Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 7 11 2005 Opinión 7 garantías de los conciertos, y supone, además, la ruptura de la cohesión territorial en materia educativa, al permitir que cada región diseñe el contenido curricular sin respetar un mínimo de enseñanzas comunes. El proyecto disuelve la equidad, porque no sólo no es capaz de garantizar la misma educación para todos, independientemente del lugar en el que residan, sino que somete a todos los alumnos a un sistema injusto, porque no les ofrece oportunidades suficientes. Rebajar el nivel formativo de las enseñanzas, igualar por abajo, conduce a una falsa equidad. Ir en contra de estos principios resume un proyecto que es expresión de lo desacertado del PSOE, como sin duda es también aprobarlo con el rechazo de una inmensa mayoría de la comunidad educativa, como reflejan las cerca de 2.000 enmiendas presentadas en el Consejo Escolar, así como el dictamen absolutamente demoledor del Consejo de Estado, que señaló que habría sido deseable mantener en vigor la Ley de Calidad Desde el PP intentando hacernos eco de todo lo que el Gobierno no ha querido oír: presentamos la enmienda a la totalidad sin otro objetivo que el de frenar la marcha atrás de la educación en España, sin otra meta que evitar que sigamos desandando nuestro propio futuro. Pero no queremos frenar este retroceso con un parón en seco. Nosotros ofrecemos una alternativa. Apostamos por la calidad, garantizando el esfuerzo individual, apoyando la función de los profesores, reforzando la capacidad y autonomía de los centros docentes, y recuperando las evaluaciones de diagnóstico. Defendemos la equidad, a través de la integración, flexibilidad y adaptación de la respuesta educativa a las circunstancias y necesidades de los alumnos. Garantizamos la libertad de elección de centro. Y, también, pretendemos asegurar la cohesión del sistema educativo, garantizando las enseñanzascomunes en todo el territorio nacional. Lo que pretendemos es responder a las necesidades y demandas que se plantean desde todos los ámbitos: alumnos, padres y profesores; siempre mirando al futuro y más allá de condicionamientos políticos y conveniencias partidistas. No queda duda de que la semana pasada se decidió en el Congreso el futuro de España. Pocas veces se puede afirmar tan tajantemente la trascendencia de una decisión, pero pocas cosas hay tan importantes en esta vida como la educación. Las líneas rojas que a mi juicio no se pueden traspasar son: la calidad, la libertad, la cohesión del sistema educativo y la equidad. Estoy aún esperanzada de que nadie atraviese estas líneas. LA ESPUMA DE LOS DÍAS ANTICATALANISMO M que sepa afrontar los verdaderos problemas que hoy se presentan. Sin embargo, el proyecto socialista devalúa la calidad del sistema educativo, estableciendo una educación basada en el facilismo frente al esfuerzo y el conocimiento; que prefiere la promoción automática a la exigencia; que deprecia las materias humanísticas, pilar fundamental del conocimiento, y que establece un bachillerato a la carta el más corto de Europa, en lugar de una educación con una orientación académica definida. No se apuesta por dignificar la labor del profesorado y asegurar su reconocimiento social, económico y profesional. La propuesta de la LOE también recorta la libertad de elección de centro por parte de las familias, al debilitar las PALABRAS CRUZADAS ¿Superará la selección española la repesca para el Mundial? CON AGONÍA Y MAL HUMOR SÍ, PERO NO N O sé. No sé. Les hemos mirado los higadillos a las ocas, y la cosa está muy turbia. Lo primero, porque jugar contra una selección que termina en aquia chungo: no conoces a ningún jugador, pero todos suenan un montón, y además corren como si los persiguieran. Lo segundo y principal, porque uno le mira la cara al seleccionador, Luis Aragonés, titulado vaya usted a saber por qué o quién como el sabio de Hortaleza y desde luego no se alumbra en ella ni un resquicio para la esperanza: siempre malhumorado, suspicaz, como con ardor de estómago... Francamente, yo no me fiaría de esta selección de Eslovaquia, a la que supongo que será, al menos en sus segundas partes, como la que siempre se ha llamado Checoslovaquia. TamOTI R. poco mejora los augurios esa especie de MARCHANTE cautela saboria con la que nuestros futbolistas seleccionados afrontan el partido: Hay que tener cuidado no hay enemigo pequeño es un equipo muy sólido, muy conjuntado como si nos la jugáramos contra uno de esos equipos- piña de natación sincronizada. La nuestra es una selección tristona, siempre en pura agonía, que sólo disfruta cuando