Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Los domingos DOMINGO 6 11 2005 ABC DESARROLLO Y COOPERACIÓN Mozambique Esperanza y paradoja de África El país que sirve de modelo para el desarrollo y la cooperación prospera lentamente, pero naufragaría si se le retirara la ingente ayuda exterior POR ALFONSO ARMADA. ENVIADO ESPECIAL A MAPUTO casa de Marta Mapanga se sigue llegando por un camino de tierra roja entre cajueiros (árboles del anacardo) y campos resecos por la sequía. Hace siete años vivía en una choza de cañas que había trenzado con Salvador David Langa, su quinto marido. Entonces tenía cinco hijos, cada uno de un padre distinto. Había empezado a levantar una casa de ladrillo. Marta Mapanga era una de las beneficiarias de los microcréditos sembrados por Intermón Oxfam en el distrito de Matutuíne, al otro A lado de la bahía y a cien kilómetros de Maputo, la capital de Mozambique, uno de los países africanos que con más tesón ha abrazado el futuro tras lustros de guerra civil y se ha puesto a trabajar. Marta Mapanga pagó a rajatabla el último de sus nueve créditos de unos 500.000 meticais cada uno (unos 40 euros) terminó su casa y se hizo con redes para pescar camarones en unas lagunas que la seca ha encogido. Salvador David Langa parece haberse ganado el corazón de Marta Mapanga. Es el primero en levantarse y en saludar: ofrece la Pescantinas de Maputo esquivan al fotógrafo. JAVIER REVERTE mano derecha cogiéndosela por el antebrazo con la izquierda, con unción. La prole ha aumentado con dos retoños más: Julia, de 6 años, y Alberto, de 7 meses. Sin las ayudas no hubiera podido llegar tan lejos. Hoy no debo nada dice Marta, con la sonrisa pronta y el rostro luminoso, enmarcado por una pañoleta. No ha salido de la pobreza, pero ya no está en la miseria. Espío discretamente el empeine que le vació de niña la mordedura de una cobra. La invalidez no le ha impedido salir adelante. Ella es la mejor metáfora de Mozambique. Aprovecha la inesperada visita a su predio de Bernardo Tembe, director ejecutivo de Hluvuku, Asociación para el Desarrollo Socio- económico de Matutuíne, a quien Intermón Oxfam traspasó en 2001 la completa gestión de los microcréditos, para embarcase en la compra de un barquito para pescar en aguas más profundas. Tembe, que tiene 31 años y estudia gestión por correspondencia, le dice que vaya a verle y que lo estudiarán. Fue en 1995 cuando Intermón comenzó en Bela- Vista, la capital de este distrito del sur mozambiqueño, una iniciativa que ha cambiado de forma radical la vida de sus 36.000 vecinos. Con un desembolso inicial de 29.000 dólares, tres años después ya había incrementado su capital hasta los 120.000 dólares. La electricidad llegó al distrito en el año 2002. Cuando Intermón eligió esa zona empobrecida por la guerra había tan sólo una empresa de transporte, ahora son cinco, gracias a los microcréditos y a una política de leasing Hluvuku (formado por 50 miembros, entre ellos 22 mujeres) compra los autobuses, furgonetas o barcos y se los cede por una cantidad al pequeño empresario, que mediante un pago estipulado tiene la posibilidad de quedarse finalmente con las herramientas de su riqueza: así ha ocurrido con El 97 por ciento de los que solicitan pequeños créditos los devuelven dentro del plazo. El 48 por ciento son mujeres, mejores clientes, porque tienen menos vicios tres clientes. El valor de un fondo que hoy gestionan manos mozambiqueñas es hoy de 566.434: el cinco por ciento de ese dinero está en caja, el resto se encuentra repartido en 1.451 préstamos. Tembe destaca que el 97 por ciento de los que solicitan dinero lo devuelven dentro del plazo previsto, y que del total, un 48 por ciento son mujeres, que además son mucho mejores clientes: tienen menos vicios Ejemplo vivo de los préstamos que alentaron a Marta Mapanga son tiendas como Casa Bibi, tan limpia y ordenada como los ultramarinos y coloniales de la España de los setenta, o Loja Bom Preço, de Fernando Antonio Monhico, Antiguo vendedor ambulante, Monhico empezó en el año 2001 a pedir pequeños préstamos a Hluvuku, el más oneroso de 750 dólares. Siempre pagaba a tiempo Hoy exhibe orgulloso sus estantes donde se puede comprar desde alcohol a zapatos, aceite y cigarrillos (en cajetilla o sueltos) Decorado con ingenuas pinturas, una frase le retrata: Queridos amigos, no quiero perderos. Les presto y no pagan El azul de las jacarandás adorna como una cenefa dulcísima las principales avenidas de Maputo, la antigua Lourenço Marques de cuando Mozambique era joya del imperio luso Bañada por las aguas templadas del océano Índico, bien trazada y mejor ventilada, Maputo luce más limpia y segura que muchas otras metrópolis del continente negro. A tres lustros de una atroz guerra civil que