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48 Sociedad LUNES 7 11 2005 ABC Con motivo de su quinto aniversario, la NASA ha hecho pública esta imagen, una de las más espectaculares de la Estación Espacial Internacional Los fallos técnicos, los elevados costes y los accidentes han estado a punto de conseguir que se suspendiera la construcción de la Estación Espacial Internacional. Cuando se cumple su quinto aniversario, la NASA confirma que la ISS se terminará 2005, cumpleaños hacia el futuro TEXTO: JOSÉ MANUEL NIEVES FOTO: NASA MADRID. Veinte años no es nada que diría Gardel. Y sin embargo ha bastado la cuarta parte de ese tiempo, apenas un lustro, para levantar el complejo espacial más ambicioso jamás construido por el hombre, para casi decidir abandonarlo a su suerte (demasiado caro, demasiados problemas técnicos) y para resucitarlo ahora de nuevo, justo en su quinto aniversario, con el anuncio de la agencia espacial norteamericana, que a finales de la semana pasada confirmó que la ISS (las siglas en inglés de la Estación Espacial Internacional) sigue siendo estratégica en el marco del nuevo plan espacial de los Estados Unidos. Así lo hizo constar el pasado jueves el administrador de la NASA, Michael Griffin, apenas un día después de cumplirse los primeros cinco años de ocupación permanente de la estación espacial. La construcción, pues, continuará. Su primer módulo, visitado pero no habitado, fue colocado en 1998, pero la primera tripulación oficial no llegó a la ISS hasta el 2 de noviembre de 2000. Un estadounidense, William Shepherd y dos rusos Yuri Gidzenko y Serguei Krikelev, fueron los primeros habitantes de este complejo orbital, que desde ese momento no ha dejado de crecer y recibir visitas puntualmente. Once expediciones más han seguido, hasta ahora, a la primera. La estación espacial, en cifras Peso aproximado: 183.284 kilogramos (183,2 toneladas) Dimensiones: 73,15 metros de ancho, incluyendo los paneles solares; 44,5 metros de largo, desde el módulo Destiny al módulo Zvezda 27,4 metros de alto sumando el módulo de rescate Progress Espacio habitable: 424,7 metros cúbicos. Tiempo total en órbita: 2.544 días (hoy incluido) Tiempo total habitada: 1.831 días (hoy incluido) Récord en el espacio: El comandante Sergei Krikalev, que estuvo al frente de la expedición número 11 a la ISS el pasado mes de abril, se convirtió, durante su estancia en la estación, en el hombre que más tiempo ha permanecido en el espacio: un total de 748 días desde el comienzo de su carrera, en noviembre de 1988. Número de vuelos necesarios para su construcción: 45, de los cuales 36 corresponderían a los transbordadores de la NASA y el resto a naves rusas. La NASA ha reducido sus vuelos al mínimo, y no realizará más de 28. Base de futuras misiones Para quienes se pregunten para qué diablos es necesario tener todo eso allí arriba y si compensan los cien mil millones de dólares que se calcula habrá costado el complejo orbital cuando esté terminado por completo, sólo decir que esta base será la próxima plataforma para futuras misiones tripuladas a otros mundos. Y que si se consigue algún día ensamblar naves espaciales en órbita, y no en Tierra, se habrá logrado también eliminar una parte sustancial del coste de cualquier misión espacial: la ingente cantidad de energía necesaria para el despegue. Como ejemplo, baste con decir que actualmente, el coste de cada kilogramo que queramos arrancar del abrazo gravitatorio de la Tierra ronda los cien mil dólares. Cuando esté terminada, la ISS tendrá las dimensiones de dos campos de fútbol y podrá albergar por lo menos seis laboratorios de investigación científica. Sin embargo, el plazo inicialmente previsto para su terminación (2006- 2007) no podrá cumplirse debido a los numerosos retrasos, el mayor de ellos la explosión del Columbia el 1 de febrero de 2003, que obligó a suspender los vuelos de los transbordadores, principales suministradores de piezas y tripulantes para la ISS, durante más de dos años. Según los planes iniciales, la construcción requería de 45 vuelos espaciales, 36 de ellos a cargo de los transbordadores estadounidenses, que han sido reducidos a un máximo de 28. En una reciente comparecencia ante el Comité de Ciencias de la Cámara de Representantes, Griffin auguró un futuro de austeridad económica al indicar que, debido a las reducciones presupuestarias que se aplican en todos los organismos del Gobierno, muchos proyectos científicos que ya no necesitamos tendrán que ser cancelados. En estos momentos, dijo, la NASA no puede darse el lujo de hacer todo lo que se le presente y ha adoptado la política de hacer sólo lo que se pueda pagar Entre los proyectos suspendidos están, por ejemplo, el desarrollo de la tecnología nuclear en el espacio, que había sido diseñado para suministrar energía a un futuro asentamiento humano en la Luna.