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ABC DOMINGO 6 11 2005 Los domingos 55 Cinco de los prejubilados de Fos Bucra, la empresa explotadora de fosfatos, que han reclamado ante la Justicia de Marruecos porque se sienten engañados. Para Sidi Mahmud, primero por la izquierda, todo ha sido una trampa Los fosfatos, la otra puerta sin cerrar L. DE VEGA La explotación de la mina de fosfatos descubierta en 1963 es una de las principales fuentes de riqueza del Sahara Occidental junto a la pesca y los posibles yacimientos de petróleo y gas. Pero como casi todo en el asunto de la ex colonia, los fosfatos y la empresa que los gestionan no están alejados de los problemas de los últimos treinta años. Un grupo de 700 prejubilados marroquíes se quejan de la situación en la que se quedaron cuando la empresa pasó a manos marroquíes. Ahora quince de ellos- -el resto dicen que no lo hacen por miedo- -han llevado su caso a los tribunales, aunque sus protestas, explican, se remontan a 1977, cuando España todavía mantenía parte del negocio. Es todo una trampa explica Sidi Mahmud, uno de los quince. Algunos como Ahmed Uld Mohamed muestran al periodista su contrato con la Empresa Nacional Minera del Sahara (Enminsa) que luego pasaría a ser Fos Bucrá, firmado el 1 de abril de 1964, cuando ya llevaba dos años trabajando en esa sociedad. Su sueldo era entonces de 100 pesetas diarias como cocinero con categoría de oficial de segunda. Muchos de los ex trabajadores se quejan de que al traspasar la explotación a manos marroquíes no se respetaron las condiciones de esos contratos y que salieron perjudicados con las prejubilaciones. En una resolución del Ministerio de Asuntos Exteriores español con fecha 27 de junio de 2003, cuando estaba al frente Ana Palacio, el Gobierno responde que esta empresa es una compañía totalmente marroquí dependiente de la Oficina Cherifiana de Fosfatos por lo que la relación del Estado español con dicha empresa ya no existe Madrid, con el 35 por ciento, y Rabat, con el 65 por ciento, compartieron el control de la explotación hasta 2002. Ahora la Oficina Nacional Cherifiana de Fosfatos (ONCP, según sus siglas en francés) es la que engloba la Sociedad Fos Bucrá. Su director administrativo y financiero, Maoulainine Maoulainine, explica que el asunto está en la Corte de Apelación y que espera que se resuelva en breve, pero que el primer veredicto fue a su favor. La empresa cuenta hoy con 1.900 trabajadores, de los que la mitad son marroquíes y la otra saharauis, y alcanza una producción de dos millones de toneladas al año, lo que la eleva a una de las más importantes del mundo.