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ABC DOMINGO 6 11 2005 Opinión 7 MEDITACIONES POR HABANERAS M ARIANO Rajoy, que se arrancó por habaneras en Barcelona, es un tipo moderadamente feliz. Y como la única manera de multiplicar la felicidad es compartirla, la cena fiesta con motivo de la XI Reunión Interparlamentaria terminó al son de la Bella Lola, expresión última de que las cosas marchan moderadamente bien para un partido rendido, esta vez sí, a su presidente. No hay más que verlos y oírlos para darse cuenta de que han recuperado la autoestima y que ya no fingen cuando te dicen, moderadamente, que- -por primera vez desde el 14- M- -están metidos en el partido. Los que le conocen bien ponen el énfasis en lo esencial. Lo más importante del debate no es que le haya ganado a Zapatero, es que Mariano se ha ganado a sí mismo y tiene moral de vencedor MARCO AURELIO LEER Y PENSAR LA IDENTIDAD Y EL ROMERO SOBRE LA MEJORA DE LA BUENA NUEVA DE PETER SLOTERDIJK Biblioteca de Ensayo Madrid, 2005 117 páginas 9,9 euros El alegre mensajero El subtítulo del libro, El quinto Evangelio según Nietzsche fija, todavía más que el título, el sentido y alcance del discurso pronunciado por Peter Sloterdijk el 25 de agosto de 2000 en Weimar, en conmemoración del centenario de la muerte del solitario de SilsMaria. El gran filósofo alemán, en verdad inmortal, aspiró con su vida y obra a librarse de categorías tanto trascendentes como mundanas, de oficio y nacionalidad, sin ir más lejos, a fin de poder llegar a ser lo que es: un espíritu libre. Consiste esto en no perder la propia condición, aun viviendo peligrosamente, como suelen vivir habitualmente los hombres, unas veces con mayor gravedad que otras. El trance supone afrontar esta seria circunstancia con alegría, pues el sentido noble, eulógico, del lenguaje es festejar y celebrar. He aquí el feliz acontecimiento que periódicamente es preciso renovar: la confesión de fe en la verdad y la vida. Semejante destino de alta cultura no ha sido asumido, empero, como es menester por muchos de nosotros. La vieja Europa se conforma hoy con alabar al Otro y lo extraño, mientras no se reconoce en sí misma ni se estima. FERNANDO R. GENOVÉS burocracia no hay quien nos eche la pata. Por más que se abran las oficinas virtuales para hacer los papeleos por Internet, en requerimiento de pólizas, certificados y declaraciones juradas en una ventanilla no nos gana nadie. Le estamos echando una imaginación al I+ D del papeleo y de la burocracia digno de mayores causas. Los ingleses, por ejemplo, no tienen carné de identidad. Raritos que son: mantienen la libra frente al euro, circulan por la izquierda y sólo ahora van a tener carné de identidad, cuando aquí se lo sacamos hasta a los niños chicos. Ya hasta sabemos qué numero de DNI va a tener la Infanta Doña Leonor de Borbón. Cada niño viene al mundo con un pan debajo del brazo y con un DNI. Y Cataluña no quiere ser menos que la Infanta Doña Beatriz, por más que aquello fuese siempre más bien de la Infanta Doña Carlota, me parece que borrada del callejero barcelonés en ANTONIO aras de algún personaje abarretinado. BURGOS Así, abarretinados y emberrechinados, los catalanes han cruzado el Ebro, rumba, la rumba, ay, Carmela, para presentarse en Madrid por su carné de identidad y llevarse, de camino, su pan bajo el brazo. Las castellanas tierras de pan llevar son ahora los territorios centralistas y opresores del pan quitar. Renegarán de Madrid, pero los más conspicuos han venido a Madrid a sacarle el carné de identidad a la niña. La niña es Cataluña. La nación, vamos. El bebé que esperaban los Príncipes de Asturias ha sido niña y el nasciturus político que esperaba el Principado de Cataluña ha sido nación. Pero como lo de nación es muy fuerte, y somos mayoría los que pensamos como Pepe Pinto de la madre, que nación no hay más que una y a ti te encontré en la calle (en el carrer, vamos) pues se han quedado con la burocracia. Serán todo lo separatistas que quieran pero han venido a Madrid a hocicar ante la burocracia madrileña. A sacar el Documento de Identidad Nacional. No, no me he equivocado: no es A documento nacional de identidad, aquí no paramos en innovación de I+ D de la burocracia y del papeleo. En la ventanilla del Congreso de los Diputados le han expedido a Cataluña su DIN, su Documento de Identidad Nacional. Y a la buchaca con él y corriendo a casa. No hace falta pasar por la Comisión Constitucional, por el Tribunal Ídem, por el Consejo de Estado, nada, ya los ven: enseñan el DIN como DNI, como prueba documental de su existencia. Puesta la oficina, de un plumazo y dos tamponazos de sellos de tinta solucionarán el asunto de las Vascongadas. Le expedirán otro carné igual, otro DIN, el número 2, y listo. Mil asesinados por la ETA que serán olvidados de un plumazo burocrático. Lo que no sé es qué pintaba el romero en la oficina de expedición de documentos de identidad nacional en que han convertido el organillo populachero de la verbena de la soberanía nacional. Hala, todos repartiendo romero. Como Celia Gámez por la calle de Alcalá con los nardos apoyaos en la cadera, Manuela de Madre llegó a la Carrera de San Jerónimo (carrera abierta para la destrucción de España) con el romero apoyado en el Estatuto. Para muchos ha sido la profanación del romero, planta mágica, rito para quemar el mal vahído, verso de León Felipe, capote de Curro Romero, sonora flor azul que anuncia en el juanramoniano tamboril las fiestas mayas de la Cruz, olorosa alfombra de la Real Fábrica de los montes para que Dios, a Cuerpo, pise por junio las calles de Toledo, de Sevilla, de Cádiz, de Granada. Las gitanas que les dieron ramitas de romero a los del tripartito, antes de la faena en la que dejaron a España para el arrastre, no sabían lo que se hacían. Tampoco lo sabía Manuela de Madre, al dar su ramita de romero a Zapatero. Como estos payos catalanes no son Peret ni su rumba y no saben que hay que quemar el romero, así tenemos en lo alto este mal vahído del carné de identidad nacional. El romero lo daban las gitanas para que se lo tiraran a Rajoy, que fue el que destapó el tarro de las esencias. A los otros es que no les tiraba yo ni jaramagos...