemos que pensar en que su red en Europa está bastante intacta, a pesar del excelente trabajo de los servicios de inteligencia alemanes del BND, pues su principal base estaba en ese país. Hoy hay que pensar que puede estar en cualquier país y que cuenta, además, con el apoyo de las que Al Qaida ha conseguido establecer en Europa, especialmente del Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC) que ya no es una organización exclusivamente argelina, y de la que es ideólogo principal el jordano Abu Qatada, así como del Grupo Islámico de Combate Marroquí (GICM) establecido por orden de Al Qaida en 2002, posiblemente en Londres, y cuyo jefe visible (aunque se duda que sea su verdadero emir) es Mohamed Guerbuzi. La red de Zarqawi no acababa de cuajar, y su temor era que triunfase una resistencia laica alejada del yihadismo. Por ello tuvo que acabar sometiéndose, muy a su pesar, a Bin Laden y a su red, pero a diferencia de lo que erróneamente mantienen algunos analistas, no sólo fue nombrado emir de Irak, sino de todo el Creciente Fértil y el Levante del Mediterráneo oriental, es decir de Siria, Líbano, Jordania, Palestina y Turquía. El yihadismo odia El problema crece en complejidad y algunas informaciones ponen en cuestión verdades consideradas, hasta ahora, como incuestionables por islamólogos y servicios de inteligencia; se tambalean ante nuevas evidencias. El ejemplo más claro es el de la posible presencia en Irán de dos de las esposas de Bin Laden y de dos de sus hijos, junto al sanguinario Saif Al- A ader, ex jefe de seguridad de Al Qaida, y del kuwaití Suleiman Abu- Geith, jefe del Comité de Propaganda de Al Qaida, si bien el propio Gunaratna me indica que se encuentran confinados o en arresto domiciliario. Esto no es una novedad, pues algunos servicios de inteligencia de Oriente Medio habían detectado la cooperación del ministerio de Inteligencia iraní con Al- Ansar Al- Islam, la rama kurdo iraquí de Al Qaida, hoy bajo las órdenes del megaterrorista de origen jordano Abu Mu- Algunos llevamos años diciendo que este problema va mucho más allá de Al Qaida, que el problema era la ideología islamista radical. Ahora lo confirman inequívocamente muchos de los mayores expertos del mundo, como Gunaratna. ¿Es ya demasiado tarde para derrotar no sólo al terrorismo yihadista sino a la ideología islamista radical que lo inspira? Rotundamente sí, pero no con exceso de optimismo, información parcial, y desde la ignorancia de los fundamentos del fenómeno al que nos enfrentamos. No es paranoia; es la durísima y crudísima realidad que una brutal, violenta y opresiva ideología crece y se consolida y que inspira asesinatos masivos, indiscriminados y feroces para conseguir sus objetivos: extender su dominio primero por el mundo islámico, derrocando a gobiernos o eliminando a todo aquel que no piense como ellos o no se someta a su despiadada voluntad (pues los yihadistas y los radicales odian a la inmensa mayoría de sus correligionarios por tibios o por apóstatas) reconquistar los territorios que alguna vez estuvieron bajo el dominio del islam; crear (ellos dicen reinstaurar) un Califato islamista radical y extender su dictadura del horror al mundo entero. Éstos son sus objetivos. No son, como absurdamente dicen algunos, nihilistas; saben perfectamente lo que quieren, el problema es que muchas veces Occidente lo ignora. Y lo que es peor, muchos creen que contemporizar traerá la paz, y sólo nos traerá la dictadura del terror y del fanatismo. Ya va siendo hora de despertar, pues casi nada en el siglo XXI ocurre por casualidad, y estos monstruos se saben de memoria su guión.