pierde con épica y que está llamada a irse, pronto muy pronto, de las competiciones importantes. Y lo peor es que muy pocos lo lamentan de verdad. Habría que ir pensando en una solución radical: ¿tal vez cambiarle el nombre de española R EPESCA suena a recena: una agonía para hidalgos sin nada que llevarse a la boca. Y lo malo es que para llegar hasta aquí hemos pasado las siete tragedias de Sófocles de la mano de Luis Aragonés y Tal, un señor demasiado viejo que da voces sin que nada de cuanto dice tenga la menor importancia. Como España. Y ahora, ¿qué? Ahora ganaremos la repesca de Eslovaquia, simplemente porque somos españoles y, como decía el Séneca, muy fantasiosos: nos gusta nada más que lucirnos con lo difícil; lo fácil y diario nos aburre. Por bien que se esté toreando, aquí gritamos: ¡Con la izquierda! ¡Con la izquierda! ¿Usted quiere que no se le pierda una carta? Pues póngale usted la dirección de un modo raro, como una adivinanza, en verso, con un dibujo, lo que sea. El IGNACIO RUIZ cartero, para lucirse, se devanará los seQUINTANO sos hasta que la entregue Sabio el Séneca, y no el Zapatones, que lo único que hizo bien fue correr sin tropezarse a coger la silla de Iñaqui Sáez. El periodismo afecto habló de la gran sentada Todos estos cuentos quieren decir que ganaremos la repesca de Eslovaquia como siempre para, como siempre, perder la repesca de Alemania, el Mundial, con un Combinado Autonómico que no sabe para qué nación mete la pierna, con Puyol cantando Els segadors Raúl, el Novio de la muerte y Luis Aragonés y Tal- ¡que vuelva el doctor Toba! el Corazón Santo, Tú reinarás Menuda pasión y menudos gavilanes. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate ÁS de las tres cuartas partes de las fobias que sufrimos los seres humanos y las manías negativas que nos maniatan y acucian son inventos irracionales de nuestra propia mente. Antes de que nos llegue la gripe aviar, nos alcanza otro invento en plena frente cotidiana: la última fobia que recorre España con doce cascabeles por las carreteras es la catalanofobia. El palabro aglutinante quiere y busca traducir el rechazo del resto de lo españoles a los catalanes y a Cataluña. Más aceite da un ladrillo. ¿Quién o quiénes son los doctores encargados esta vez de diagnosticar el nuevo invento? ¿Qué se pretende con esta ficción enfermiza al afirmar, poniendo en marcha el mecanismo nefasto del inveterado y rancio victimismo J. J. ARMAS de ciertos complejos peMARCELO riféricos, que determinados agentes tratan, desde Madrid, sus poderes e influencias, activar el virus anticatalanista? El sentido supersticioso y absolutista que encierra siempre cualquier nacionalismo concede escasísimo margen a los discrepantes, a quienes se condena con el dedo índice como apestados cuyo destino inmediato será la hoguera, el ostracismo o el exilio. Tal obscenidad moral, que más temprano que tarde encuentra su divinidad en el totalitarismo, es en bastante medida la perversión de la semántica democrática más estricta porque, en la práctica, no permite la heterodoxia más que desde el único ojo de Polifemo, que todo lo observa con orejeras de caballo rural camuflado con piel de cordero urbanita: o los discrepantes se arrepienten ante los gritos del Cíclope o son tildados en juicio mediático y público como enemigos, delincuentes y perseguidores de la patria que han de expiar sus culpas con la exclusión social, política, económica y cultural. Después de leer el párrafo anterior, habrá algún doctor- -sin duda, nacionalista- -que invente que se me nota a la legua mi anticatalanismo y que yo también estoy enfermo de catalanofobia. Sin embargo, todo este fin de semana pasado, tras el primer debate del Estatuto catalán en el Parlamento español, me lo he pasado indagando entre mis amistades si ellos están afectados del virus anticatalanista que- -según sostienen un número mínimo de catalanes (nacionalistas y alrededores) -recorre España como una pandemia mental. En mi estado actual de pesimista moderado, me animó muchísimo no encontrar entre mis amigos ni rastro de anticatalanismo. Tampoco ellos (ni los muchos amigos catalanes con los que he hablado estos días) han encontrado ni una décima de fiebre catalanofóbica en mis actuaciones, palabras y escritos. Por mi parte, me congratulo de no encontrar en toda España una cantidad preocupante de enfermos de esa supuesta manía como lo hacen quienes se inventan el anticatalanismo febril de cientos de miles de españoles. ¿A quién beneficia el invento? Como en tantas leyendas, a la hipotética víctima. Como en otras tantas ocasiones, el destino está en el origen.