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56 JUEVES 10 11 2005 ABC Cultura y espectáculos Hoy se presenta el Diccionario Panhispánico de Dudas, la primera gran obra edificada de nueva planta por las veintidós Academias de la Lengua. Adelantamos el contenido de una obra en la que se han invertido un lustro de trabajo y muchos desvelos El español no admite dudas TEXTO: ANTONIO ASTORGA MADRID. Hoy verá la luz no un milagro, sino un instrumento de combate y de vanguardia el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) Escrito al pie de la letra por las veintidós Academias del español, recoge 7.200 entradas que despejarán más de un mar de dudas. El Diccionario despliega sobre el tapete la baraja del español, remite barajear a barajar y sostiene: No debe usarse con el sentido de considerar en referencia a una sola cosa: El presidente baraja recurrir a un referéndum En sentido recto, barajar significa mezclar los naipes antes de repartirlos De ahí procede el uso figurado de considerar varias posibilidades antes de decidir algo Grandes cantidades de café habrán despejado los desvelos académicos. Y el resultado ha sido la adaptación gráfica de la voz italiana cappuccino a capuchino: Café con espuma de leche No es admisible la forma capuccino ni italiana ni española. Hoy los cafés se consumen en las salas ciber, que el Diccionario de Dudas define como un elemento compositivo prefijo creado por acortamiento del adjetivo cibernético, que forma parte de términos relacionados con el mundo de las computadoras u ordenadores y de la realidad virtual: ciberespacio, cibernauta Se recomienda su uso en la creación de nuevos términos del ámbito de las comunicaciones por internet, lo que permite sustituir por voces propias numerosos anglicismos que circulan hoy en español: ciberarte, cibercafé, cibercharlas, cibercriminales, ciberlectores... Debe evitarse su escritura con la grafía cyber Los Príncipes de Asturias posan con los directores de las Academias blecimiento donde se hacen y venden crepes, este Diccionario sentencia que debe emplearse la voz crepería. Pero una buena crepa se puede alegrar con un daiquirí o daiquiri: Cóctel hecho con zumo de limón, ron y azúcar La acentuación etimológica es daiquirí, ya que el nombre de esta bebida procede del barrio de Daiquirí, situado en el municipio cubano de El Caney. Esta forma aguda se conserva en amplias zonas de América. La forma llana daiquiri es la única usada en España y también se emplea en Argentina o Chile. Ambas expresiones son válidas. Daiquirí no está en el Diccionario de la Real Academia Española, como tampoco se encuentran crepe crepa, ni Kósovo Kosovo. Esta región situada al sur de Serbia, de población mayoritariamente albanesa y actualmente bajo administración de la ONU, presenta dos acentuaciones válidas en español. Cada una de ellas se basa en una de las dos lenguas que coexisten en este territorio: la llana Kosovo (pronunciada como kosóbo) presenta la misma sílaba tónica que la forma albanesa Kosova (pronunciada como kosóba y ha sido la usada tradicionalmente en español) la esdrújula Kósovo refleja la pronuncia- EFE ción de este topónimo en serbocroata y se ha extendido, probablemente, por influjo del inglés. El gentilicio de uso general es kosovar (basado en el gentilicio albanés kosovari. Cuando es necesario distinguir la etnia se utilizan los compuestos albanokosovar y serbokosovar. Las voces del mar Para nadar entre las dudas del español el Panhispánico se zambulle en la masa de agua salada que contiene el mar: Este sustantivo, neutro en latín, se ha usado en español en ambos géneros. En el español general actual es masculino Estar cerca del mar sobre el mar por el mar Pero entre las gentes de litoral (marineros, pescadores, etc. es frecuente su empleo en femenino para las expresiones que describen su estado: mar arbolada mar calma mar gruesa mar picada mar rizada mar tendida o en locuciones propias del lenguaje marinero, como alta mar o hacerse a la mar También abunda en poesía: Margarita está linda la mar Y es femenino en locuciones como cagarse en la mar (para expresar enfado) pelillos a la mar (reconciliación) o la mar de (mucho o muy) Sin embargo, es masculino en un mar de (abundancia de) que forma parte de las locuciones estar hecho un mar de dudas (dudar mucho) o estar hecho un mar de lágrimas (llorar mucho) Cuando antecede al nombre propio de su situación geográfica, es siempre masculino y debe escribirse con minúscula inicial: el mar Caribe, el mar Mediterráneo, el mar Rojo, el mar del Norte; sólo se escribirá con mayúscula inicial si forma parte de un nombre propio: Mar de la Tranquilidad. Espigando masculi- A la carta con acento latino Con el DPD a la carta, usted podrá pedir en el restaurante una crepa, que nos remite a crepe: Voz tomada del francés crêpe tortita frita en sartén, hecha de harina, huevo y leche Su plural es crepes. Es válido su uso en ambos géneros, aunque se recomienda mantener el género femenino etimológico: De postre es casi una obligación elegir las crepes No debe confundirse con el sustantivo masculino crepé (tejido de lana, seda o algodón, de superficie rugosa) También es válida, aunque se usa menos, la adaptación crep (plural, creps basada en la pronunciación del étimo francés. En países como México, Ecuador o Colombia, se usa también la variante crepa, que es siempre femenina. En varias naciones de Hispanoamérica, se emplea más habitualmente el término masculino panqueque (adaptación del inglés pancake Para designar el esta- Escrito al pie de la letra por las veintidós Academias de la Lengua, el Diccionario Panhispánico de Dudas recoge 7.200 entradas distintas Fichero histórico de la Real Academia