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12 Nacional DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS JUEVES 10 11 2005 ABC Zapatero atiende las intervenciones de los portavoces parlamentarios mientras De la Vega y López Garrido ofrecen muestras de cansancio ERNESTO AGUDO Tres días de discursos más que de debate y ocho horas de intervenciones de Zapatero fueron inútiles para fijar algún avance en la reforma de la Cámara Alta o los cambios en el Estatuto catalán, pero adelantaron la confrontación política para los próximos meses El Pleno estéril ÁNGEL COLLADO MADRID. Un debate de tres días, con discursos de catorce presidentes de Comunidad autónoma, del presidente del Gobierno y de los portavoces de los siete grupos parlamentarios del Senado, con sus consiguientes réplicas y contrarréplicas, ha servido para constatar que los dos grandes partidos nacionales siguen igual de distanciados por el proyecto de nuevo Estatuto catalán y que la reforma del Senado parece tan lejana como antes de empezar la sesión. Todo lo demás ha sido reiteración de mensajes o lamentos locales. Pocas novedades, aunque clara fijación de posturas, y guión para el debate político de los próximos meses. Y un desinterés manifiesto provocado por el propio formato del debate- -ristras de discursos y réplicas con 28 horas de retraso- -y por la negativa de Zapatero a concretar una propuesta de nuevo Senado o su idea de modelo de Estado en el foro que parecía ser el más adecuado para hacerlo. nacionalistas. El anterior intento de reforma encauzado por PP y PSOE en 1998 fue frustrado por la exigencia de CiU de tener derecho de veto en la Cámara. La soledad del PP. Mensaje machacón de Zapatero, que en este caso también es su línea de actuación política: aislar al Partido Popular por encima de todas las cosas. El presidente del Gobierno ha echado el resto en ello. El PP está solo y se ha desplazado a la extrema derecha, insiste. La novedad está en el argumentario ensayado. Zapatero contó diez partidos a favor de las reformas y quiso decir que estuvieron en el consenso constitucional. No le salieron las cuentas y menos los títulos. Sólo le valía el ejemplo de CiU. Quiso sumar a IU pese a que el PCE, que sí estuvo en la ponencia de 1978, está oficialmente en contra del Estatuto. El PNV se negó a apoyar la Constitución y el resto del conglomerado de partidos nacionalistas y locales aliados hoy del Gobierno, con ERC al frente, carecían de grupo parlamentario. La división en el PSOE. Los discursos de Ibarra y Barreda chocan con el nacionalista de Maragall. Chaves no se decanta y Bono sigue en su campaña personal en defensa de la unidad de la Nación. Frente a esas evidentes divergencias internas, Zapatero ha insistido en la campaña de el PP está solo El hecho es que destacados dirigentes de su partido comparten la alarma del Partido Popular ante el desafío del Estatuto catalán y no callan, como Ibarra, ni en la UCI, desde donde hizo llegar sus críticas. Los socios de Zapatero dicen que sólo aceptamos a España si nos acoge tal como somos M. M. MADRID. Salvo por la batalla dialéctica que José Luis Rodríguez Zapatero libró con el portavoz del PP en el Senado, Pío García- Escudero, la jornada final del debate fue ayer un bálsamo para él. No le incomodaron ni la Entesa Catalana de Progres (los partidos del tripartito catalán PSC- ERC- IC) ni CiU, ni el PNV, ni CC, ni los mixtos de IU, el PAR o el BNG, todos ellos erigidos en fervientes defensores de re- La imposible reforma del Senado. Con la Constitución más que cuestionada por el proyecto de Estatuto catalán, el PP considera que el PSOE se debe avenir antes a volver al consenso constitucional para estudiar después la reforma del Senado. Zapatero quiere abordar los cambios en la Cámara Alta, sólo posibles por acuerdo con el PP, pero sin romper sus compromisos con los formar el modelo de Estado. Carles Bonet, portavoz de la Entessa, presentó la imagen de una Cataluña positiva y sacrificada durante el último siglo, sin la cual no habría Estado de las autonomías Bonet, que defendió la actual redacción del proyecto de Estatuto, negó la manida imagen egoísta de Cataluña, pero se remitió a la tesis nación para aseverar que sólo podemos aceptar a España si ésta nos acoge tal como somos. No aceptare- mos que se nos quiera formatear de modo uniforme Y en lugar de apretar a Zapatero para resistirse a rebajas en el texto catalán, Bonet prefirió arremeter contra los presidentes del PP, a los que tildó de mamporreros de su partido, en lugar de defensores de sus comunidades. El portavoz de CiU, Pere Macías. hizo un denso alegato en favor del sistema de financiación previsto en el proyecto de Estatuto porque Cataluña está mal financiada El reconocimiento de derechos históricos no vulnera la igualdad de nadie. La mala financiación sí dijo como argumento para aseverar que, en todo caso, Cataluña es solidaria como la que más Y en igual línea que Bonet, más mensajes para el PP que para Zapatero: No per-