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6 Opinión LUNES 7 11 2005 ABC VADE MECUM TRIBUNA ABIERTA ANA PASTOR SECRETARIA EJECUTIVA DE POLÍTICA SOCIAL Y BIENESTAR DEL PP LA HOMILÍA DE DURÁN I LLEIDA NA de las intervenciones que más me chocaron la tarde del Estatuto en el CongresodelosDiputados fueladeDurán, el líder democristiano, pareja de hecho del partido de Pujol. Durán es una especie de okupa de Convergencia Democrática de Catalunya y ahí sigue, desde hace no sé cuántos años sin que se sepa muy bien cuál es su fuerza electoral, pues la realidad es que nunca ha salido solo a la calle, y cuando lo ha hecho, como el día de marras, fue para oficiar de mamporrero del nacionalismo. Comienzoa creerque la compleja estrategia del PP en Cataluña podría haber dado en la diana. Al fin y al cabo Piqué representaría todo aquello que un Durán, obstinado y torpe, no hasidocapaz de hacerlo. A Jorge Fernández Díaz, el otro tenor del PP caJORGE TRÍAS talán, le seguirían los católiSAGNIER cos comprometidos, catalanistas o no y, además, como avezado político que es, se entiende bien con Pujol y Mas. Y el tercer tenor, quizás el más querido por las bases populares catalanas, Alejo Vidal Quadras, sería la clave de bóveda de ese edificio político, quien atraería a una buena parte de la intelectualidad, de izquierdasmayormente, profundamente disgustada con Maragall. Una rara combinación, la de estos tres tenores, que podría comenzar a cosechar grandes éxitos ante la deriva excluyente del socialismo catalán. Yase vio en el País Vascolatremenda fractura que el terrorismo había ocasionado en la Iglesia, provocando que desde determinados púlpitos se apoyase abiertamente a ETA y a Batasunay desdemás de unasillaepiscopalse justificase ese apoyo, pues tenía una gran aceptación social La aberración sociologista culminócuando secolocóenunplatillo delabalanza a las víctimas y, en el otro, a los verdugos, en sumodalidadde presos odefamiliaresdepresos, según los gustos. Siempre, eso sí, apelando alapiedad y alperdón, ¡faltaríamás! En Cataluña, excepto la docena y pico de asesinatos provocados por los independentistas durante la Transición- -hay que ser malo para olvidarse de ellos- el nacionalismo en su modalidad más radical utilizó otros métodos, afortunadamente, consistentes en la presión social o en brutales descalificaciones. Todo el mundo, ante la perspectiva de que pudiese ocurrir como en el País Vasco, decidió mirar para otro lado. Y el episcopado catalán no ha sido una excepción. Y por eso ahora creen que descalificando al mensajero se atraerán a las buenas gentes ésas que parecensalidas delgran cuadro de Millet. Y he aquí que viene Durán, confundiendo los papeles, y pronuncia una homilía en el Parlamento en lugar de un buen discurso. Pero, ¿han leído los obispos de Cataluña o el abadde Montserrat la concepciónde lafamilia, del matrimonio, de la educación, del origen y el final de la vida, por ejemplo, que se desprende delproyecto de Estatuto? Los católicos les agradeceríamos que se pronuncien en un lenguaje comprensibleyclaro- -no dehomilía, si esposible- -y sin eludir ningún aspecto, ofreciéndonos una valoración moral del Estatuto en esas cuestiones. A lo mejor podría ser un primer punto de gran coincidencia. ¿O acaso creen los obispos catalanes, igual que Durán, que hablar de aborto libre, de eutanasia o de formas extravagantes del matrimonio, refiriéndose al Estatuto, constituye una infamia U UN FUTURO EN MARCHA ATRÁS La ex ministra denuncia el contenido del proyecto educativo del Gobierno, que considera un aspecto más de la quiebra del consenso constitucional que amenaza el estatuto catalán O habían pasado veinticuatro horas del aciago día que, para nuestro sistema constitucional y para nuestra democracia, supuso la admisión a trámite del Estatuto de Cataluña, cuando asistimos a un debate trascendental para la cohesión social y económica y el futuro de nuestro país, como es el debate de la educación. Ahora más que nunca, el futuro de nuestra nación se juega en la Educación. El PP, fiel a sus principios, ha presentado una enmienda de sustitución a un proyecto que camina en la dirección contraria al progreso y a modernización de España, una ley que puede condenar al fracaso a cientos de miles de jóvenes españoles. Estamos ante un momento vital para España. La admisión a trámite del Estatuto de Cataluña quiebra el consenso constitucional, como quiebra el consenso el que el Gobierno socialista pretenda aprobar una ley educativa sin el respaldo de la inmensa mayoría de la comunidad educativa, de espaldas a padres, profesores y alumnos. Pero si algo es preocupante del proyecto de Estatuto y también de este proyecto educativo es el abocar a la desvertebración de España. A que en nuestro país haya 17 sistemas educativos. Durante meses nos hemos preguntado por qué ese empecinamiento del Gobierno en no garantizar unas enseñanzas comunes que aseguren una formación básica con independencia de donde se viva; por qué los padres no pueden elegir con absoluta libertad el tipo de educación que quieren para sus hijos y el centro educativo donde ésta se imparta, sin trabas; por qué el PSOE quiere una España con distintas velocidades educativas. La posición del Partido Socialista, del Sr. Rodríguez Zapatero en esas 48 horas, en esos dos debates, nos aclara cualquier duda. N La clave para entender todo esto es que el presidente del Gobierno está dispuesto a renunciar a un sistema educativo vertebrado con tal de seguir siendo apoyado por sus socios del tripartito catalán. Así, la Ley de Educación constituirá la primera aplicación práctica del modelo de Estado contenido en el proyecto de Estatuto de Cataluña. La educación es patrimonio de toda la sociedad: sólo posiciones sectarias pueden sostener lo contrario. Ocupa su centro mismo, como lo ocupa la libertad de enseñanza. La educación que recibamos hoy va a determinar el desarrollo, la competitividad, pero sobre todo el modelo de convivencia, el grado de cohesión social, en fin, nuestro futuro. Hace quince años, se aprobó en nuestro país la Logse, y la experiencia ha demostrado el fracaso de la ley. Nadie en el mundo educativo sería capaz de afirmar lo contrario. Los informes nacionales e internacionales demuestran que nuestra educación no va bien, que se sitúa por debajo de países de inferior nivel de desarrollo y que es incapaz de lograr los objetivos que España puede y debe alcanzar. La situación es preocupante, y más aún si tenemos en cuenta que, en lugar de soluciones, lo que desde el Gobierno se nos ofrece son iniciativas que ahondan los problemas, en una incomprensible dinámica de marcha atrás. La contramarcha se inició con la desatinada paralización de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación, que impidió la aplicación de una norma que pretendía paliar los problemas del sistema educativo español, con responsabilidad, aplicando los principios fundamentales de calidad, libertad, cohesión, equidad, y la defensa de un modelo de centro público en el que confíen padres, profesores y alumnos y -También la tecnología dejó anticuada vuestra Transición, Alfonso; ahora, si te mueves, no sales en la fotografía digital.