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18 Nacional LUNES 7 11 2005 ABC Los primeros soldados españoles llegan a la zona del terremoto una semana después de entrar en Pakistán Alcanzaron, tras 12 horas por carreteras de montaña, el valle de Arja Dhani, donde se instalará la base prevista la llegada a la zona de la catástrofe de trescientos soldados españoles: 50 que están aún retenidos y 291 más en otras dos tandas LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL ARJA (PAKISTÁN) Los soldados españoles ya están en la zona del terremoto de Pakistán. Una semana después de su aterrizaje en el país el pasado 30 de octubre, los primeros 36 militares encargados de levantar el campamento donde se alojará un contingente de más de 300 efectivos llegaron ayer, por fin, a la explanada del valle de Arja Dhani, en la comarca de Bagh, donde permanecerán un máximo de 90 días. Lo hicieron a las 9 de la noche hora local, cinco de la tarde en la Península, tras un viaje de doce horas desde Rawalpindi, cerca de Islamabad, en tres minibuses por carreteras de montaña de un trazado tortuoso que calificaron de increíble Y, a pesar de los retrasos y el periplo, en perfecto estado y con ganas de empezar a trabajar según dijeron, en una misión de ayuda humanitaria a las víctimas liderada por la OTAN que va a costar a España 14,5 millones de euros (más de 2.400 millones de las antiguas pesetas) La llegada de este primer grupo- -la Unidad de Apoyo al Despliegue, en su mayoría de miembros procedentes del Regimiento de Ingenieros de Salamanca REI- 11- -se produce después de que el pasado viernes la OTAN y las autoridades pakistaníes firmaran con considerable retraso los correspondientes acuerdos sobre el estatus del Ejército español en Pakistán- -el llamado Status of Forces Agreement (SOFA) un formalismo no cumplido que ha retrasado durante días el despliegue de las tropas. A este inconveniente se ha unido, posteriormente, la dificultad de contratar transportes locales por la coincidencia de este fin de semana con el término del Ramadán. b Hasta el miércoles está Soldados españoles de la Unidad de Apoyo de Desplieque, integrada en la OTAN, llegaron ayer a Arja (Cachemira) EFE En Arja Dhani, la aldea que tendrá como vecinos a los 300 soldados españoles, hay ambiente de bienvenida y ansiedad por la ayuda. Pero la presencia de mujeres militares incomoda a los hombres del lugar, que niegan el estigma del talib. Somos más liberales dicen Pedimos ayuda, no mujeres soldado TEXTO: L. L. C. Obstáculos desbloqueados Con ambos obstáculos ya desbloqueados, se espera que hoy tome camino hacia la zona de operaciones otro grupo de una cincuentena de soldados que lleva una semana retenido en un hangar de Lahore, más de 400 kilómetros al sur de la región del terremoto, y que hasta allí llegue a primera hora de la mañana un vuelo procedente de Madrid con 191 militares a bordo, que se desplazarían al terreno de la misión de forma inmediata. El despliegue culminará con el traslado, al parecer el miércoles, de un segundo avión con un centenar de soldados que avanzarían a la base de Arja Dhani hacia el fin de semana, cuando se habrá cumplido ya un mes del seismo que dejó en Pakistán más de 70.000 víctimas el pasado 8 de octubre. ARJA (PAKISTÁN) En la aldea mínima de Arja Dhani, que si Alá quiere pronto tendrá como vecinos a más de 300 soldados españoles, ya han hecho un sondeo rápido: el 95 por ciento de sus 120 habitantes está a favor de la llegada de los militares; el otro 5 por ciento tiene sus dudas. Dudas de religión dice el financiero Naseem- Ahmad Khan, el más moderno de la comunidad, que hasta conduce coche propio. Pero no porque las tropas no sean de confesión musulmana, sino porque han oído que en el contingente van a venir... mujeres. No vendrán por una razón, porque la gente de aquí no está educada para vuestra cultura; aquí las nuestras se visten con chales y las vuestras no se cubren el pelo aventura en idioma urdu un paisano en medio del asentimiento general. Dicen que ellos han pedido ayuda, no mujeres soldados interviene con voz de sentencia el traductor, en medio del guirigay de ni- ños y de comentarios que suscita la cuestión femenina entre los viejos y los jóvenes de este lugar, perdido en lo hondo de un valle de la Cachemira pakistaní, en la vega del río Nalla- Mall. Un sitio de postal donde se levantará un campamento militar español con 160 tiendas, con fondo de montañas del Himalaya y un puente colgante de vértigo que recuerda las películas de Indiana Jones. Y donde se espera con excitación y un punto de inquietud el despliegue de lo que ellos llaman la NATO (en inglés, OTAN) Es mañana espléndida de sábado, segundo día de la fiesta del Eid- ul- fitar que se celebrará hasta el fin del Ramadán, y los hombres hablan sin recato de las mujeres mientras las mujeres consumen la vida calladas a la sombra de sus porches resquebrajados por el terremoto. Ellos, que todavía no se han manchado las manos en remover ni una sola piedra de las 20 casas que tiró abajo el seismo, opinan que estaría bien que vinieran enfermeras, o mujeres médicos españolas para atender a las suyas, pero que no salieran del hospital. La unanimidad les anima la conversación, también cuando niegan ser aquello tan mal visto de los talibanes. Los talib son musulmanes, pero conservadores, no liberales como nosotros se defienden los varones de Arja Dhani, aunque una voz por lo bajo de un pequeño dice son los mejores musulmanes Por ser día de fiesta, hoy han rezado seis veces en vez de cinco. Por las víctimas de la catástrofe, para que les arreglen la carretera y les ayuden a reconstruir sus hogares y por el terremoto. ¿Por el terremoto? Sí, damos gracias a Dios incluso por el terremoto, porque todo viene de Dios, todo viene de Dios... se explica con vehemencia uno de los más viejos, mientras las mujeres, que no deben venir de Dios, consumen la vida calladas, a la sombra de sus porches resquebrajados...