Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 7 11 2005 51 Álex de la Iglesia será el único candidato español para los premios de la Academia del Cine Europeo Juan Goytisolo presenta hoy en Barcelona el primer volumen de sus obras completas Otras inquisiciones en Europa buscaron destruir la herejía; en la española quisieron destruir un pueblo por su raza, porque 200.000 conversos habían emergido socialmente muy deprisa podía tener semejantes conocimientos de fuentes como la Torá, la Mishná o el Talmud. En mi nuevo libro demuestro que Espina no sabía hebreo y que copió sus citas una por una de fuentes y traducciones castellanas y latinas, cambiando y omitiendo a conveniencia. El supuesto origen converso de Tomás de Torquemada es también por deducción. Sencillamente dedujeron que si Juan de Torquemada era de origen converso pues también lo debía ser Tomás. ¡Absurdo! Incluso los dominicos dijeron que era mentira. -Tampoco Domínguez Ortiz es santo de su devoción. -Domínguez Ortiz sencillamente aceptaba las versiones de Castro y de Sánchez Albornoz. Este no sabía nada. -En sus palabras denota una acusación de contaminación vocacional en la historiografía de la Inquisición. -Yo siempre me he preguntado por qué nadie ha escrito antes sobre las fuentes conversas y judías, por qué no han sido contrastadas. Los académicos españoles escribieron de todo, pero no de libros como el de Alonso de Oropesa, o incluso el de Juan de Torquemada, que defendieron a los conversos como buenos cristianos. Habría que remontarse a la creencia de que los judíos eran criminales secretos, conspiradores contra los españoles. Y el origen estaba en gente como Espina, que todo lo que escribió es una mentira. Era un odio de siglos con inspiración racial y trasladado más adelante en un vehículo llamado religión Yo ni siquiera lo llamaría odio racial, sino histórico. Otras inquisiciones en Europa buscaron destruir la herejía, en la española buscaron destruir un pueblo por su raza. -Si no había una persecución religiosa en defensa de la fe, ¿cómo justifica la Inquisición y su prolongación durante tantos siglos? -La Inquisición en España tuvo unos catalizadores objetivos como los pudo tener en cualquier otro país, políticos y socio- económicos pero desde luego no religiosos. Fue producto de una lucha de clases, de la envidia y el odio hacia unos conversos que, con su transformación masiva en cristianos, ascendieron socialmente y llegaron a ocupar los puestos de importancia en las ciudades, en la Corte e incluso en la Iglesia. En su nueva condición de cristianos, disfrutaron en un principio del apoyo de la Iglesia y de la Corona, y emergieron económica y políticamente. ¡Imagínate cómo se sintieron los cristianos viejos! El odio fue inconteni- ble, mucho mayor que hacia los judíos, y de ahí comenzó a emerger una teoría con tintes de odio racista; no por judaizar. Esta creencia era aceptada por alrededor de dos tercios de la población, mientras que para el resto los conversos eran completamente cristianos, incluso se casaban con ellos. Hay numerosas fuentes conversas, judías e incluso cristianas que desmienten la existencia de conversos judaizantes, por lo menos en las cantidades que justificarían un pedido de Inquisición al Papa. Alonso de Oropesa, el obispo de Burgos Alonso de Cartagena, o Juan de Torquemada, defensor de la fe atribuyeron la persecución de conversos a falsas acusaciones de mentirosos, criminales y charlatanes. -Pero los autos de fe y las crónicas de la época prueban la existencia de falsos conversos. -Volvemos al mismo problema historiográfico. ¿A quién creer? Más allá de las lagunas en las fuentes e interpretaciones de Castro y Sánchez Albornoz, sería más lógico creer a fuentes externas que no estaban involucradas en la Inquisición que a sus fundadores y tribunales. Mis investigaciones demuestran que en el plazo de dos generaciones la inmensa mayoría de los conversos se habían asimilado porque era imposible seguir una doble vida. Los falsos conversos debieron ser casos aislados. Además de Oropesa y Juan de Torquemada existen otras muchas pruebas. En 1437, por ejemplo, los conversos de Aragón escribieron una carta al Papa en la que se quejaban de ser marginados de la sociedad cristiana y el Papa no vio con buenos ojos esta actitud. -Pero fue el Papa quien eventualmente declaró la Inquisición. -En un principio la Iglesia no alentó los pogromos. El organizador de las persecuciones de 1391 fue un señor llamado Martínez, que estaba convencido de que si les ofrecía a los judíos la alternativa de convertirse o morir seguirían el ejemplo de sus correligionarios en Francia, Alemania o Inglaterra. Pero en España no fue así y la mayoría de los judíos decidieron convertirse. De los 240.000 judíos que se vieron frente a esa disyuntiva 200.000 se convirtieron y emergieron como clase social dominante. Para cuando los Reyes Católicos llegaron al poder se encontraron con terribles luchas entre los conversos y cristianos viejos, en particular artesanos, pequeños empresarios y sus seguidores en las alcaldías. Finalmente no les quedó más remedio que apoyar a los cristianos viejos. Era también una demanda de los frailes, que en su mayoría provenían de las clases bajas de la población, y tenían el mismo odio de sus padres. Por todo ello, la Inquisición mató a muchos buenos cristianos. Reclusos de la cárcel de Meguido limpian el mosaico con inscripciones REUTERS Presos israelíes descubren la iglesia más antigua del mundo en Armaguedón Encontrados un mosaico decorado con peces e inscripciones y unas ruinas del siglo III b El hallazgo, único, es de gran importancia para conocer el principio de la liturgia cristiana: los fieles, por ejemplo, colocaban una mesa en lugar del altar JUAN CIERCO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Manos a la obra, los operarios y los presos voluntarios trabajaban a destajo en la construcción de una nueva ala de la prisión de máxima seguridad de Meguido, que acoge en la actualidad a más de 1.200 reclusos de máxima seguridad. Las obras seguían su rutinario curso hasta que, de pronto, se toparon con lo que parecían restos arqueológicos, precisamente en una zona, Tel Meguido, el Armaguedón que se menciona en el Libro del Apocalipsis al final del Nuevo Testamento, rica en yacimientos. Avisados con presteza los expertos de la Asociación Arqueológica de Israel, comprobaron que no se trataba de una puñado de monedas antiguas, ni de vajillas de mayor o menor valor Numerosas fuentes judías e incluso cristianas desmienten la existencia de muchos conversos judaizantes sino de un tesoro que apenas asomaba pero que con el tiempo y el trabajo de esos 60 presos reconvertidos en pacientes hormiguitas se iba a convertir en uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años en Tierra Santa. Así, paso a paso, día a día, el esfuerzo tuvo su recompensa en forma de un espectacular mosaico con inscripciones griegas y de unas ruinas que, según Lea Di Segni, profesora de la Universidad Hebrea de Jerusalén, son tan novedosas que no responden siquiera a la estructura de lo que podríamos llamar una iglesia Sin embargo, Yotam Tezer, director de las excavaciones, ha descrito el hallazgo como la iglesia cristiana más antigua del mundo, de enorme importancia para conocer el principio del cristianismo y de su religión. Como ejemplo, el descubrimiento de que en lugar de un altar, los feligreses colocaban en el centro de la nave una mesa, en la que celebraban comidas simbólicas en recuerdo de la Última Cena.