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60 MARTES 8 11 2005 ABC Toros MONUMENTAL DE MÉXICO TEMPORADA GRANDE Enrique Ponce conquista su más anhelado sueño trece años después Histórico triunfo: cuatro orejas y rabo ante cuarenta y dos mil personas GUILLERMO LEAL MÉXICO D. F. La maestría, el arte y la clase del valenciano Enrique Ponce y el cariño que a lo largo de 13 años, desde que se presentó aquí, ha logrado en México fueron la clave para obtener la tarde más importante en la Monumental Plaza México. La de consguir el sueño anhelado de cortar un rabo, el 118 en la historia de los 60 años de la gran plaza con dos toros malos de Fernando de la Mora a los que convirtió en buenos. ¿De dónde se inventó ese par de faenas portentosas, emocionantes que hicieron vibrar la monmental, cuando todo parecía que resultaría de otra manera? Sólo Dios sabe, pero lo consiguió. Esos muletazos tersos, llenos de aguante, de técnica, de entrega que le dio a sus dos enemigos valieron la pena, valieron la tarde y aunque apenas el domingo se inauguró la Temporada Grande que marca el 60 aniversario, estamos seguros que valdrán también la campaña completa. Aún se escuchan los ecos de los oles de 42 mil gargantas que fueron a La México a su tarde inaugural de Temporada. Aún el asombro de cómo fue sometiendo a sus dos animales y cambiarlos de lidia, dominarlos, torearlos, consentirlos y apapacharlos hasta lograr dos faenas que no han sido las mejores de él, pero sí, las de mayor mérito y las que lograron unificar los criterios para la concesión de las orejas. Varias han sido las veces en que Ponce estuvo a punto de conseguir los máximos apéndices, pero sus fallas con la espada lo evitaron. Ayer, no. Sus aciertos con los aceros le llevaron al gran triunfo, a la histórica tarde pues no muchos toreros extranjeros son capaces de presumir que ellos en una sola actuación han cortado cuatro orejas y un rabo, en la México, en la plaza más grande del mundo. A partir de hoy, la carrera del diestro valenciano consentido en México sufre una transformación. ¿Qué le van a pedir Oreja para un cuajado Luis Miguel Encabo en Lima AGENCIAS LIMA (PERÚ) Cuatro ovaciones despidieron a los toros de Montegrande que se lidiaron en Acho. Todos mostraron bravura con los varios matices que pueden tener en cuanto a bondad y recorrido. Volvía el matador Luis Francisco Esplá y lo hizo vistiendo un traje sin luces ni oros. Color obispo con bordados granates, hombreras cortas rematadas por madroños en lugar de los machos. Volvió y pareció no estar al nivel del año anterior. Los silencios resumieron su labor. Luis Miguel Encabo venía más cuajado desde 1999 cuando se le vió en un festival. Bien estuvo en su primero, al que lanceó con gusto de capote y toreó con inteligencia en la muleta luciendo mucho al bravo animal de Montegrande que agradeció cuando el torero lo conducía rompiéndolo por bajo. Sobre todo por el mejor pitón derecho. La gente un tanto fría no reventó cuando dejó un espadazo arriba que bastó y saludó una ovación. No hay quinto malo dicen y fue en ese que estuvo mejor. Técnico a la vez que relajado en su toreo. Acaso la clave del éxito estuvo en no dejarse tropezar los engaños. Así pudo ligar las series por derecha e izquierda incluso algunas con relajo y regusto para torear. Otra estocada fulminante puso en su mano la primera oreja de la tarde, que a la postre no sería la única pues en el que cerró plaza el madrileño Iván García también se llevaría una de otro buen ejemplar de Montegrande con una faena de altibajos. Por otra parte, el sábado en Aguascalientes (México) toros de Fernando de la Mora, César Rincón, saludos en ambos. Zotoluco, ovación y ovación. Rafael Ortega: palmas y dos orejas. Morante, silencio y pitos. En Valencia (Venezuela) la española Mari Paz Vega cortó una oreja con petición de otra y su compatriota José Luis Moreno, otra en la primera corrida de toros. Ponce agradece a la Monumental de México el rabo conquistado ahora? Todo, porque saben que Enrique lo puede dar. La suerte se fue del lado del español, pues Zotoluco bailó con la más fea. El domingo, pese al esfuerzo y además de los toros malos, el público estuvo hostil y poco paciente. El punto contrastante lo dio Fermín Rivera, que recibió la alternativa en fecha tan histórica, el que no se amilanó y pegó buenos muletazos a su primero débil, por lo que saludó desde el tercio, y con el muy malo sexto, después del ambiente de júbilo DIARIO REFORMA que había dejado Ponce, escuchó tres avisos porque de plano el toro no se dejó matar y así se fue vivo a los corrales. Los vivas no son solamente para Ponce, también el peón Fernando García, banderillero del Zotoluco quien salió al tercio y para el picador Manuel Quinta, quien picó maravillosamente bien al quinto, a ese que se fue sin rabo al destazadeor, de nombre Protagonista que pasará ya a la historia como el del primer rabo que consigue quien es el consentido de México.