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ABC DOMINGO 6 11 2005 Nacional 25 En su primera salida a la calle, la Infanta Doña Leonor verá mañana a una legión de cámaras y fotógrafos que intentarán captar su imagen. Poco después llegará el momento más deseado de los Príncipes, cuando ya en La Zarzuela puedan disfrutar de su hija en un ambiente de normalidad La boca de su madre y los ojos de su padre Mañana se despejarán todas las incógnitas, cuando a partir de las diez de la mañana, los Príncipes de Asturias abandonen la clínica Ruber Internacional con su hija en brazos. Pero, de momento y en lo que todo el mundo parece coincidir, aparte de que la recién nacida es una monada es en que la Infanta ha heredado la boca de su madre, Doña Letizia, y los ojos de su padre, Don Felipe. Quienes han tenido la oportunidad de ver a Doña Leonor aseguran que su primer pelo- abundante -es castaño, pero que las cejas son claras, lo que hace pensar que el cabello definitivo podría ser rubio. También hablan de sus manos y pies, como bien formados y grandes. Y aunque algunos la ven más parecida a los Borbón que a los Ortiz, también hay que tener en cuenta que, como dijo el Príncipe de Asturias, la niña cambia cada día y, a primera vista, tiene rasgos de los dos Mañana, los españoles podrán sacar sus propias conclusiones. Los Príncipes vuelven a casa TEXTO: ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID. Seis días después del alumbramiento, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias están deseando volver a casa con su recién nacida y estrenar, por fin, la cuna, la ropita y las habitaciones que con tanta ilusión han estado preparando en los últimos meses. Una canastilla en la que, hasta ahora, predominaban los tonos neutros- -blanco y beige- a la espera de que, una vez conocido el sexo del bebé, se le añadieran los tradicionales lazos, en este caso rosas, pero también de otros colores. Será mañana, a partir de las diez, cuando Don Felipe y Doña Letizia abandonen la habitación número diez de la clínica Ruber Internacional en la que habrán permanecido exactamente una semana, desde que en la madrugada del pasado lunes se practicó la cesárea a la Princesa de Asturias, cuando aún faltaban tres semanas para que saliera de cuentas. En todos estos días, la pequeña Infanta ha ido recuperando fuerzas, gracias a la lactancia materna, y su organismo ha madurado lo suficiente para abandonar la clínica y salir a la calle por primera vez en su vida. Lo primero que Doña Leonor se encontrará será una legión de fotógrafos, cámaras y periodistas que querrán inmortalizar su salida, algo que a partir de ahora le acompañará durante toda su vida. Aunque a su padre, Don Felipe, le ocurrió algo parecido, pues desde su nacimiento ha acaparado toda la atención informativa, lo cierto es que no se puede comparar el puñado de periodistas que aguardaban su llegada al mundo con la avalancha de informadores que mañana se darán cita en las puertas del Ruber. Primeras fotografías públicas Previsiblemente, esta primera presentación de la niña a los medios de comunicación sólo durará unos minutos, los suficientes para que todos puedan captar la primera imagen pública de quien está llamada a ser, en su día, Reina de España. Ya habrá tiempo, más adelante, para presentaciones más largas. Éstas no serán, sin embargo, las primeras fotos de Doña Leonor, ya que Su Majestad la Reina, gran aficionada a la fotografía, ha ido tomando imágenes de su nieta desde su primer día de vida. Pero estas fotos, como es lógico, son para los álbumes de la familia, aunque alguna de ellas, tomada con el teléfono móvil de Doña Sofía, ha servido para mostrar a la niña a las visitas, sin necesidad de interrumpir el sueño de la pequeña. Pero el momento más deseado por los Príncipes de Asturias llegará unos minutos después, cuando tras el trayecto en coche lleguen, por fin, a su re- Los abuelos de Doña Letizia y su madre acudieron ayer a la clínica JULIÁN DE DOMINGO Las primeras fotos de la Infanta Leonor fueron tomadas por la Reina... pero quedan reservadas para los álbumes de la Familia Don Felipe no se ha separado de su hija más que para cumplir sus responsabilidades como Heredero Los padres desean regresar a casa para disfrutar de su hija en intimidad, que para ellos es lo más valioso sidencia del Palacio de La Zarzuela. Allí, en la tranquilidad del hogar, Don Felipe y Doña Letizia podrán disfrutar de su hija en un ambiente de normalidad e intimidad, que para ellos es lo más valioso. Para los dos, padres primerizos, se trata de una experiencia totalmente nueva, aunque Doña Letizia ya siguió muy de cerca el nacimiento y crecimiento de su única sobrina, Carla Vigo Ortiz, que ahora tiene cinco años y con la que ha estado siempre muy unida. Don Felipe, sin embargo, a pesar de tener seis sobrinos y de compartir con ellos algunos días de vacaciones y muchos encuentros familiares, no está nada entrenado en el manejo de los niños y, menos aún, recién nacidos. Pero toda esa falta de experiencia, que irá ganando día a día, quedará compensada con su dedicación. Y es que, desde que nació la pequeña, Don Felipe no se ha separado de ella más que en contadas ocasiones y para cumplir sus responsabilidades como Heredero de la Corona. Actos oficiales, tras Navidad Tal y como dicen el Rey y la Infanta Doña Elena, al Príncipe se le cae la baba con su hija Pero esta misma descripción se puede aplicar también a la Princesa, que está completamente volcada en la niña. Aunque Don Felipe ha mantenido su agenda y la próxima semana tendrá que asistir a algún acto público, además de realizar su habitual trabajo de despacho, Doña Letizia aprovechará al máximo estos días para estar con su hija antes de reincorporarse a su labor habitual. Lo más probable es que la Princesa retome las actividades oficiales públicas después de las fiestas de Navidad, en concreto durante la celebración de la Pascua Militar. Por esas fechas será también el bautizo de Doña Leonor. Primer baño en casa Aunque tengan a su disposición las veinticuatro horas del día cuidadoras especializadas en niños recién nacidos, lo que está claro es que serán ellos quienes quieran atender a su hija en la mayor parte de las ocasiones: el primer baño en casa, los primeros pañales... Atrás quedarán los largos días de la clínica, en los que eran las enfermeras- -a las que la Princesa de Asturias llamaba por su nombre- -quienes se ocupaban de los cuidados de la recién nacida, como ocurre a cualquier madre que da a luz y que, poco a poco, va asumiendo esas tareas.