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ABC JUEVES 10 11 2005 Nacional 15 La absolución de Atutxa deja sin resolver si hubo delito de desobediencia al Supremo Mal sabor de boca en el alto Tribunal, cuya decisión no se acató b Fuentes jurídicas apuntan que el Dos resoluciones dispares Auto dictado el 22 de febrero. El TSJPV revocó el archivo de la causa contra los tres parlamentarios decretada por la juez instructora. El Tribunal vio indicios provisionalmente indicativos de responsabilidad criminal por un posible delito de desobediencia atribuible tanto a Atutxa como a Knörr y Bilbao. De los tres acusados decía que fueron plenamente conscientes del alcance y consecuencias de sus actos y omisiones Sentencia dictada el 7 de noviembre. El TSJPV absuelve a Atutxa, Knörr y Bilbao del delito de desobediencia porque los hechos enjuiciados entran dentro del ámbito del privilegio de la inviolabilidad, de la que gozan como parlamentarios. La consecuencia es que el Tribunal pierde su jurisdicción y no puede enjuiciarles por actos que realizaron como parlamentarios y en el seno de un órgano parlamentario Parlamento vasco tenía la obligación de obedecer al Supremo, le gustara o no, estuviera de acuerdo o no con la sentencia N. COLLI MADRID. La sentencia que ha absuelto a Juan María Atutxa, Gorka Knörr y Concepción Bilbao de un delito de desobediencia al Tribunal Supremo es de aquellas que no deja indiferente a nadie. Desde la indisimulada satisfacción que brota no sólo de los acusados hoy absueltos sino también de las filas de sus partidos, a la sorpresa- -a veces incredulidad- -de muchos profesionales de la Justicia que en ningún caso esperaban una decisión como la que finalmente ha adoptado el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) Y no tanto por el fallo absolutorio- -posible al cincuenta por ciento- sino porque el argumento utilizado para llegar a él- -la inviolabilidad parlamentaria- -evitando un pronunciamiento de fondo sobre si hubo o no delito se interpreta como una salida por la calle de en medio Será el propio Supremo el que tenga la última palabra cuando resuelva sobre el recurso de casación que presentará mañana el colectivo de funcionarios Manos Limpias. minalidad ahora, ese mismo Tribunal se basa en el argumento de la inviolabilidad parlamentaria para dictar una sentencia absolutoria sin entrar en valoraciones penales de los hechos, sin decir si son o no constitutivos de delito. Las mismas fuentes aseguran, además, que en este caso no podía aplicarse la inviolabilidad porque los tres acusados no actuaron en el ejercicio de su función parlamentaria ni se procedió contra ellos por las opiniones o votos emitidos como miembros de un Parlamento. Se trataba de que ejecutaran una sentencia del Supre- mo y, para ello, ejercían una función de orden administrativo no parlamentario. El hecho de que ambas resoluciones se dictaran por Salas integradas por diferentes magistrados no sirve para justificar la existencia de opiniones tan dispares en el seno de un mismo órgano. La composición- -aseguran en medios judiciales- -no hace variar la identidad del Tribunal. Sean quienes sean los magistrados que integran la Sala, es el TSJPV quien ha dictado ambas resoluciones. Es el mismo Tribunal, aunque con diferente composición, y no puede desdecirse Mal sabor de boca Fuentes jurídicas apuntan que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha dejado cierto mal sabor de boca en el propio Supremo, órgano que en definitiva ha quedado desautorizado al dejarse sin sanción la negativa del Parlamento autonómico a ejecutar su decisión firme de disolver el grupo parlamentario de Sozialista Abertzaleak, considerado heredero de la ilegalizada Batasuna. La Cámara vasca- -señalan esas fuentes- -tenía la obligación de obedecer al Supremo, tenía que acatar su decisión, le gustara o no, estuviera o no de acuerdo con ella Otro aspecto llamativo reside en el hecho de que, con ocho meses de distancia, el mismo órgano judicial haya dictado dos resoluciones tan dispares, dos resoluciones que se desdicen la una a la otra. En febrero, el propio TSJPV ordenó continuar el procedimiento contra Atutxa, Knörr y Bilbao a la vista de que existían contra ellos indicios racionales de cri- Atutxa celebra su absolución con el aplauso del presidente del PNV, Josu Jon Imaz AFP El ex presidente de la Cámara lanza reproches a PP y PSE y los socialistas replican que las sentencias siempre se cumplen M. L. G. F. BILBAO. El ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa consideró ayer que la sentencia que le absuelve es un triunfo de la democracia y el reconocimiento de que un tribunal no puede adentrarse en la vida parlamentaria En su opinión, la sentencia ha ido al fondo de la cuestión, que es el reconocimiento de la inviolabilidad parlamentaria y, por lo tanto, de la soberanía de la Cámara. Resentido, dijo que no olvidará jamás la actitud de los parlamentarios del PSE y El propio Tribunal Supremo tendrá la última palabra cuando resuelva el recurso de casación que presenta mañana Manos Limpias del PP, que testificaron en la vista que ni Atutxa ni los miembros de la Mesa Román Knörr y Concepción Bilbao tuvieron intención de cumplir la sentencia. El PSE respondió con contundencia y recordó a Atutxa que sigue plenamente vigente el artículo 118 de la Constitución, en el que se recoge la obligatoriedad de cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los jueces y tribunales Los socialistas respaldaron, además, al ex secretario primero de la Mesa Manuel Huertas y al ex portavoz parlamentario del partido Rodolfo Ares, por su defensa del principio de legalidad y la dignidad y la autonomía de la Cámara frente a las injerencias del Gobierno vasco La dirección del PSE respondió también a la portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Miren Azcarate, que no pedirá perdón a Atutxa por defender el Estado de derecho y consideró inadmisible querer identificar a todo el Parlamento con la actuación de Atutxa. Por su parte, el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Pernando Barrena, aseguró que le produce sorpresa cero la sentencia del TSJPV al creer que no había ningún tipo de supuesto delictivo en el hecho de no disolver el grupo Sozialista Abertzaleak en la Cámara vasca. Barrena mostró su perplejidad porque se haya saldado con una absolución el primer juicio político que ha tenido un miembro del PNV en los últimos 25 años, cuando permanentemente ciudadanos vascos están siendo llamados a declarar y son encausados y condenados por verter opiniones políticas