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ABC JUEVES 10 11 2005 Opinión 5 MEDITACIONES SIMANCAS Y EL FUEGO AMIGO A estrategia de Zapatero en el debate autonómico fue clara: intentar neutralizar las críticas que en catarata le vertía encima Esperanza Aguirre argumentando que la oradora tenía un ansia desmedida de poder y que estaba haciendo la cama a Rajoy. Se trataba de hacer de menos al líder popular haciendo de más a la presidenta madrileña. Lógicamente, tal intento de parvulario no tuvo consecuencias en el seno del PP. Sin embargo, no se puede decir que Zapatero no cobrase víctima alguna, pues terminada la sesión aparecieron de cuerpo presente las expectativas electorales de Rafael Simancas, desolado por el protagonismo absoluto que su jefe concedió a Aguirre. Fuego amigo, lo llaman. MARCO AURELIO L LEER Y PENSAR EL MUNDO VISTO DESDE EL SUR, 2005- 2006 DEL INSTITUTO DEL TERCER MUNDO Iepala Madrid, 2005 623 páginas 50 euros FRANCIA, UN PROBLEMA DE ENSEÑANZA UCHOS problemas se cruzan en la crisis francesa; por el momento, hay tres víctimas mortales: dos muchachos electrocutados y un obrero de Renault, que trataba de apagar un coche en llamas, muerto a golpes por los incendiarios. La supresión de la policía de proximidad, eficaz en las grandes barriadas de París o Marsella, ha sido un error del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. La tesis según la cual El deber de la policía es mantener el orden se percibe hoy como demasiado abrupta, poco matizada. La policía de proximidad investigaba, mediaba. Eran amigos de tenderos y clientes, los que conocían el barrio y sus misterios. Hay además un problema de desarraigo de centenares de miles de inmigrantes, en ocasiones de segunda o tercera generación. Los nombres de magrebíes y las fotografías, no digaDARÍO mos de subsaharianos, dan mala imaVALCÁRCEL gen a un currículum vitae. ¿Cómo sobrevivir cuando se llega a los 18 ó 20 años? Las madres magrebíes mantienen como pueden la cohesión de la familia. La madre, no el padre. El padre tiene a veces más de una familia. Los jóvenes no quieren ejercer como barrenderos o estibadores: prefieren traficar. Están desarraigados. Todavía más lejanos de sus sociedades de origen, Níger o Burkina Faso... Así se forman polvorines sociales, hoy lo podemos ver. El país oficial puede esperar. Se dice que ninguna decisión política se adoptará en Francia hasta la elección presidencial de 2007. Quizá. Pero el país real no espera. Arde. Necesita mensajes de esperanza. Ofertas ciertas. Puede parecer irreal porque no es rápido: pero a veces las soluciones rápidas son engañosas. Como modelo social, Francia se ha construido en los siglos XIX y XX en torno a una gran enseñanza primaria y M Desde otras orillas No existe una política informativa de la globalización en términos positivos, así que en esta cuestión como en otras que se refieren a ella gana el que más grita. Y los que más lo hacen, claro, son los antiglobalizadores, esa constelación de partidos, movimientos, ONG y grupos laicos y religiosos encantados de darle caña al capitalismo y a Estados Unidos, sin asumir hechos tan obvios como sus efectos beneficiosos para ciertos países- -España entre ellos- -e importantes grupos sociales, o el liderazgo no precisamente norteamericano sino chino de recientes manifestaciones ultracapitalistas, con permiso de su gerontocracia comunista. Sirvan estas reflexiones para introducir un libro tan útil como combativo, tan imprescindible por lo que contiene como criticable por el radicalismo maniqueo visible en algunas de sus páginas. El mundo visto desde el sur se constituye en la obra de referencia alternativa, pues tras una panorámica de asuntos de interés general (desastres naturales, narcotráfico, privatizaciones) recoge una impresionante cantidad de información histórica y estadística de todos los países e indicadores mundiales en diferentes materias de palpitante actualidad. Cubre así un clamoroso vacío informativo, pero debe usarse, nunca mejor dicho, con criterio liberal. MANUEL LUCENA GIRALDO media. Labor lenta, constante, paciente, de decenas de miles de maestros e instituteurs. El contrato social convertía en verdadero ciudadano francés a todo el que supiera leer, escribir y hacer cuentas. Esos profesores, dicho sea sin reticencia, enseñaron una sola historia, un solo idioma y una realidad, la nación francesa. Nación formada por la labor de Carlos VII, Luis XI, Enrique IV, Luis XIV, luego por la Revolución, el Imperio, la III República a la que llegaron más tarde Clemenceau o De Gaulle. Millares de nombres ejemplares entre aquellos maestros, desde Jules Ferry a Georges Pompidou. Un mismo hilo conductor que llevaba a la sociedad francesa desde la Edad Media al siglo XX. A pesar del teléfono móvil y de internet, los instituteur son difíciles de sustituir. La enseñanza en Francia se ha hecho más frágil. Si se analiza el presupuesto, hay decenas de partidas de poca importancia aparente, sin embargo vitales. Ejemplo, asignación de 310 millones de euros para apoyar la inserción en las escuelas de barriadas marginales. Dotación suprimida en el presupuesto 2005. Accueil et Culture, una asociación de enorme utilidad, ha cesado su actividad alfabetizadora por falta de fondos para pagar al personal. Decenas como ésta. El tejido se ha debilitado durante los tres últimos años. Los efectos están ahí. En España, muchos mensajeros motorizados, inmigrantes o no, ruedan por las aceras, se saltan los semáforos. Son gestos cuyo alcance deberían medir. No saltarse la luz roja, cumplir la ley, no aceptar la violencia. Esto es lo que la gran mayoría de los ciudadanos hace cuando en su país estalla la revuelta. Los imanes llaman al orden en las afueras de París. ¡Cesad la violencia, decídselo a todos! ¡No tenemos derecho, como no lo teníamos en nuestros países de origen! Es el mensaje que repite Hassan Hamiti desde el púlpito de la mezquita de Seine- Saint- Denis.