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22 Nacional NACIMIENTO DE LA INFANTA DOÑA LEONOR MIÉRCOLES 9 11 2005 ABC Doña Leonor pasó ayer su primer día completo en casa y sus padres empezaron a responder a las felicitaciones El primer día en La Zarzuela TEXTO: ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS FOTO: IGNACIO GIL MADRID. Los Príncipes de Asturias disfrutan ya de su primogénita por primera vez en un ambiente de normalidad familiar. Don Felipe y Doña Letizia pudieron estrenar, por fin, la habitación de la Infanta Doña Leonor, un cuarto alegre situado en la segunda planta de la residencia, muy cerca del dormitorio de los Príncipes y en el que la niña descansa plácidamente, a cargo de una cuidadora, en los momentos que no está con sus padres. Y es que Don Felipe y Doña Letizia se han encontrado, a su regreso de la clínica, con un montón de felicitaciones y regalos a cuyos remitentes hay que responder, además de numerosas llamadas de teléfono que devolver, lo que resta mucho tiempo al habitual trabajo de despacho. Otra de las cuestiones que Sus Altezas Reales tienen que resolver es la revisión de los regalos que han recibido en los últimos meses para la pequeña Infanta. De la misma forma que gran parte de los ramos de flores recibidos en la clínica y en su residencia fueron enviados a la catedral de la Almudena, la Virgen de Atocha y la Iglesia Sacramental de San Isidro, en agradecimiento por el nacimiento de la niña; los Príncipes se han planteado la posibilidad de enviar algunos regalos a centros que atienden a personas sin recursos. Aparte de la presencia del bebé en la casa, que de momento sólo come y duerme el principal cambio que se nota estos días en la residencia de los Príncipes es la invasión de orquídeas en los salones. Esta delicada flor tropical es la favorita de Doña Letizia y, por esta razón, ha recibido muchos ejemplares, aunque en la casa también hay algún centro de rosas. La principal ocupación de la Princesa es atender a la Infanta, empezando por la lactancia materna. En este sentido, Doña Letizia sigue las pautas médicas recomendadas por el pediatra, según las cuales no se debe interrumpir el sueño del bebé para alimentarle cada tres o cuatro horas, sino que hay que dejarle dormir y ofrecerle la comida cuando la reclame. Érika Ortiz conoció a su sobrina Los Príncipes también están recibiendo las visitas de familiares y amigos íntimos. Una de las primeras ha sido la de la hermana de Doña Letizia, Érika Ortiz, que se encontraba en Bilbao cuando vino al mundo su sobrina. La otra hermana, Telma, está en Filipinas, trabajando para una ONG, y tiene dificultades para interrumpir su estancia en estos momentos y realizar tan largo viaje. Mientras, la Infanta sigue recibiendo regalos. Entre ellos, una canastilla realizada por las internas del centro penitenciario de Alcalá de Guadaira (Sevilla) que han bordado la inicial de su nombre en diversas prendas. El Príncipe coge por la cintura a su esposa en la presentación de la Infanta JUAN CARLOS I, FELIPE, LEONOR JUAN FERNANDO LÓPEZ AGUILAR MINISTRO DE JUSTICIA Ante el nacimiento de la Infanta Leonor, lo primero y principal- -de hecho, lo único urgente- -es felicitar a los Príncipes de Asturias. A partir de ahí, este acontecimiento posee una trascendencia que lo hace constitucionalmente singular: este nuevo miembro de la Familia Real prolonga la dinastía de quien la Constitución menciona por su nombre y garantiza la estabilidad de la forma política del Estado: Don Juan Carlos I y la Monarquía parlamentaria (art. 1.3 CE) Desde este momento sabemos que Leonor puede llegar a ser Reina de España, pues, en su día, podrá recibir el llamamiento a suceder en la Corona. Contra toda simplificación o equívoco, debe subrayarse de inmediato que nuestra Constitución no prohíbe, en ningún modo, que la mujer acceda a la Jefatura del Estado. Dicho esto, en coherencia con su radical apuesta por la igualdad, el Gobierno se ha comprometido a remover el último residuo de desigualdad en la sucesión: esto es, a eliminar la preferencia del varón sobre la mujer, en igual grado, en el acceso al trono. Ese compromiso se mantiene y, es claro, cuenta ya con un amplísimo consenso social y político. La reforma para lograrlo está en marcha, pero se hará sin prisa ni apremio. La buena noticia no añade ninguna urgencia: la Corona ya tiene un heredero y ése es Don Felipe. Continuidad y estabilidad son fundamentales en el cumplimiento de las importantes funciones constitucionales que le corresponden a una institución que ha demostrado ser pieza clave en la consoli- dación de nuestra democracia: la Corona. El nacimiento de la Infanta Leonor es un hecho relevante para lasociedad española. Ésta ha manifestado, una vez más, su consideración, estima y confianza en la Corona, personificada en el Rey. Con ocasión de este feliz acontecimiento los ciudadanos españoles revalidan un sentimiento de afecto, proximidad y respeto por una institución que obtuvo su legitimación democrática en el refrendo de la Constitución de 1978. Desde entonces se ha ido confirmando de modo creciente. Así lo viene demostrando la corriente de reconocimientoque se haganado laFamilia Real, conforme a su esfuerzo y acierto. El importante bagaje adquirido por la Corona en este cuarto de siglo acrecienta su valor si consideramos el crédito adquirido entre las naciones de nuestra comunidadhistórica, taly comosubraya el artículo 56 de la Constitución. Su continuidad y proyección hacia el futuro se encuentra garantizada por Don Felipe: acaso el heredero al trono mejor formado de toda la historia de España. A partir de ahora corresponde a los Príncipes de Asturias, apoyados por la Casa Real y el res- to de las instituciones del Estado, formar a la Infanta en los principios y valores de la sociedad a la que está llamada a servir, así como en las funciones propias de la Corona: encarnar y simbolizar la unidad y permanencia de España, así como la más alta representación del Estado en las relaciones internacionales. De hecho, el único artículo de la Constitución en el que se hace referencia a los derechos de las Comunidades Autónomas es el 61, incardinado en el Título II De la Corona Este precepto establece que tanto el Rey, al ser proclamado, como el Príncipe heredero, al cumplir la mayoría de edad, han de jurar respetar los derechos de los ciudadanos y de las CCAA Y ello da idea de laimportanciaquelaConstitución confiere a la capacidad simbólica de la Monarquíaparlamentariapara integrar e incorporarla diversidadterritorial y la pluralidad constitutiva de España. El Rey lo ha hecho y lo sigue haciendo con formidable eficacia. Don Felipe se comprometió a hacerlo ante las Cortes Generales cuando cumplió 18 años. Y, cuando llegue el momento, éste será también el papel y el empeño a desarrollar por la Infanta Leonor.