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ABC DOMINGO 6 11 2005 La Entrevista 11 CONSTITUCIÓN La Constitución decía que hay nacionalidades y regiones, y luego hubo un cierto relajo. Lo que ahora el Estatuto restablece es lo que decía la Constitución y se fue deteriorando INDEPENDENCIA Hay pueblos que ahora son independientes y antes no lo eran. Puede pasar. ¿Pasará en España? No pasará. No habrá secesión de terciopelo, ni de lana FINANCIACIÓN Si se aplica lo que nosotros decimos, alguien va a tener que recibir menos, probablemente NACIÓN Soy partidario de mantenella. No digo de no enmendalla, pero sí de mantenella que debamos renunciar definitivamente a tener grupo parlamentario propio. -No se me vaya. Íbamos porque en el PSOE hay aspectos del Estatuto, bastantes, que provocan escalofríos. -Éste es un país plural, y en mi partido coexiste una veta ideológica socialista de izquierdas, y otra más socialista liberal con un sentimiento claro de pertenencia identitaria... -A una nación. -Sí, claro. A una nación. -Ahora hablamos de eso, pero no se me vaya. Lo que yo le quería decir es que con compañeros como Bono o Rodríguez Ibarra no necesita adversarios. -Pero... ¿usted ha visto lo que pasa en el SPD alemán, o en Francia con Villepin y Sarkozy? ¿Qué piensa usted cuando ve eso? -Pues... en lo que decía Andreotti: que en política hay adversarios, enemigos... y compañeros de partido. -Ja, ja, ja, no llegamos a esa filigrana. Yo tengo buena relación personal con ellos, hemos vivido tantas cosas juntos... es mucho lo que nos separa, pero también mucho lo que nos une. El abanico de diferencias internas es soportable. ¿Hay un alma jacobina en el PSOE? -Sin duda. Pero minoritaria. Yo creo que la base del socialismo del PSOE está en el federalismo y en la doctrina de la ciudadanía como base de la cohesión social y política de un país. ¿Y no le parece incompatible el concepto de una nación de ciudadanos con el de una nación de naciones? -En absoluto. Yo creo que al hablar de una nación de ciudadanos no hay por qué no reconocer que estos ciudadanos puedan agruparse en naciones. Maragall en un momento de la entrevista en su despacho de la Generalitat que se introdujera una especie de resumen inicial, porque el texto es largo y denso, y me preocupaba que hubiese algún a modo de resumen que la gente pudiera memorizar. Eso se consiguió parcialmente a través del preámbulo. ¿Y ese calentón que se dieron ustedes en el preámbulo, con la declaración nacional, no es lo que ha provocado mayor alarma, incluso en su propio partido? -En el PSC, no. -Pensaba en el PSOE. Pero veo que usted no se considera del todo militante del PSOE. -Yo soy militante del PSC. El PSC tiene un acuerdo de largo alcance con el PSOE, en el que, por ejemplo, no figura -Pero se supone que son ciudadanos iguales, y si se establecen diferencias, se establecen privilegios. -Diferencias, haberlas haylas. La ciudadanía política no puede negar la existencia de identidades, y si España no va por ese camino no tiene futuro. -Por ejemplo, ustedes comparan lo que pagan las comunidades con lo que reciben, pero los impuestos se pagan como ciudadanos. -Eso es un concepto de ciudadanía muy restrictivo que se usa para oponerse a la existencia de ese proyecto compartido. Gran Bretaña, por ejemplo, es una nación robusta, sólida, que está formada por cuatro naciones. O considere el caso de Alemania. -Pero todos tienen los mismos derechos. -Pero no todos guardan fronteras como hace Baviera. -En general, todos aceptamos un sistema de pago progresivo: los que más tienen pagan más para que eso se redistribuya entre los que menos tienen. Y sin embargo usted cuestiona que eso ocurra entre autonomías. -No, no. Al menos, no nosotros. En el sistema español hay dos autonomías que son más ricas que otras y no contribuyen al colectivo. No quiero entrar en eso, pero la idea de que es incompatible con la equidad el que se pague por renta y se reciba por población es una idea falsa. La gente tiene que saber lo que pagan como ciudadanos y lo que pagan como comunidad. Y que se sepa que unos están pagando más para que otros reciban. Como individuos pero también como territorios. -Lo dice como si eso le pareciese mal. -No, no, me parece bien. Lo que me parece es que se tiene que saber. Si los ciudadanos de Madrid, de Cataluña, de Baleares, de Valencia, no ven que existe una norma clara en virtud de la cuál eso sucede, la estabilidad del sistema es menor que si lo saben. ¿A usted le parece bien o mal que existan transferencias de renta entre comunidades? -Bien. ¿Y por qué las quiere reducir? -No las quiero reducir. Quiero saber el cómo y el cuánto y que se sepa. -Perdone, pero el sistema de financiación que propone el Estatuto quiere reducir esas transferencias. -Lo que yo propongo es que se pague según la renta y se reciba según la población. Un sistema claro frente al que hay, que nadie sabe definir cómo es. -Eso va a perjudicar a algunos. Y beneficia a Cataluña. -En Cataluña lo que hay es una sensación generalizada, no de que se ha contribuido demasiado, sino de que se ha recibido poco. El saldo es negativo. El retorno de lo que se contribuye en forma de inversiones del Estado es insuficiente, no ha estado en consonancia. -Es que partían de una situación mejor. -Estamos de acuerdo en que por solidaridad con las regiones más pobres, tenemos que contribuir. Lo que queremos es conocer ese saldo. Se puede contribuir en diez o se puede contribuir en cien. -Pero la diferencia la va a perder (Pasa a la página siguiente)